El 51% de los doctores suspende la evaluación previa para ser profesor
El porcentaje de evaluaciones negativos aumenta al 63% en ciencias sociales y baja al 37% en enseñanzas técnicas / El director de la Agencia de Calidad dice que son pruebas «exigentes»
-EL MUNDO
El 51,4% de los doctores universitarios que se presenta a la evaluación previa para ser profesor en cualquiera de los campus de Castilla y León suspende la prueba. Según consta en el informe de la evaluación previa de profesorado contratado realizada por la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León (Acsucyl), sólo consigue una evaluación positiva el 48,64%. De los 442 que se presentaron el año pasado a este examen sólo aprobaron 215, lo que representa un 48,6%.
El director de la Agencia, José Ángel Domínguez, considera «normal» este volumen de suspensos y lo atribuye a que son pruebas «muy exigentes» y a que parte de los doctores que se presentan lo hacen para conocer cuál es su nivel actual y el margen de mejoras que debe acometer para, después, aprobar y presentarse a la correspondiente oposición.
La Ley de Universidades de 2001, que fue modificada en 2007, exige la previa evaluación positiva de la actividad de los doctores como requisito previo -antes de la oposición- para su contratación por parte de las universidades públicas, bien como profesor contratado doctor o como profesor ayudante doctor.
La misma ley exige también una evaluación a las universidades privadas en las que no existe la figura del ayudante. Desde 2003, Castilla y León viene haciendo estas pruebas, si bien su resultado anual no había sido publicado hasta este ejercicio.
La normativa exige evaluar la formación académica, la actividad docente, la actividad investigadora, la experiencia profesional y otros méritos que deben figurar en el currículo. La Consejería, a través del consejo de dirección de la Agencia, establece unos valores máximos y unas notas de corte en cada uno de los apartados para cada categoría de profesor, así como unas puntuaciones mínimas de paso.
«Es un método muy interesante para conseguir la calidad del sistema universitario», señala José Ángel Domínguez, que ocupa el cargo de director de la Agencia desde enero tras haber sido Vicerrector de Promoción y Coordinación de la Universidad de Salamanca.
Domínguez sitúa a los futuros profesores de Castilla y León en un nivel similar a los del resto de España. El perfil del solicitante de la evaluación previa es ahora el de una persona joven recién titulada. Al principio de implantarse, la edad era superior porque a muchos les cogió la nueva normativa preparando las oposiciones directamente.
Llama la atención que en el caso de los profesores ayudantes, que sólo pueden estar en esa función cuatro años, el nivel de aprobados es del 59%, mientras que en el de los profesores contratados este porcentaje baja al 43,7%. O lo que es lo mismo, en el primer caso suspende el 41% y en el segundo, el 56,3%. El mayor nivel de suspensos se produce en las universidades privadas, donde sólo aprueba el 34,7% y suspende el 65,3%, casi dos de cada tres.
Hay una considerable brecha entre aprobados y suspensos en los cinco campos científicos evaluados. El mayor porcentaje de evaluaciones negativas se produce en Ciencias Sociales y Jurídicas (63,1%) y el menor, en Enseñanzas Técnicas (36,67%). José Ángel Domínguez explica esta horquilla superior a 26 puntos en que hay importantes referencias científicas y revistas de prestigio en las Enseñanzas Técnicas que cuentan con una tradición científica mayor en publicaciones, lo que permite también a los doctorados y evaluadores disponer de elementos comparativos. Por el contrario, siempre según el director de Acsucyl, en Ciencias Sociales y Jurídicas no hay una publicación científica top que sirva de referencia.
Por eso, 68,4% de los doctores que se examinan para profesor contratado en Ciencias Sociales y Jurídicas suspende la evaluación previa, un porcentaje que baja al 49,3% en el caso de los ayudantes.
Por el contrario, el aspirante medio a profesor contratado de Enseñanzas Técnicas suspende sólo en un 40% y el ayudante, en un 27%, el menor de todos los evaluados en 2016.
La Agencia convocó el pasado 27 de julio el proceso para la evaluación previa para ser profesor. Esta evaluación se amortizó en 2015 al no existir presupuestos y tuvo que realizarse en 2016 al no estar aprobada la tasa que rige para estas pruebas.
El plazo para presentar solicitudes comenzará el próximo 1 de septiembre y finalizará el 31 de octubre. A continuación la Agencia dispone de un plazo máximo de seis meses para completar la evaluación, según la normativa que lo regula. Los doctores deberán presentar su currículo, la documentación que acredite esta titulación y su expediente universitario. En su currículo tienen que acreditar la docencia reglada impartida, justificantes del editor de sus publicaciones, la documentación sobre concesisión de patentes si las hubiera, la experiencia profesional fuera de la universidad y las credenciales que demuestren haber ocupado puestos de dirección o gestión extraacadémica.
La evaluación positiva sirve para ser profesor en cualquier universidad de Castilla y León. También podría utilizarse para otros campus de fuera de la región si hubiera convenio de reconocimiento mutuo, pero las universidades españolas no se han puesto de acuerdo en los baremos a medir. Un ejemplo, según José Ángel Domínguez, es Cataluña, que sólo evalúa la labor investigadora y no la docente, que Castilla y León le atribuye un peso del 30% o seis puntos menos si la actividad investigadora fuera superior.
Hasta 36 criterios priman, con desigual intensidad, para acceder a un puesto de ayudante o de profesor contratado. En el primero, es necesario obtener una puntuación de 50 sobre 100 y para el segundo requiere 60 de nota.
La actividad docente y las publicaciones científicas en revistas periódicas son los criterios que más ponderan para aprobar. Sólo hay nota de corte en actividad investigadora (10 sobre 40 para ayudante y 20 sobre 40 para profesor contratado).