Olalla:«El expediente digital se ha hecho a espaldas de los jueces»
La única candidata a presidir la Sala de lo Contencioso rechaza «la mala relación abogado-juez»

Ana Mª Victoria Martínez Olalla.-E.M.
Ana MªVictoria Martínez Olalla, magistrada en la Sala de lo Contencioso en Valladolid desde mediados de la década de los noventa, presenta su candidatura a la presidencia de la misma con una peculiaridad: es la única candidata. Con esta propuesta quiere repetir una experienia en la que se embarcó por primera vez en el año 2013 y de la que rescata un mandato activo y algunas tareas pendientes.
Para empezar por el balance positivo, la jueza recalca la «puesta al día de la sala», la cual sufría un exceso de «asuntos pendientes», alrededor de 4.600 expedientes ordinarios y casi 400 de apelación, los cuales se ha reducido drásticamente hasta llegar a un punto en el que Olalla se atreve a afirmar que «no existe pendencia».
Por otro lado, el principal problema por resolver tiene nombre y apellido: expediente digital. Una medida que parece traer de cabeza a la sala y que la candidata denuncia «no se ha planteado bien y se ha hecho, desde luego, un poco a espaldas de los jueces», ya que, afirma, está más pensada para la oficina judicial que para estos últimos. La contrariedad viene dada por una falta de homogeneidad entre los distintos programas informáticos así como la imposibilidad de aplicación en aquellas administraciones que no están digitalizadas, por ejemplo en los pueblos. Uno de los principales esfuerzos de su presidencia se basa en la «búsqueda de la uniformidad y la identificación clara de los acontecimientos», para facilitar el trabajo de los magistrados y la adaptación del expediente digital al ámbito práctico.
Otras propuestas de relevancia pasan por mejorar la comunicación y la formación mutua entre jueces y abogados, sobre todo con aquellos más jóvenes, lograr que desaparezcan «esas malas relaciones entre ambos ámbitos profesionales», y tratar de forma conjunta las sentencias y novedades para interiorizar «que todos estamos en el mismo barco». Por último, también ha querido acordarse en su discurso de designación de la ciudadanía y la prensa, a los que promete máxima transparencia, con «resoluciones fundadas y motivadas» que permitan a la sociedad conocer mejor su trabajo.
Dilatado currículum
Olalla comienza su carrera profesional en el año 1983, momento en el que aprueba las oposiciones a Juez. Después de acceder a la categoría de magistrada en 1988 y pasar por varios juzgados de la geografía española acaba recalando en el Juzgado de los Social Nº3 de Valladolid en 1989. En la ciudad del Pisuerga ha pasado los últimos años, pasando a formar parte de la Sala de lo Contencioso del TSJCyL en 1993, donde permanece en la actualidad, y ocupando distintos cargos como el de presidenta de sección, presidenta y representante del Poder Judicial. Este dilatado currículum no ha impedido a la magistrada continuar en el ámbito de la formación, a través de cursos en los que ha participado como alumna y organizadora, una materia que considera «fundamental».