La Policía Local impide de forma ilegal a Facua repartir octavillas
Vélez reconoce el «error» puesto que la distribución de material no comercial está permitida

Respuesta del alcalde Oscar Puente en Twitter-TWITTER
Como en los últimos años, varios miembros de la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios (Facua-Consumidores en Acción) repartían sus octavillas del Día Mundial de los Consumidores entre los viandandantes de Valladolid que se acercaban a la Academia de Caballería, en la Plaza Zorrilla.
Sin embargo, varios agentes de la Policía Municipal prohibieron a la federación distribuir sus folletos informativos a pesar de que no tuviera un objetivo comercial, sino «publicitario», expuso a este periódico el presidente de Facua Castilla y León, Jesús Ulloa.
«Apareció un agente que nos pidió la documentación. Cuando le dijimos que no necesitábamos un permiso dado que no es publicidad mercantil con lucro, llamó al Ayuntamiento durante una hora, porque no debían de cogerle el teléfono. Nosotros seguimos repartiendo las octavillas, y después vinieron más agentes. Uno de ellos me dijo que o dejaba de repartirlas o me denunciaría u otras cosas», explicó Ulloa.
El presidente regional de Facua aseguró que la reacción policial les «cogió por sorpresa» y que un policía en particular mostraba «mucha tensión». También se aferró al derecho de Libertad de Expresión, y aseguró que seguirán actuando «siempre» que no se sientan «amenazados».
Ulloa explicó que solo procuraban «concienciar» a los usuarios de que «estén en guardia» al comprar o contratar cualquier producto o servicio ante la multitud de abusos y fraudes que se producen en el mercado mientras las administraciones públicas miran hacia otro lado o actúan con tibieza», criticó el presidente autonómico de Facua, Jesús Ulloa.
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, pidió disculpas a Facua a través de Twitter: «Me informan de que desde el área de ocupación de vía pública, de manera incorrecta, se os denegó el permiso de ocupación por haber presentado la solicitud fuera de plazo. No es razón suficiente. Se trata de un error y os pedimos disculpas por ello».
El concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, llamó personalmente a Ulloa para pedirle disculpas, según explicaron ambos. «Aseguró que va a poner los medios para que no vuelva a pasar», explicó el representante regional de Facua. El edil, preguntado al respecto, reconoció el «error del Ayuntamiento», dado que «la publicidad no comercial está permitida» y todo se trató de una «confusión», pero negó que los policías implicados en el incidente fueran a ser expedientados por su actuación ante los miembros de Facua.
«[Los policías] no les tenían que haber requerido que dejaran de repartir publicidad. Fue un criterio técnico que no corresponde», mantuvo Vélez antes de quitarle hierro al asunto: «Le he llamado [a Jesús Ulloa] para pedirle disculpas. No tiene por qué haber problemas».
A este incidente se suma otro fenómeno inhabitual. Desde Facua aseguran que, como cada vez que recuerdan los derechos de los consumidores cada 15 de marzo, el Día Mundial del Consumidor, enviaron un correo electrónico al Ayuntamiento informando –que no pidiendo permiso– de su intención de repartir folletos, aseguraron.
RESPUESTA POR EMAIL
«Como somos muy educados, enviamos un correo electrónico, al que nos respondió un funcionario que no se identificó asegurando que el Ayuntamiento carecía de personal y medios para gestionar nuestra solicitud», explicó Ulloa
El responsable regional de Facua aseguró que en ese momento pensaron «que se habían confundido» porque no necesitan un permiso del Ayuntamiento para repartir este tipo de folletos, como posteriormente confirmó Puente a través de Twitter: «Ni siquiera tenías que haber pedido permiso». Ulloa aseguró que solo se trataba de un email en el que se informaba de su intención de difundir octavillas, no de una solicitud, puesto que «solo informamos, no hacemos publicidad», mantuvo Ulloa.
Decidieron, por si acaso, preguntar al asesor jurídico, que opinó igual que los miembros de Facua y no pensó que fuera a haber ningún problema.
«Lo del email fue muy raro, el amail ni siquiera estaba firmado, y los de la Asesoría Jurídica nos dijeron que no hiciéramos ni caso», expuso Ulloa.
Este incidente no tiene ninguna relación con la identificación de tres feministas antes de la huelga del 8 de marzo mientras colgaban carteles, algo no permitido por la vigente ordenanza municipal.