LA ESPUELA. ALBERTO VELASCO ACTOR DE TEATRO Y TELEVISIÓN
«Los gordos solo salimos en tv para mostrar que sudamos, ¡Stop gordofobia!»
A sus 34 años, este ‘muchachito’ de Valladolid ha logrado hacerse un hueco en los escenarios más importantes del mundo con obras como Danzad Danzad Malditos o su último proyecto, Billy Elliot. Aunque reconoce que desde que salió en la exitosa Vis a Vis (Antena 3), en el papel del funcionario de prisiones Palacios, le reconocen más por la calle. Amante de la danza y siempre dispuesto a todo, grita a los cuatro vientos contra los intolerantes.
El actor Alberto Velasco en la Plaza Mayor de La Cistérniga.-PABLO REQUEJO
Pregunta.- Actor, director, bailarín, coreógrafo. ¿Quién mucho abarca poco aprieta?
Respuesta.- A veces tengo esa sensación pero soy muy perfeccionista. Si me dedico a algo, lo doy todo. Creo que estas facetas se combinan con las otras.
P.- Es vallisoletano y se apellida Velasco. ¿Cuándo dijo eso de ‘mamá quiero ser artista’?
R.- Pues casi emulando a la gran Concha, fue en la Plaza de La Cistérniga viendo una actuación, me quedé en la inopia y dije ‘esto quiero hacerlo yo’. Un amigo me dio un capón y ya me fui a jugar a las bodegas, pero se me quedó para siempre.
P.- ¿Y qué le dijo su madre?
R.- Tuve mucha suerte. Al principio desconcierto porque como profesión había miedo, pero me apoyaron desde el primer momento.
P.- Leyendo su currículum, ¿realmente es tan teatrero?
R.- (Risas). No lo soy. Me gusta la naturalidad en todo.
P.- ¿Qué hace en el teatro si lo que da dinero es la televisión y el cine?
R.- Al final ya ni el cine ni la televisión. Lo que da dinero es hacer publicidad, y esa no la toco de momento.
P.- ¿Por qué «echarle teatro» es malo y «hacerlo de cine» es bueno?
R.- No había caído en ello. Supongo que el teatro le echas más cuento, o tiendes a la sobreactuación. Lo tengo que pensar.
P.- ¿La serie ‘Amar es para siempre’ son las prácticas de los actores?
R.- (Risas). Y ‘El secreto de Puente Viejo’…las series diarias son sitios para aprender. Grabas mucho al día y tienes que estudiar para el capítulo siguiente. Es una escuela perfecta para los actores.
P.- Ha salido en una serie de máxima audiencia en televisión. ¿Es ya famoso?
R.- ¿Qué es eso? Si es que te reconozcan por la calle, yo tengo la suerte de que me paran para felicitarme. Tengo una frase de Almodóvar en Todo sobre Mi Madre que dice: «El éxito no tiene sabor ni olor y cuando te acostumbras es como si no existiera».
P.- ¿Qué daría por trabajar con el director manchego?
R.- Antes todo, ahora ya tengo más sueños. Aparecen nuevos directores como Carlos Vermut, Javier Ambrossi y Javier Calvo, que son fascinantes.
P.- Ha llegado a estar trabajando en tres funciones al mismo tiempo. ¿Es para estar orgulloso o que la cosita está muy mal?
R.- Las dos cosas. La cosita está muy mal y no da para vivir con una sola función. Las agendas se vuelven locas.
P.- ¿Con quién tendría un vis a vis?
R.- Con Paco León.
P.- ¿Cuál es su preso favorito?
R.- Qué difícil. Isabel Pantoja me hacía mucha gracias pero ahora…el preso más importante de este país aún está por entrar en la cárcel.
P.- Ahora pone en marcha una obra de teatro sobre la película de Billy Elliot. Qué le quiten lo bailao. ¿No?
R.- Llevo bailando toda la vida y seguiré haciéndolo hasta que las rodillas y el cuerpo me aguanten.
P.- Mueve con ritmo 120 kilos en el escenario. ¿Cómo lo hace?
R.- Muy fácil. No es una cosa heroica. Siempre he sido gordo y lo hecho así. Nadie nunca me han dicho tú no puedes hacerlo.
P.- ¿Nunca le veremos en un gimnasio?
R.- Claro que sí. Hay gimnasios y gimnasios. Son fan de los familiares, con abuelas, pero sin música electrónica.
P.- ¿A quién les dijo por ultima vez… ‘danzad danzad malditos’?
R.- A mí todos los días. Llevo tatuado una frase que dice «Baila, baila...de lo contrario, estamos perdidos» escrita por Pina Bausch. Y es así. Adelante en la vida tiene que ser la mentalidad.
P.- En España, ¿quién está en la inopia?
R.- Toda la sociedad. No reaccionamos a pesar de todo lo que sucede. Un presidente del Gobierno declarando y es todo tan normal.
P.- ¿Qué obra de teatro resume este país?
R.- Una obra de la compañía valenciana Wichita Co que es A España no la va a conocer ni la madre que la parió.
P.- ¿Quiere mandar un agradecimiento a Cristóbal Montoro por bajar el IVA del teatro?
R.- Para nada. Es una pantalla. Lo que ha bajado es el IVA de las entradas, a los productores les cuesta lo mismo. A los espectadores les baja un poco la entrada pero nunca les costó más, porque esos gastos los asumían los empresarios. Es una vergüenza.
P.- ¿Qué tiene Instagram que le gusta salir siempre con tan poca ropa?
R.- Soy muy fan de la carne, estoy cansado de que solo se vean cuerpos perfectos en lo relacionado con la imagen. Somos cuatro gordos los que salimos en televisión y solo nos usan para demostrar que sudamos mucho. ¡Stop gordofobia!.
P.- ¿Es más complicado ganar un Premio Max o triunfar siendo actor en Castilla y León?
R.- Los dos son muy complicados. Lo del Max fue un sueño que no me esperaba y triunfar aquí es imposible, de hecho ya no estoy. Cuando vuelvo y me encuentro lo mal que lo pasan las compañías me da mucha pena. Somos una tierra de sabor muy insípida.
P.- Si usted ha vuelto al Festival de Teatro de Calle de Valladolid pese a la que se montó, ¿como no van a llegar a un acuerdo Pablo Iglesias y Pedro Sánchez?
R.- (Risas). Pero ha pasado mucho tiempo de aquello. Con tiempo y más empatía se logran las cosas.
P.- ¿Qué le dice Shakespeare cuando se le parece?
R.- A mí no se me aparece nada ni nadie (risas)
P.- ¿Vivir de la ficción, ¿es ser o no ser?
R.- Es ser y no ser todo el rato, porque vives sin vivir en ti.
P.- ¿Usted de qué está harto de no hablar?
R.- Es que no tengo pelos en la lengua, hablo de todo. En entrevistas y redes sociales, soy una persona muy feminista y me da pena que el mundo no lo sea.
P.- Dígame una frase de película que le habría gustado decir en la vida real.
R.- «Riégueme» de La Ley del Deseo.
P.- Se abre el telón y se ve a Alberto Velasco. ¿Cómo se llama la obra?
R.- Un tranvía llamado deseo.
P.- La última… ¿por qué se depilaría?
R.- Por nada. Me depilaron en una obra en Bruselas para proyectar en mi cuerpo y lo pasé fatal.