TEMPORAL EN LA COMUNIDAD
Atrapados por la nieve y el caos
Bloqueados 3.000 vehículos en la AP–6 en la provincia segoviana / Ávila y Segovia amanecieron ayer cubiertas con un manto blanco que llegó al medio metro de espesor en muchos puntos

Decenas de vehículos atrapados en la AP–6 en la noche del sábado al domingo .-ICAL
La resaca de los Reyes Magos trajo a Castilla y León una cantidad de nieve que ni los más viejos del lugar recordaban, pero también un caos en las carreteras que dejó atrapados en la noche del sábado a más de 3.000 vehículos en la AP–6 en la provincia de Segovia.
La actuación de las Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado y la intervención decisiva de 240 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) lograron desatascar una situación criticada por los propios conductores, que no entendían ni la falta de información en los accesos a una vía de pago, ni la ausencia inicial de medios para impedir la acumulación de nieve.
Sin embargo, el director de la DGT, Gregorio Serrano, lejos de asumir las críticas, arremetió contra los conductores, señalando que desde el viernes los paneles de información avisaban del temporal. Por ello, apuntó que los que quedaron atrapados o bien no se enteraron de los avisos, o bien no tomaron las necesarias precauciones.
Frente a esta postura, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, anunció la apertura de un expediente informativo a la concesionaria de la autopista, la empresa Iberpistas –Abertis–, para informarse acerca de la toma de decisiones y de si se cumplieron todos los protocolos exigibles. Con ambos datos, podrá evaluar si procede un expediente de infracción.
Aunque el rescate se dio por finalizado a las 13.30 horas de ayer y una hora y cuarto después se procedió a la reapertura de la AP–6, la UME tenía previsto permanecer a la altura de Villacastín (Segovia) por si la meteorología empeoraba. Al cierre de esta edición se producían nuevas restricciones por nevadas en la AP–6, en la AP–51 y en la AP–61.
Pero la situación de caos también se extendió a varias localidades y capitales de provincia. Las más afectadas fueron Ávila y Segovia, con espesores de nieve que llegaron en algunos puntos al medio metro. De hecho, se recomendó a los vecinos no utilizar el coche y, de hacerlo, echar mano de las cadenas.
En el caso de la capital abulense, cerca de dos días sin parar de nevar provocaron escenas que ni los más viejos del lugar recordaban desde hacía 20 años. Por ello, el Ayuntamiento activó el Plan Municipal de Nevadas en su nivel 2, movilizando a un centenar de personas y una treintena de medios materiales.
Además de las reiteradas peticiones a los ciudadanos para que no salieran a la calle si no era necesario, el alcalde, José Luis Rivas, y el resto de las autoridades pidieron también «comprensión, paciencia y prudencia» a los ciudadanos.
Esta situación extraordinaria hizo que el cuartel de la Policía Local acogiera a quince pasajeros en tránsito procedentes de Salamanca, Toledo y Madrid, , mientras que otros 140 pasaron la noche en el teatro de Arévalo.
Por otra parte, los Cines Estrella cerraron ayer sus puertas, mientras que los alumnos de la Escuela Nacional de Policía no retornarán a clase hasta mañana. Además, los trabajadores de Nissan tampoco trabajarán hoy.
Igualmente, el Ayuntamiento decidió cerrar tres instalaciones deportivas tras venirse abajo, debido al peso de la nieve, la cubierta de una nave y la de un aparcamiento. Además, se recomendó no llevar hoy a los niños a clase, aunque los centros estarán abiertos. Asimismo, se trabajaba para restablecer el servicio de autobuses urbanos para este lunes en el que no estará en vigor la ORA.
En Segovia la situación también fue complicada, con vecinos atrapados en carreteras; techumbres de aparcamientos derrumbadas; árboles y ramas caídos en toda la ciudad, desde el casco histórico a las alamedas circundantes; escasa circulación de transporte público urbano y taxis; autobuses y trenes suspendidos y hasta avisos de urgencias médicas con dificultades extremas para poder ser atendidos.
«Es increíble que hayamos tardado siete horas y media en venir de Madrid a Segovia por la AP–6», comentaban algunos vecinos de Segovia a los que les sorprendió el regreso el Día de Reyes.
Esquiadores en la Plaza Mayor y el Acueducto daban buena prueba de la cantidad de nieve acumulada desde la mañana del día 6, que permitió la práctica del esquí desde la puerta misma de las casas a algunos aficionados.
La Guardia Civil de Segovia tuvo que rescatar a más de 300 vehículos atrapados por la nevada que había sorprendido a cientos de conductores en las carreteras, sobre todo en la autopista AP–6, entre Segovia y Madrid.
Desde el Ayuntamiento de Villacastín, su alcalde, Jesús Grande, explicaba ayer que los vecinos y los establecimientos del pueblo se habían volcado para atender a más de 130 personas que se vieron atrapadas por el temporal. En la capital, la alcaldesa, Clara Luquero, pedía a los ciudadanos que no cogieran sus vehículos salvo «casos de extrema necesidad».
Renfe suspendió el funcionamiento de los trenes regionales y los servicios de alta velocidad agotaron en 24 horas todos los billetes de los trenes Ave y Avant con destino a Madrid y Valladolid, que salieron en el día de ayer con retrasos acumulados de hasta media hora.
Soria
Por su parte, en Soria el temporal volvió a dejar complicaciones en las carreteras y en la ciudad. Conforme avanzaba la mañana la situación fue remitiendo en la red principal. No obstante, la red secundaria mantuvo cortes puntuales e intermitentes en varios puntos, amén de registrar tramos con cadenas en la zona de Retortillo.
Cinco localidades –Ausejo de la Sierra, La Rubia, La Riba de Escalote, Paones y Alaló– tuvieron serios problemas de comunicación durante algún momento del día, llegando a cortarse los accesos principales.
En la capital se decidió suspender los servicios de autobús, si bien a media mañana y ante la evidente mejoría se restituyeron salvo en el caso del Calaverón. En el parque de La Dehesa y otras zonas arboladas se produjeron desprendimientos de ramas por el peso acumulado, mientras que la subida de temperaturas a mediodía hizo que la nieve acumulada en los aleros se precipitase sobre las aceras, motivando varias intervenciones de los bomberos.