La reorganización del servicio prevé más frecuencia de los autobuses 1 y 2
La que empieza será una semana decisiva para intentar evitar la huelga anunciada para fiestas de septiembre
La reestructuración de las líneas de autobús que se anunció en su día para recuperar viajeros se quedará al final en un reajuste. Será, en palabras del concejal Luis Vélez, una «reorganización, un reajuste con los conductores de los que se dispone» para tratar de dar «un mejor servicio» dado que, sostiene, no es posible contratar más personal. Cauto a la hora de avanzar detalles de los cambios previstos hasta que los conozcan los grupos municipales, el edil de Movilidad se limita a señalar que habrá «algún cambio de trazado» y un aumento de las frecuencias de paso por las paradas en líneas como la 1 o la 2, las que mayor número de viajeros registran pese al descenso experimentado en los últimos años. Frecuencias que por la tarde se ralentizarán «la haber un menor número de viajeros». Añade que la línea que va desde La Cistérniga a La Overuela «se dividirá en dos» y que mejorará el servicio para barrios de nueva creación como Los Santos-Pilarica y el Pinar del Jalón.
Con estos cambios y con la incorporación desde principios de año de los bonos de tarifa plana y la gratuidad para los menores con edades hasta 12 años, Vélez espera recuperar parte de los viajeros que dejaron de utilizar el autobús. En los siete últimos años fueron casi 6 millones de usuarios los que dejaron de utilizar este medio de transporte. De los 30,7 millones los viajeros de 2009 se pasó a 25 millones en el 2015. El objetivo de Auvasa para este año es volver a los 26 millones de viajeros.
De fondo, el conflicto entre los trabajadores y la empresa se mantiene y, salvo sorpresa, la huelga anunciada para las fiestas de la Virgen de San Lorenzo se consumará. Esta semana que empieza habrá nuevas reuniones entre la dirección de Auvasa y los trabajadores en un intento ‘in extremis’ por frenar la huelga.