El obispo auxiliar muestra su rechazo por el presunto caso de pederastia en Chile
Luis Argüello reconoce que le produce «especial amargura» la implicación de los religiosos en estos delitos
Luis Argüello.-ICAL
El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, mostró su tristeza y rechazo por el presunto caso de pederastia de cuatro religioso maristas en Chile desvelado por El Periódico la semana pasada, aunque dejó claro que no conocía el caso.
Argüello reconoció que le produce «especial amargura pensar que personas consagradas al Señor y las que se les supone una vocación de atención a niños pueden verse envueltos en este tipo de casos».
El obispo auxiliar, que realizó estas críticas durante una rueda de prensa en la que presentó la primera edición de ‘ReliCat Games’, un concurso de religión para escolares, mostró su rechazo y aseguró que conocer esta noticia le «deja sin habla», cuando «estamos hablando de la atención a la infancia».
Según El Periódico, contra Abel Pérez, natural de Villabellaco de Santullán, de 70 años, pesan hasta 19 denuncias, de las que varias aún están vigentes y no habrían prescrito. Con este profesor de matemáticas es con quien habría estallado el escándalo de pederastia en los colegios Maristas de Chile, informa Ical.
El escándalo surge a raíz de las investigaciones publicadas por el canal de televisión chilena T13 el pasado agosto y de El Periódico, que en 2016 hizo saltar un caso similar en Barcelona y Badalona, que se saldó con doce profesores denunciados por delitos de abusos sexuales contra una cuarentena de alumnos de tres colegios de Maristas. Al parecer, la congregación Marista en Chile, donde el palentino llegó en el año 1966, estaba al corriente de los abusos del mencionado hermano desde 2010, cuando una familia comunicó a la dirección de la orden educativa que su hijo había sido agredido sexualmente por el hombre, quien confesó.
Ese año, la orden decidió apartarlo de la docencia a los 63 años y enviarlo a Perú, pero no informó de los casos a la justicia chilena, y tampoco hubo una denuncia por parte de la víctima o su familia.
Sólo en agosto de 2017, tras la emisión del reportaje de T13, los maristas hicieron que regresara de nuevo a Santiago de Chile, donde reside junto a los otros tres hermanos acusados de pederastia Jesús Castañeda, el también palentino Adolfo Fuentes y José Monasterio.