Diario de Valladolid

BALONMANO / COPA DEL REY

A las puertas de la ‘Zona VIP’

El Recoletas acaricia la ‘Final a 8’ de la Copa después de vencer 33-22 a un Alcobendas que sólo aguantó los primeros minutos / Los vallisoletanos afrontan con 11 goles de renta el partido de vuelta

AdriánFernández se pelea con dos jugadores del Alcobendas para intentar lanzar a portería.-J. M. LOSTAU

AdriánFernández se pelea con dos jugadores del Alcobendas para intentar lanzar a portería.-J. M. LOSTAU

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Guillermo Sanz

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En la actualidad, la coctelería se ha convertido en la alta cocina del ocio nocturno. Una copa bien servida adquiere casi los mismos galones de una delicatessen culinaria. Ayer, el Recoletas Atlético Valladolid se dio un homenaje, brindó con una copa bien servida para hacer la digestión de un atracón goleador que tuvo como invitado a un Alcobendas al que sólo le quedan dos cartas: la hecatombe o el milagro, si quiere alejar al conjunto vallisoletano de una Final a 8 que ya acaricia.

La serenata no comenzó con los primeros compases del partido. ElAlcobendas aterrizó enHuerta delRey con un juego alegre en la maleta. La velocidad impuesta por los madrileños justificaba su posición de liderazgo en la categoría de plata del balonmano nacional, sobre todo cuando circulaba por el parqué de Huerta delRey guiado por el timón de un viejo conocido de la casa como es Alfonso de la Rubia.

El central guió, en juego y goles, a un Alcobendas que intentó poner cicuta en la copa del Atlético Valladolid.

El Recoletas, por su parte, supo mantener el músculo en tensión cuando los madrileños lanzaron un pulso. Víctor Rodríguez se colgó los galones goleadores en el inicio del partido para que el Alcobendas no se subiera a las barbas atléticas. La conexión con el pivote, donde Serdio tenía preparada la caña de pescar permitió poner una cortina que tapara los errores defensivos de la retaguardia delRecoletas y picar una pequeña renta en el marcador (12-8).

El Recoletas AtléticoValladolid tiraba a cabezazos la portería del Alcobendas, que cargaba todo el peso de su ataque en las espaldas del central, donde Gonzalo Velasco era un digno sustituto de De la Rubia, aunque los madrileños notaron su ausencia.

Cuando el equipo de Pisonero se desperezó, comenzó a asestar zarpazos al luminoso de Huerta delRey hasta complicar la existencia al bravo equipo madrileño, que encontraba todos sus puntos de fuga tapados gracias a un César Pérez que hizo honor a su nombre y se convirtió en un emperador. Hasta 25 paradas coleccionó el portero pucelano, castigando alAlcobendas a una sequía mortal de necesidad y abriendo la verja de un parque de atracciones para los extremos vallisoletanos. MiguelCamino ySerrano, desde las esquinas, elevaron la renta hasta el 17-10 y adormecieron la efervescencia visitante hasta que quedó dormida.

El 18-10 con el que se llegó al descanso dejaba casi pagado el peaje hacia el Madrid Arena, donde se juega la siguiente fase de la Copa delRey.

El Alcobendas se quedó sin chispa, y la poca que le quedaba se encargaba de apagarla una y otra vez César Pérez, quemando cualquier borrador de guión de un partido que se quedó sin más atractivo que ver un correcalles de goles.

Mozas reservó a De la Rubia para las batallas cotidianas y eso se notó en el ritmo de un Alcobendas, que demostró tener una defensa frágil en manos del ataque coral delRecoletas Atlético Valladolid, aprovechando la depresión madrileña para abusar de su rival (23-11).

Con el orgullo tocado, el Alcobendas intentó proponer una guerra de guerrillas para tratar de maquillar un doloroso marcador, pero apenas lograba rebajar la brecha a menos de los diez goles. Si lo hizo fue gracias a la inquebrantable fe de SantiagoLópez, el mejor aliado de Álex Mozas en la segunda mitad.

Huerta delRey se convirtió en un territorio de pruebas. Con el billete casi sellado para la siguiente fase, Pisonero siguió tocando teclas para combinar en búsqueda de una melodía que lleve la estabilidad al terreno de la Liga. Tanto, que pidió un tiempo muerto a falta de diez segundos, con todo decidido, para intentar organizar una última jugada ensayada que murió en el muro de fondo, algo que no entendieron en Alcobendas.

Con 33-22 echó el pestillo un partido que deja alRecoletas AtléticoValladolid con un pie y medio en la siguiente fase de la Copa y al partido de la próxima semana en Alcobendas con el traje de un aparente trámite en el calendario.

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