La Policía Nacional descarta que el hecho denunciado en Valladolid pudiera tratarse de un intento de secuestrar a una menor
La Policía Nacional descartó que el hecho denunciado en Valladolid esta semana pudiera tratarse de un intento de secuestrar a una menor. El instituto armado recordó que una mujer informó en la tarde del día 23 de enero que cuando volvía a su domicilio en compañía de su hija, menor de edad, en el barrio de Delicias, sobre las 22.30 horas del día anterior, tres individuos con las cabezas cubiertas, dos por cascos y el tercero por un pasamontañas, se habían bajado de una furgoneta, se dirigieron hacia ellas corriendo y aporrearon la puerta del portal de su domicilio, en el que ya habían entrado madre e hija.
En la denuncia presentada la tarde siguiente, la denunciante justificó su actitud y su miedo en que por grupos de whatsapp había tenido conocimiento de hechos similares ocurridos en Pajarillos y en la zona de Buenos Aires. La denunciante y la menor, de cinco años, habían sido acompañadas hasta el portal por su hermana y su cuñado, pero ambos ya no se encontraban allí en el momento de los hechos denunciados.
Tras la presentación de la denuncia y ante la posibilidad de que pudiera tratarse de un intento de secuestro de la menor, “hecho que se aseguraba como cierto en un mensaje colgado en internet por la hermana de la denunciante”, se inició la investigación y se citó a declarar los días 24 y 25 de enero a la mujer y a su marido, a la hermana y el cuñado que les habían llevado a casa en la noche de los hechos, al padre de ambas mujeres, y a vecinos de la zona y parroquianos del bar cercano al domicilio que estaban en la calle en el momento de los hechos.
De estas averiguaciones, los agentes desprenden que los hechos objetivos comprobados permiten afirmar que “no se trataba de un intento de secuestro, pues los tres individuos aludidos en ningún momento les dijeron nada ni intentaron forzar la puerta, incluso la denunciante, en declaraciones posteriores en Comisaría, llega a dudar de sus características y se encuentra mucho menos segura sobre los hechos que lo estaba en la denuncia, aludiendo al miedo que sentía por llegar tarde a casa y porque había leído en grupos de whatsapp que estaban secuestrando niñas”.
La hermana de la denunciante, que la acompañó con su marido hasta el portal y que también prestó declaración, había colgado un audio en internet en el que incluso llega a afirmar que los presuntos secuestradores habían perseguido a la niña, que estaría “llena de moratones”.
Inquirida por la fiabilidad de estas afirmaciones, afirmó que cuando su hermana le contó esa noche lo ocurrido en el portal no le entendía bien porque el teléfono “funcionaba mal y que tenía mucho miedo porque había oído de un intento de secuestro en Barcelona, psicosis que estaba extendida en su grupo familiar”.
Establecida la cronología de lo ocurrido y a la vista de las pruebas y averiguaciones realizadas, la Policía Nacional descartó que el hecho se tratara de un intento de secuestrar a la menor y alertó sobre el uso correcto de las redes sociales, que “mal utilizadas pueden llegar a crear situaciones de miedo colectivo que se autoalimenta y expande dando lugar a auténticas psicosis sin base real”.