Una segunda habitación permitirá bajar la espera en picos de actividad
El equipo reclama desde hace tres años un retinógrafo para mejorar el diagnóstico
Quince médicos integran el equipo multidisciplinar de esta unidad, que fue constituida «con coste cero» para el sistema sanitario, tirando de recursos propios, recuerda el doctor López-Lara Martín, jefe de Servicio del Clínico. Ese esfuerzo permitió arrancar y mantener la excelencia de esta unidad, que en estos años ha «adquirido un volumen, estructura e importancia» que exigen un refuerzo «para cubrir las necesidades».
Entre sus peticiones, reclaman la renovación de parte del equipamiento. Por ejemplo, un retinógrafo de campo amplio, una suerte de cámara láser que dotaría de mayor precisión la reconstrucción digital del ojo, lo que redundaría en un mejor diagnóstico. Este aparato, generalizado en los congresos internacionales, permite al médico contemplar el globo ocular desde dentro, como si fuera «un buzo» de tamaño minúsculo escrutando el ojo desde el interior. «Llevamos tres años pidiéndolo», recuerda el oncólogo radioterápico.
Otra de sus reclamaciones técnicas acaba de ser satisfecha. Al menos formalmente. Se trata de una habitación adicional para poder duplicar los procedimientos si es necesario. Ya ha sido autorizada y estará operativa en breve. Hasta ahora, sólo se puede realizar un procedimiento por semana, dado que hay una única habitación reservada para estas patologías, una estancia individual donde el paciente permanece ingresado y controlado mientras la placa irradia el tratamiento dentro de su ojo.
Esa segunda habitación permitirá reducir la demora cuando la lista de espera supere los 30 días. No es lo habitual porque «normalmente no esperan más de un mes», pero ayudaría a evitar el «tapón» que se genera cuando se registran picos de actividad.