La producción en Rueda merma un 23%, hasta los 83,4 millones de kilos
La uva muestra un estado sanitario y una calidad "excelente”
Racimo de uvas de Rueda.-ICAL
La vendimia en la DO Rueda concluyó con una merma de la producción del 23 por ciento respecto al año anterior, hasta los 83.420.637 kilos acogidos, debido a dos factores fundamentales, las heladas producidas a finales del mes de mayo y la profunda sequía experimentada en los meses de verano. El Consejo Regulador informó de que el 98,9 por ciento corresponde a uva blanca, siendo la variedad autóctona, el verdejo la mayoritaria con 71.057.770 kilos.
La vendimia de este año 2017 fue de las más tempranas de la historia de la DO y arrancó el 16 de agosto con la variedad Sauvignon Blanc - variedad de ciclo vegetativo más corto que el resto- y se caracterizó por darse las condiciones ambientales “más satisfactorias de los últimos tiempos, con grandes contrastes de temperaturas entre el día y la noche, lo cual ayuda a mantener la calidad de la uva”.
Al respecto, el Consejo Regulador indicó, a través de un comunicado, que “gracias a las perfectas condiciones” en las que se produjo la vendimia, y “el excelente estado sanitario de la uva recogida y a su calidad” se esperan unos “vinos equilibrados y de gran calidad para esta cosecha 2017 que en pocos meses comenzarán a ver la luz en el mercado”.
La superficie registrada para la vendimia 2017 fue de 14.685,07 hectáreas, con un incremento de 1.167,57 con respecto al año pasado. Un 96 por ciento (14.097,67 hectáreas), corresponden a variedades blancas, de las cuales, el 93 por ciento (12.307,16 hectáreas.) son de verdejo, lo cual pone de manifiesto “el gran apoyo y protección por la variedad autóctona”. Este año, en la vendimia de la D.O Rueda se registraron 1.491 viticultores y 69 bodegas elaboradoras.
El director general de la DO Rueda, Santiago Mora, destacó que “es importante destacar los dos factores claves de la vendimia en Rueda: la mecanización y la nocturnidad”. En este sentido, recalcó que “la mecanización permite recoger la uva en el momento óptimo de maduración así como acelerar los procesos para que la uva sufra lo menos posible en el campo mientras es trasladada a las bodegas”. Aseveró que “el hecho de hacer prácticamente toda la vendimia nocturna nos permite mantener las cualidades organolépticas de la uva en su máxima expresión y evitar al máximo la oxidación de la uva”.
“Podemos decir que esto supone un ahorro energético en las bodegas pues la uva ya entra a unas temperaturas más bajas que por el día, por lo que la energía necesaria para enfriar la uva al entrar en bodega es menor”, aseveró.