Vadillo carga contra el aparato del PSOE tras «años sin iniciativas»
El socialista reitera su propuesta de una «Ejecutiva integradora para todas las sensibilidades»
Cecilio Vadillo durante la presentación de su proyecto a la Secretaría provincial del PSOE.-ICAL
«Os pido vuestro apoyo y vuestro voto pero, sobre todo, que seáis libres a la hora de votar, sin presiones». Con estas palabras concluyó Cecilio Vadillo la presentación de su proyecto a la Secretaría provincial del PSOE de Valladolid en la tarde de ayer.
El ex subdelegado del Gobierno cargó contra el aparato del PSOE –que apoya a la otra candidata a las primarias socialistas y donde se encuentran tanto el actual secretario, Javier Izquierdo, como el alcalde vallisoletano, Óscar Puente–, y aseguró que el partido «lleva años sin tener iniciativas políticas. Si aspiramos a gobernar y a ser referente, tenemos que conocer la realidad social de la provincia».
Conocer cómo está la educación, la sanidad, las infraestructuras o la seguridad de cada uno de los rincones de Valladolid «solo puede hacerse pateando el territorio», concisó Vadillo, quien durante su campaña ha podido comprobar que «los militantes no conocen a los miembros de la Ejecutiva ni a la mayoría de los procuradores. Queremos unos secretarios de área que descubran la realidad y a partir de la misma generen propuestas y alternativas que recuperen la credibilidad».
En lo que respecta a su rival en las primarias, reiteró su apuesta integradora. «Cuando sea secretario general voy a proponer a Teresa López y a miembros de su grupo que estén en mi Ejecutiva para así representar todas las sensibilidades. Si no hacemos esto, nos va a costar avanzar en el futuro», aseveró de nuevo, añadiendo que «no se trata de ser amigos, simplemente nos tenemos que respetar y respetar el derecho a las diferencias reforzando así la libertad, que es una de las señas de nuestra formación».
Una Ejecutiva «plural en la que la unidad es imprescindible para la reconstrucción del partido y la recuperación de la confianza». Máxima que llevó al grupo del ex subdelegado del Gobierno a hablar con la alcaldesa de Medina de Campo, cuya respuesta fue «a Cecilio Vadillo, nada de nada. Entonces planteé que, si el problema era yo, negociaran entre ellos. Mi equipo no aceptó esta propuesta porque si se quiere llegar a un acuerdo, no se puede excluir a nadie».
Consecuentemente, apuesta por un proyecto de unidad frente a la exclusión con una sólida estructura y un secretario general a tiempo completo. «Estamos en contra de la acumulación de cargos orgánicos e institucionales. No es verdad que uno se parezca a otro y es imposible tener tiempo material para afrontar todos los retos que se plantean en Valladolid».
En aras de avanzar en la democracia interna del partido, Vadillo propuso que los candidatos a procuradores sean elegidos por los militantes de forma abierta. «Yo no prometo cargos, quiero que sean elegidos por vosotros», matizó.
Para el caso de los diputados provinciales, defendió la figura de los alcaldes y concejales. «Su elección por parte de los militantes no es legal, es una trampa para el medio rural puesto que de esta forma la capital, que no depende de la Diputación, podría imponer los representantes al resto de la provincia, siendo esto un fraude», apremió el candidato a la Secretaría provincial del PSOE, concretando que «no sería un ejercicio de democracia sino de control».
Vadillo retrocedió en el tiempo hasta el momento en que presentaron su candidatura, cuando «muchos pensaron que no íbamos a ser capaces de alcanzar los avales requeridos y lo hicimos sobradamente. En el Congreso Federal en Madrid se aprobó que el porcentaje necesario podría ser del 3%. Los mismos que votaron esto cuando llegaron a Valladolid aplicaron el 20%, con la idea de que nadie pudiera presentar ninguna alternativa», denunció.
Y precisamente este «intento de que no existieran alternativas ni debate» animó a Vadillo a presentar un programa que persigue impulsar la formación y la transparencia, reforzar las agrupaciones locales, estrechar la colaboración con Juventudes Socialistas y apostar por grupos de trabajo abiertos «para que el partido se convierta en la verdadera casa del pueblo».