Denuncian a EspañaDuero por violar el secreto bancario de los clientes del banco y la fundación
La entidad y la fundación siguen compartiendo el mismo sistema informático lo que permite que el banco tenga acceso a los préstamos de los clientes exclusivos del Monte de Piedad y éste acceda a las cuentas de la entidad bancaria

Exterior de una oficina bancaria de EspañaDuero, en la capital vallisoletana.-J.M.LOSTAU
El banco y la fundación de EspañaDuero se enfrentan a una denuncia por violar el secreto bancario de los clientes de la entidad y de la fundación que gestiona la Obra Social y los préstamos del Monte de Piedad.
Según consta en el escrito de denuncia, que se acaba de registrar en la Agencia Española de Protección de Datos, en el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y en el Protectorado de Fundaciones de la Junta de Castilla y León dependiente de la Consejería de la Presidencia, el banco y la fundación pese a ser entidades independientes siguen compartiendo el mismo sistema informático.
Esto permite que el banco tenga acceso a los préstamos de los clientes exclusivos del Monte de Piedad y la fundación acceda a las cuentas de la entidad bancaria. El banco y la fundación «comparten un mismo sistema informático, el cual permite, por ejemplo, que desde el banco se acceda a la información financiera de los miles de clientes de préstamos del Monte de Piedad que nunca lo han sido del banco y sí lo son exclusivamente de la fundación», resalta la denuncia a la que ha tenido acceso EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN.
«Del mismo modo –continúa– y a la inversa, desde el Monte de Piedad se puede acceder a la información financiera de las decenas de miles de clientes de la entidad bancaria», que evidentemente superan con mucho a los de la fundación.
Transferencia de datos que se considera «supone una violación del secreto bancario» que, tal y como se indica en la denuncia «debe salvaguardarse aún después de que se haya finalizado la relación contractual entre el cliente y la entidad bancaria».
La Fudación EspañaDuero nació en 2011 cuando el consejo de administración de la entonces Caja España-Duero acordó la segregación de la actividad financiera y sus activos en favor del banco Ceiss, resultante de la fusión entre Caja España y Caja Duero, hoy absorbido por Unicaja.
Una segregación que hace que, desde ese mismo momento, surjan «dos entidades absolutamente independientes»: el banco de EspañaDuero, presidido hasta julio del año pasado por Manuel Azuaga que cedió el testigo a Manuel Muela, y la fundación, que se constituyó definitivamente bajo la presidencia del ex rector de la Universidad de León, José Ángel Hermida, también en julio del año pasado, apenas unas semanas antes de que Azuaga dejara de ser presidente del banco.
Personalidad jurídica
Dos entidades con personalidad jurídica distinta, que cuentan con sus propios clientes y que en ningún caso pueden compartir. Por tanto, ya en el momento de su segregación en 2011 deberían haberse desconectado y llevado la gestión cada una de ellas de sus propios clientes, sus préstamos y operaciones.
Desconexión que, tal y como se recoge en la denuncia y señalan las fuentes del Banco de España consultadas por este periódico, parece claro sigue sin llevarse a efecto, ni siquiera desde que hace ahora prácticamente un año la fundación funcione ya como tal con su propio consejo de patronos.
La mejor demostración de que aún siguen teniendo acceso, la fundación a los miles de clientes de EspañaDuero y el banco a los en torno 8.000 del Monte de Piedad, es la documentación que se aporta en la denuncia. En ella, obtenida «mediante una consulta realizada en una sucursal del banco», se puede comprobar cómo en la posición global de un cliente «aparece el préstamo del Monte de Piedad del que se adjunta también la póliza que lo ampara», puntualiza la denuncia. En este caso el cliente, del que se aportan los documentos como prueba para tratar de demostrar la supuesta violación del secreto bancario por parte del banco y la fundación de EspañaDuero, lo es de ambas entidades. Pero lo lógico es que no sea así.
Es más, según los datos a los que ha tenido acceso este periódico a través de diversas fuentes, el 95% de esos prácticamente 8.000 clientes con los que cuenta el Monte de Piedad no lo son de la entidad bancaria de EspañaDuero. Entre otras cosas, porque para acceder a un «préstamo pignoraticio» del Monte de Piedad no precisan tener cuenta en el banco. O lo que es lo mismo, van al Monte de Piedad, embargan sus joyas y reciben el dinero sin necesidad de tener que aportar nada más.
Pues bien, con todo y con eso, la entidad bancaria sigue teniendo acceso ilimitado a la información de estos clientes, al igual que la fundación con los del banco. Al hecho de que se pueda estar ante una «violación del secreto bancario», que está regulado por ley, debe añadirse que esa misma legislación impide a un banco tener préstamos del Monte de Piedad.
El cómo se ha logrado esa información que se aporta en la denuncia, que fue registrada el pasado 22 de mayo, demuestra la absoluta falta de control que se tiene con una informacion que es obligado sea confidencial y que, en ningún caso, tendría que estar cruzada entre banco y fundación. Y así se hace ver en la denuncia cuando se aclara que «dichos datos no se han obtenido de una consulta a una central de información de riesgos, sino que son datos accesibles de una entidad a otra, fuera de cualquier marco legal que ampare el intercambio».
«Secreto profesional»
La denuncia, eso sí, presupone que tanto la fundación como el banco de EspañaDuero «dispondrán de unos reponsables del fichero», a quienes se les señala en el escrito como los obligados a salvaguardar el «secreto profesional y el deber de guardar y custodiar esos datos».
De confirmarse los extremos ahora denunciados, estos responsables del fichero «estarían incumpliendo» sus obligaciones de salvaguarda de unos datos que, a la vista de la denuncia a la que ha tenido acceso este periódico, son visibles desde cualquier oficina bancaria de EspañaDuero. En el caso de la fundación, el acceso a la información de los clientes del Monte de Piedad estaría en manos de los cinco puestos que dispone, uno en Valladolid y Salamanca y tres en León.
Respuesta de la CNMV
Los organismos a los que se ha dirigido la denuncia comienzan ya a pronunciarse. El primero en hacerlo, este mismo martes, es la CNMV, a quien se remitió el escrito, pese a no tener competencia, por la inminente salida a bolsa de Unicaja de quien depende EspañaDuero.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores se da por enterada de la denuncia y se la remite al Banco de España. Desde la CNMV responden que da por recibido el escrito en el que se denuncia la supuesta violación del secreto bancario de los clientes del banco y de la fundación, pero que al no tener competencia al respecto se lo reenvía al servicio de reclamaciones del Banco de España.
Ni la entidad reguladora del sistema bancario español, ni la agencia de protección de datos, ni la Junta a través del protectorado de fundaciones han dado aún respuesta alguna.