Septiembre frena la subida de venta de pisos acumulada
La compraventa cae un 8,5%, frente a una subida regional del 1,2% y del 11% nacional
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Los compradores vallisoletanos se muestran ‘tímidos’ a la hora de adquirir una vivienda. Sus compras dibujan mes a mes una gráfica llena de picos y de valles, de subidas y de bajadas. Esas oscilaciones hacen que el mercado inmobiliario no logre dar con la tecla de estabilidad, pero sí, por lo menos, le permite acumular incrementos anuales.
El Instituto Nacional de Estadística revelaba ayer que de enero a septiembre en la provincia vallisoletana se vendieron un total de 3.458 viviendas. Supone un 14,8% más que en los primeros nueve meses de 2016; un porcentaje que incluso supera el 13,6% de incremento acumulado en el conjunto de España, o el 10,5% autonómico.
Sin embargo, septiembre frenó esa línea ascendente. Se vendieron y compraron en Valladolid un total de 324 viviendas, lo que supone una caída del 8,5% en relación al mismo periodo del pasado año (30 casas menos).
No ocurrió así en Castilla y León. Septiembre, aunque fuera por la mínima, registró un incremento del 1,2% en las compraventas. Las 1.435 viviendas vendidas representan al cifra más elevada desde septiembre de 2011.
Aún así Castilla y León camina a paso mucho más lento que el promedio de España. Tanto es así que en septiembre Castilla y León se situó a diez puntos del crecimiento experimentado en el país (11%), y se descolgó hasta la última posición entre las autonomías que vieron incrementadas las compraventas en ese mes –sólo Navarra experimentó una caída en sus compras–. Mientras en España se compraron 105 viviendas por cada 100.000 habitantes, en la Comunidad sólo fue de 73, nada que ver con las 151 de Valencia o las 143 de Baleares.
Vivienda usada
Las únicas responsables de esta mínima subida en Castilla y León fueron las viviendas usadas, con un mínimo repunte del 1,9%. El 81% del total de transacciones practicadas tuvieron como protagonistas una vivienda de segunda mano. Por contra, la venta de viviendas de primera mano sigue ‘aletargada’, continúa siendo residual (sólo el 9% del total de ventas) y, por tanto, lastra al sector. En el último mes computado por el INE, este tipo de propiedades bajaron un 1,8%, en contraste con el ascenso del 11,7% en España.
Si el mercado no es homogéneo en España, tampoco lo es a nivel autonómico. Cuatro provincias castellanas y leonesas pueden decir que septiembre fue un buen mes. Es el caso de Ávila, León, Salamanca, Burgos. Todas ellas anotaron aumentos por encima de la media nacional, especialmente Ávila, con una subida del 33,7% (31 casas más vendidas).
Por contra, septiembre de 2017 no sonrió a Zamora, a Palencia y a Valladolid, y muy especialmente a Segovia y a Soria, con caídas que las colocaron en los últimos puestos del listado nacional.