Diario de Valladolid

Golpe al menudeo con 66 detenidos liderados por un clan de Pajarillos

La Policía y la Benemérita decomisan droga tasada en 144.000 euros tras 31 registros en Zamora, Valladolid, Salamanca y Palencia / Los clanes guardaban un arsenal y destacaban por su violencia

El general de la Guardia Civil Sualdea, la delegada Salgueiro y el comisario jefe de Policía de Castilla y León, Jorge Zurita, con el material intervenido.-ICAL

El general de la Guardia Civil Sualdea, la delegada Salgueiro y el comisario jefe de Policía de Castilla y León, Jorge Zurita, con el material intervenido.-ICAL

Publicado por
Íñigo Arrúe
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Operación Infierno’. Nunca pudo elegirse mejor el nombre de la operación policial que ha dejado seriamente tocados a los principales clanes familiares relacionados con el tráfico de drogas en Castilla y León: los ‘Monchines’ y los ‘Paturros’ en Valladolid; los ‘Chinches’ en Zamora y uno más en Salamanca que los altos cargos policiales de la región no quisieron revelar. El líder del entramado fue detenido en Valladolid en los dos últimos golpes policiales contra la red.

Un grupo al que se le imputan los delitos de tráfico de drogas, tenencia y depósito de armas y municiones, además de pertenencia a organización criminal. Se da la circunstancia de que numerosos arrestados ya eran viejos conocidos de la Policía y la Guardia Civil, los dos cuerpos que han vuelto a firmar una sobresaliente operación conjunta, después de la fructífera colaboración en la Operación ‘Bemetas’ (concluida en mayo de 2017) contra la banda del BMW.

Así lo recalcó la delegada del Gobierno, María José Salgueiro, al puntualizar que la actuación de los agentes ha servido para atajar la «alarma social» que se había generado por el tráfico de drogas al menudeo en cuatro provincias. «Han quedado sin efecto 24 puntos de venta de droga y se han retirado sustancias que podrían haber alcanzado 144.000 euros en el mercado», incidió Salgueiro, quien resaltó el trabajo de la Fiscalía y del Juzgado de Instrucción 2 de Valladolid, coordinador de las investigaciones, al que posteriormente se sumó Instrucción 6 de Salamanca.

En lo que sí insistieron los altos mandos policiales es en la «extremada violencia» que ejercían los líderes de los clanes con «amenazas y coacciones»cuando fiaban droga y no retornaba el dinero en el plazo que ellos consideraban razonable. La agresividad no es un pálpito de los agentes, sino la constatación del arsenal aprehendido. Un hecho que no pasó por alto a los uniformados que llegaron a desplegar hasta 300 agentes de ambos cuerpos en algunas intervenciones.

Entre las piezas incautadas figura un fusil de asalto Kalashnikov con 211 cartuchos, un subfusil Uzi maraca Ero, una pistola semiautomática Star, un revólver British Bulldog, un bolígrafo pistola, una escopeta del calibre 12, una carabina del 22, un cañón escopeta del 12 y una pistola detonadora modificada. Eso solo referido a las armas de fuego, porque el inventario de las blancas no le va a la zaga, con varias catanas y sables.

El inicio de la operación, definida como «compleja» y de «gran extensión geográfica», hunde sus raíces en noviembre de 2016 y se ha rematado en los meses de mayo y de junio. La envergadura del material incautado en armas, drogas –144.000 euros– registros en viviendas (31), y del número de detenidos, 66, de los cuales 21 han entrado en prisión, ha estado a la par con el ámbito geográfico del delito ya que afectaba a cuatro provincias de la Comunidad, Zamora, Salamanca, Valladolid y Palencia, además de Madrid.

Pocas veces pueden exhibirse metros y metros cuadrados de material incautado y esta vez se quedó pequeño el salón de reuniones de la Delegación. En conjunto, 787 gramos de cocaína, 636 de heroína, 503 de marihuana, 2.623 de hachís, 3.377 gramos de sustancias ya elaboradas para el corte y tres prensas hidráulicas, además de 25.000 euros en metálico. Pero ayer los mandos policiales sacaron pecho, sobre todo, por el ingente acopio de armas interceptadas.

Así lo recalcaron el jefe superior de del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) de Castilla y León, Jorge Zurita, y el jefe de la 12ª Zona de la Guardia Civil, Francisco Javier Sualdea, al definir el golpe como una «macrooperación» con hitos importantes como el desmantelamiento de tres pisos francos y de laboratorios para el corte de droga, amén de los 24 puntos de venta de estupefacientes eliminados del mapa.

«Las cantidades de droga intervenidas son relativamente pequeñas, en comparación con otras operaciones pero es muy importante la aprehensión de armas. Un ‘kalashnikov’ con más de 200 cartuchos puede hacer mucho daño en manos de alguien irresponsable», advirtió el comisario jefe Zurita.

La macrooperación ha tenido cinco fases, la primera en Zamora y las dos últimas en Valladolid. Y ha sido en la investigación sobre la marcha cuando las comisarías y comandancias de las provincias implicadas y los dos cuerpos policiales han coincidido en que era mejor unir esfuerzos y cruzar información para tumbar a los clanes entrelazados con el tráfico de drogas, sobre todo de heroína y de cocaína.

El comisario jefe de Policía de Zamora, Ubaldo de la Torre, explicó que todo arrancó en su provincia en un golpe contra el aprovisionamiento de cocaína y heroína en el barrio de Las Llamas, en el que estaban implicados miembros del conocido clan de ‘Los Chinches’. Un núcleo caliente, ya que de ahí salía parte de la droga que luego se distribuía en otras zonas de la Comunidad.

Esta investigación desembocó con una marcrorredada con 16 registros en viviendas de Zamora (4), Benavente (2), Villafrechós en Valladolid (2), Salamanca (4), Carbajosa de la Sagrada en Salamanca (2), uno en Arros y un último en Madrid. En total, fueron 25 los miembros detenidos, de los cuales nueve ingresaron en prisión y el resto quedó en libertad con cargos. También desmantelaron siete puntos de venta de droga.

En Valladolid la actuación policial se desplegó en dos fechas. El comisario jefe de Valladolid, Juan José Campesino, explicó que el objetivo era neutralizar la actividad delictiva por narcotráfico de dos clanes familiares. El primer golpe se desató el 23 de junio en Pajarillos, con seis registros y cuatro personas detenidas. «El día anterior se había detectado la llegada de 511 gramos de cocaína», reveló. «Lo más novedoso es que se descubrió en Pajarillos un laboratorio con trituradora, prensa hidráulica y ventiladores», añadió. Posteriormente el 29 de junio se registraron tres pisos en Huerta del Rey en las calles Gavilla y Francisco Mendizábal, con una conexión en Laguna. En esta localidad registraron dos pisos. En total, 17 detenidos, cuatro de ellos enviados a prisión.

tracking