ANTONIO SÁEZ AGUADO / CONSEJERO DE SANIDAD
«Mejorar la espera es responsabilidad de todos, también de los profesionales»
-J. M. LOSTAU
PREGUNTA- Dice que se necesitan más recursos. ¿Se los va a pedir a Herrera y de dónde van a salir?
RESPUESTA- Esto no es el mundo de la infancia en el que uno quiera y consiga las cosas. Yo ya lo he hecho, ya he pedido más recursos al Gobierno. Lo que digo es que el Gobierno y todos los gobiernos, el de Castilla y León, están reclamando un cambio en el modelo de financiación que garantice la suficiencia financiera.
P.- ¿Cree entonces que el lastre está en la mala financiación autonómica?
R.- No. Ese es un condicionante. El modelo de financiación autonómica no garantiza la suficiencia financiera de los sistemas autonómicos de salud. No lo digo yo. Lo dicen el Tribunal de Cuentas y los estudios de los expertos. En España, entre los presupuestos de la sanidad y el gasto de la sanidad hay una diferencia importante, que se estima en torno a siete u ocho mil millones de euros. Es una realidad que estamos planteando, que sólo se pueda resolver a través de un nuevo modelo de financiación autonómica. No es todo el problema, pero sí una parte importante.
P.- ¿Es viable la sanidad pública tal y como se conoce o va a haber que ir a una sanidad mixta, con hospitales como una concesión privada?
R.- Creo en la sanidad pública. Los riesgos de la sostenibilidad están muy estudiados y dependen de las políticas sanitarias y económicas que se planteen. Si sabemos que la sanidad ha crecido en las últimas décadas muy por encima del PIB del país y las comunidades, alguna cuestión tendremos que plantearnos. La sanidad es un sector muy innovador, que crece mucho e incorpora recursos nuevos. Las reglas de su evolución no pueden ser las mismas que las de otros. Necesitamos incorporar nuevos medicamentos, nueva tecnologías. Ese es el debate del modelo de financiación.
P.- ¿Y en ese debate los ciudadanos deben temer el fin de la sanidad pública?
R.- Creo que no. Además, los ciudadanos no lo permitirían. Es el servicio más apreciado, el más valorado, que tiene carácter universal y es una garantía para los ciudadanos. No podemos permitir que eso ocurra de ninguna de las maneras.
P.- ¿No se perjudica la sanidad con 17 sistemas diferentes?
R.- Entiendo que no. Lo que justifica la existencia de una comunidad autónoma es poder prestar servicios sanitarios, educativos o sociales adaptados a las necesidades de la población de esa comunidad. Si no, qué justificación tiene. Este debate no debe confundirse desde el punto de vista de las competencias.
Probablemente en España el problema es que las comunidades hemos tomado decisiones sobre la sanidad y el Gobierno de la nación no ha tomado las suyas. Cuando se dice que tenemos 17 tarjetas sanitarias distintas, tal vez debemos pensar cuál es el problema. Las comunidades teníamos que tomar esas medidas. El problema es que el Gobierno no lo ha hecho. Ni éste, ni el anterior, ni el anterior. O lo ha hecho muy lentamente. El problema no es el desarrollo autonómico, es que los elementos de cohesión, que son competencia del Estado seguramente no se han ejercido. Pero no se trata de la recentralización.
Gestionar desde el Estado necesidades tan diversas y tan específicas, como la sanidad o la educación... Esa idea no la comparto y el Gobierno de Castilla y León no la comparte. Otra cosa es que reclamemos que el Estado ejerza sus competencias, que son las de cohesión. No sólo de coordinar, sino de cohesionar el sistema.
P.- Hablemos de listas de espera.¿De verdad se atreven a sacar pecho a la vista de los datos?
R.- No.
P.- ¿Entonces por qué se vanagloria de haberlas reducido?
R.- No me vanaglorio. Digo que se han reducido.
P.- Ya, pero olvida que fueron ustedes quienes también las han subido a cifras récord.
R.- Claro. Y me parece una mala noticia cuando subieron y una buena cuando bajan. Simplemente cada trimestre explico lo que ha ocurrido.
P.- ¿Las listas no son el ejemplo de su mala gestión?
R.- ¿Usted cree que estamos haciendo ahora buena gestión?
P.- Dígamelo usted. La, a la vista de los datos, es que demuestran que las pueden bajar cuando quieren. ¿No es eso un ejemplo de mala gestión?
R.- La primera cuestión es que el carácter de que estén bajas o no es relativo.
P.- Diga mejor más bajas. Porque un ciudadano que espera más de tres meses o un año para ser operado podría decirle aquello de eso de bajas será para usted.
R.- Eso es relativo. En España no se establecen esos criterios de que cualquier ciudadano que espere más de tres meses es una mala gestión. Lo establece para determinados procesos. Si usted sólo se fija en los datos globales podrá generar esa opinión. Me parece que hemos hecho una cosa importantísima, que es establecer prioridades clínicas. Hubiéramos podido tener aparentes mejores resultados acometiendo los casos más antiguos. Hay quien incluso dice ‘no, no es que el caso más antiguo en la lista de espera es el primero que hay que intervenir’. No. Eso nos permitiría mejorar no sólo en número, también en demora media. Y no hemos hecho eso. Hemos establecido prioridades clínicas. Hemos hecho una propuesta responsable y lo hemos conseguido. Llevamos dos años en los que ningún paciente calificado como grave o prioridad uno tiene una espera de más de tres meses. Con carácter general, se están interviniendo en torno a los 20, 21 días. Apartir de ahí cuál es el nivel óptimo de la lista de espera, nadie ha sabido decirlo. Muchos ciudadanos aspiran a que sea muy muy bajo, pero desde el punto de vista de la organización de los servicios de salud nuestra obligación es que sea muy bajo el de los casos graves, que sea bajo el de los casos menos graves, aunque los casos leves tengan que esperar un poco más.
P.- ¿Entonces, están gestionando bien las listas de espera?
R.- En este momento sí.
P.- Ese es su problema, que no mira trimestres anteriores, sólo este último y porque han bajado. ¿También las gestionaban bien cuando estaban disparadas?
R.- Todo es relativo en esta vida. Hay algunas maneras de hacer esa valoración si esto está bien o mal y es compararnos. Si me comparo con la situación que se produce en España, creo que en términos de lista de espera especialmente quirúrgica la situación no es mala en Castilla y León. Siempre hemos estado por debajo en demora media y prácticamente siempre en número de pacientes. Esa valoración de si es buena la situación o mala, para mí lo importante es primero, cuando me miro con los que viven al lado mío, veo que la situación es mejor en general en Castilla y León que en otros sitios. Segundo, veo que en el último año han bajado de una manera relativamente importante. Estamos por el buen camino. Ahora hay quien dice las lista de espera siguen creciendo de manera insoportable.
P.- ¿Y qué les dice a quienes le acusan de maquillarlas?
R.- Que no es cierto. Las listas no las maquillamos de ninguna de las maneras.
P.- Habla de mirar alrededor. Hagámoslo. ¿Considera una buena gestión que un paciente en Salamanca espere cinco veces más que uno de Palencia? Y lo mismo podría decir de uno del Bierzo. ¿Es eso una buena gestión? Porque usted mirar alrededor de España porque sale bien parado.
R.- El hospital de Palencia y de Salamanca no son equiparables.
P.- Pues dígaselo a un ciudadano de Salamanca que paga por la misma sanidad.
R.- Sí. Le digo también que no son equiparables por las dimensiones, los recursos y los pacientes que atienden. Algunos ciudadanos de Palencia están siendo atendidos en Salamanca en casos complejos.
P.- Pues vayamos con un hospital grande, el Clínico de Valladolid. También se espera en Salamanca casi tres veces más que en Valladolid.
R.- Eso obedece a las características de los hospitales. Y por qué mira usted siempre el que más demora tiene y no el que menos.
P.- Oiga, con ese criterio le podría haber puesto el de Medina, pero no lo he hecho porque ese sí que no es comparable.
R.- Claro. No es comparable con el de Salamanca. Usted pone el ejemplo. Medina del Campo deriva los casos complejos a Valladolid porque son casos distintos. Fíjese qué curioso es. En el último año, el Hospital de Palencia probablemente sea uno de los hospitales de España con menor demora media y con menor número de pacientes. Pero en el último año ha empeorado. Tiene más pacientes. El Hospital de Salamanca ha bajado el número de pacientes.
P.- Es que el de Salamanca sólo podía bajar.
R.- Claro. Ese es el camino. Citaba al hospital del Bierzo. Ahí hemos actuado de una manera particular, como estamos haciendo y se va a empezar a notar en Salamanca. Ya se ha empezado a notar. Y ha tenido en términos anuales es el hospital que más ha reducido el número de pacientes y la demora media.
P.- Era el que peor estaba
R.- Eso es gestionar.
P.- Y, previamente, mal gestionar.
R.- Sí, pero el consejero no decide. Esa es otra. A veces por muchas razones se pone el foco en esta persona que le habla, pero no decide si intervenimos o no a este paciente, si asignamos al servicio de Traumatología dos quirófanos o tres, si vemos en consulta de esta manera o de otra. Si intervienen dos traumatólogos, uno o tres a cada paciente. Los resultados de un hospital no depende sólo del consejero, depende de quienes trabajan en el hospital y del equipo directivo.
P.- Pero los criterios serán generales para todos y los fija su Consejería.
R.- Los criterios, sí. Las prácticas, no. Sabemos que hay una variabilidad clínica importantísima porque depende de las indicaciones de miles de facultativos y no siempre tienen el mismo criterio. Sabemos que las condiciones de infraestructura no son exactamente homogéneas. Sabemos que en el funcionamiento intervienen muchísimas personas y que cada hospital es un mundo. Eso explica que también se producen diferencias, algunas lógicas y otras no tanto. Y son las que hay que corregir.
P.- ¿Cómo va a reducir esas diferencias territoriales?
R.- Por dos vías. Primero organizándolo y tomando decisiones de manera que los recursos de los que dispongan sean más o menos homogéneos y eso no siempre se puede hacer de un día para otro. El Clínico de Valladolid tiene un área quirúrgica nueva, que no llega al año de funcionamiento, con tecnología muy moderna. Con mayor número de quirófanos. El Hospital de Salamanca todavía no la tiene, pero lo tendrá pronto. Tenemos que tomar decisiones de gestión de los recursos que asignamos, los profesionales. A partir de ahí, cómo no va a haber diferencia entre hospitales. Tenemos servicios de la misma especialidad que en un hospital tiene buen funcionamiento y en otro son excelentes. Eso no depende de decisiones del consejero. Y a veces ni siquiera de decisiones de gestión. El mundo sanitario es muy diverso. No puede homogeneizarse.
P.- ¿Está diciendo que la responsabilidad en las listas de espera es de los profesionales?
R.- La mejora de las listas de espera es una responsabilidad de todos, también de los profesionales. El número de intervenciones quirúrgicas son los profesionales los que para bien y para mal..., pero es un cúmulo de todo.
P.- ¿Entonces, cuando las listas de espera suben es por los profesionales y cuando bajan también?
R.- Insisto, es un cúmulo de todo, no se puede circunscribir sólo a ellos.
P.- La sensación que dan los datos es que ustedes las suben y las bajan con los criterios que quieren y según les convengan.
R.- No. No bajan y suben según quieren. Bajan y suben en función de las indicaciones, de las intervenciones que se hacen, que pueden ser más o menos.
P.- ¿No cree que si esas intervenciones y esos criterios se fijaran y fueran estables no se dispararía la lista de espera? Ligeras diferencias entre trimestres, tal vez pero no estas abismales.
R.- No son abismales.
P.- Si compara las que acaba de hacer públicas recientemente con las de principio de año, como la noche y el día.
R.- Por ejemplo, diferencias mensuales de dos días de demora media. En un mes empeora o mejora la demora media en dos días. No son diferencias abismales cuando tenemos 170 quirófanos y conseguimos, en vez de hacer una media de tres intervenciones por quirófanos, hacer tres y media. Eso ya explica que te suba o baje la demora media tres días al mes y veintitantos al año como ha ocurrido. Decir que si suben están gestionando bien y si bajan, mal, no lo veo así porque es un esfuerzo de una organización, de cada hospital, de cada servicio y, en alguna medida, de los profesionales individualmente. Le pongo el ejemplo del Hospital del Bierzo, que ahí sí ha habido un descenso significativo y estaba concentrada en un servicio. Nos obligó a modificar el liderazgo en ese servicio, la jefatura de servicio, y a cambiar algunas cosas de la operativa que se hacía en ese servicio y sólo con eso se consigue una reducción muy importante en Traumatología y en el conjunto del hospital.
P.- Es su decisión actuar antes o después.
R.- Claro.
P.- La reducción de ahora se hubiera podido conseguir antes. Si se hubiera actuado antes.
R.- Prácticamente han bajado todos. No con esas dimensiones, pero ese es el día a día en la sanidad. Aquí no valen planes de choques, decir aquí pongo recursos, que trabaje más gente y se reducen las listas, es un error. Entonces es cuando fluctúan porque depende de mucho compromisos y de muchos profesionales.
P.- ¿Pone usted en duda el compromiso de los profesionales?
R.- No, ya he dicho que es un todo, pero sin ese compromiso no se puede conseguir, por muy bien que alguien pretendiera gestionar.
P.- ¿Cuando están altas no hay ese compromiso, o no del todo?
R.- Puede haber mala gestión, pero no hablo de la macrogestión a la que se refiere. Un jefe de servicio también gestiona.
P.- ¿Y qué piensa hacer con la espera en consulta, que está disparada?
R.- Estamos trabajando en ello. Nos acaban de pedir datos relativos a diciembre. Ha bajado un poco, con lo que nos indica que vamos a ver si remontamos esa situación.
P.- ¿Ahí qué falla. Los profesionales, la gestión primaria, absoluta...?
R.- Es un cúmulo de circunstancias. Por ejemplo, errores que hemos identificado y que estamos trabajando sobre ellos. Las consultas de especialistas fundamentalmente se solicitan desde Primaria y hemos encontrado una variabilidad importante. Hay equipos de Primaria y médicos de familia de Atención Primaria que derivan en un grado de derivación mucho mayor que otros. Y depende también para cada una de las especialidades.
P.- ¿Los profesionales van a tener que seguir esperando mucho más para cobrar las guardias?
R.- Vamos a ver si lo conseguimos pronto. Ahí, en el momento de las dificultades presupuestarias se estableció en la Ley de Presupuestos una disposición que decía que la aplicación de ese acuerdo se demoraba en el tiempo.
P.- Han pasado muchos años ya.
R.- Sí. Vamos a intentar. Ya hemos hablado con Hacienda. Este año la Ley de Presupuestos sigue diciendo lo mismo.
P.- ¿Será que el que viene?
R.- Creo que sí.