Un guiño a los oficios de antaño, mejor foto de Laguna
La imagen de un niño que se inicia en la ebanistería gana el concurso organizado por el Belén Viviente de Laguna de Duero

Ecos del tiempo, el primer premio, refleja cómo han evolucionado algunos gremios.-FRANCISCO JAVIER CÁNOVAS
Un niño pequeño, un martillo y un trozo de madera al que dar forma hasta convertirlo en un armario o un somier de los de antes. Estas piezas han sido la clave de la fotografía ganadora del primer concurso de fotografía organizado por la Asociación Cultural Aceña de Laguna de Duero con motivo de su Belén Viviente. En Ecos del tiempo, (Francisco Javier Cánovas) se muestra cómo era el trabajo de un especialista en la madera en los tiempos de Cristo, un gremio en grandes dificultades hoy en día.
Los premios se entregaron ayer por la tarde, al cobijo de la lluvia, en el Centro Cívico El Cascajo. Los galardones han sido unas cestas de productos y servicios del municipio vallisoletano. Desde la asociación organizadora informaron de que se presentaron 24 fotografías a concurso y se alegran de que haya habido mucha gente de fuera que se haya presentado a la competición.
El primer premio, Ecos del tiempo, recibió una placa grabada por una joyería del municipio y la posibilidad de que su imagen aparezca en el cartel del Belén Viviente de Laguna de Duero del año que viene, cuando cumpla veinte años.
A la estela de Aceña (Maria Antonia Gutiérrez) fue la imagen que quedó en segunda posición. En la imagen, el escultor Lorenzo Duque, que participó en el Belén Viviente, muestra un grabado en piedra con el nombre de la asociación.
La protagonista del tercer premio, Viendo al Niño Jesús (Agustín Domínguez) es una de las pastorcillas que ha acudido en las últimas semanas a adorar al Niño Jesús en cada una de las representaciones.
La asociación tenía prevista una última actuación de despedida para ayer, pero la lluvia les obligó a cancelarla. «El cinco ya hicimos el esfuerzo de salir a la Cabalgata bajo la lluvia, pero el día de Reyes no había quien entrara, el agua llegaba por los tobillos en algunas zonas del escenario», aseguran desde la Asociación Aceña.
La lluvia provocó la adaptación de la Anunciación a los pastores y el nacimiento a uno de los salones y se repartieron chocolate y rosquillas de forma gratuita «por querer acompañarnos». También se realizó el sorteo de tres cestas entre las 2.000 papeletas vendidas.