Borja intenta frenar la participación en las juntas locales de los pueblos
La dirección provincial aprueba el criterio de máxima descentralización para facilitar el voto de la militancia
Debate, mucho, pero con menos tensión de la que quizás más de uno podía prever. Dos momentos de la junta directiva provincial del Partido Popular de Valladolid, que los ‘populares’ celebraron ayer en su sede de la calle Alcalleres, elevaron un tanto la tensión.
El de las afiliaciones ilegales que viene tratando de colar el sector del concejal del Ayuntamiento de Valladolid, Borja García Carvajal, fue el primero. El segundo, tuvo que ver con cómo se organiza la jornada electoral del 18 de mayo. Y, sobre todo, dónde se colocan las urnas electorales para facilitar el voto de la militancia.
Fue aquí cuando Borja, en un intento claro por frenar la participación, quiso frenar que se facilitara en las juntas locales de los pueblos. La idea del sector de Borja, como bien demuestran en Nuevas Generaciones, es más centralizadora, lo que hace que aquellos afiliados de pequeñas poblaciones se vean obligados a desplazarse para poder ejercer su derecho al voto.
Justo lo contrario de lo que remarcan los estatutos del partido y de la idea propia de estas primarias, que nacen de los estatutos aprobados por el congreso nacional y refrendendados después en el cónclave autónomico, celebrado en febrero pasado.
Y justo eso, la máxima descentralización, es lo que aprobó en la tarde de ayer la junta directiva provincial de los ‘populares’ de Valladolid, pese a los intentos de Borja y de su sector porque no saliera adelante.
Criterios descentralizador que pasa porque allí donde haya junta local, en aquella población por pequeña que sea en la que exista se colocarán las urnas para que la militancia vote quién quiere que sea el nuevo presidente y los compromisarios, que participarán con voz y voto en el congreso del día 10 de junio. El objetivo es claro fomentar la máxima participación.