«Te tiene que sonreír la suerte de que la gente te acepte»
Juan Manuel Legido contagia su ilusión como ‘Mejor vendedor de la ONCE en Castilla y León’ en Mayorga y otros puntos de su ruta por la provincia
Juan Manuel Legido posa con sus cupones en la localidad vallisoletana de Mayorga.-J.M.LOSTAU
El día a día de Juan Manuel Legido es muy intenso. Amanece en la localidad zamorana de Villanueva del Campo para desplazarse a Valderas. Allí ingresa el dinero recaudado en días anteriores y comienza su ruta. La primera parada la realiza en Mayorga, en donde sustituye a una compañera a las doce de la mañana. Por la tarde continúa su camino por otras localidades como Valdunquillo y Becilla de Valderaduey hasta volver a Villanueva de Campo.
Su ruta no cambia pero las felicitaciones de quienes le rodean se suceden en las últimas fechas. Juan Manuel fue designado como el mejor vendedor de la ONCE en Castilla y León en el año 2016 entre los 725 trabajadores con los que cuenta la organización en la Comunidad. Un premio que el protagonista «no esperaba» pero que considera «muy gratificante» por la labor que realiza desde hace cuatro años.
Juan Manuel era un cobrador que sufrió una caída de altura. «Quedé con las muñecas fastidiadas», apunta. La ONCE se cruzó en su vida a raíz de esa discapacidad física. «Hice el cursillo de la ONCE para probar. Entré por casualidad y aquí estoy», apostilla.
Una decisión que le cambió la vida por completo, pero de la que «no se arrepiente». Juan Manuel, que se considera una persona «muy abierta», califica su oficio como «tratar día a día con la gente más allá de vender», algo que valora positivamente por las «amistades que hace» y por conocer a la que ahora es «su gente».
«Cuando llevas cuatro años y no has tenido ningún día malo, ni ningún día te arrepientes de lo que haces sino todo lo contrario, tu trabajo resulta muy gratificante», señala. La ONCE cambió el día a día de Juan Manuel, el cual desconocía la labor de la organización. «Era el típico que compraba un cupón por ahí pero no lo vivía desde dentro», reconoce. «Lo cierto es que hasta que no estás dentro, no vives lo que es la ONCE», añade.
Legido ya piensa cuál es el siguiente paso. El vendedor sueña con vender algún premio de los gordos. Hasta ahora, las mayores recompensas que ha repartido han sido de «1000 euros en varios rascas» y «600E al cupón». Entre risas reconoce que no pierde «la esperanza de dar un ‘chicharrazo’», como comúnmente denomina.
Esa es la esencia de este agradable vendedor. Intentar animar a la venta con alguna frase del estilo al ‘chicharrazo’. «Lo que suelo decir cuando entro en un bar es que hoy vienen calentitos», comenta. Hasta el momento, su fórmula no le ha ido mal en cuanto a la venta. Solo espera que cambien a mejor los premios de sus compradores.
Sobre sus clientes, Juan Manuel admite que cada vez «están más concienciados» y tienen más información sobre las labores que realiza la ONCE. «Ellos saben que una parte va para labores sociales», recuerda. «Aparte de llevarse un cupón, porque todo el mundo quiere el dinero de los premios, saben que una parte es para la gente que lo necesita», agrega.
Juan Manuel sucede como mejor vendedor de Castilla y León a Jose Antonio Manzano, que vende en la localidad vallisoletana de Cigales. Legido restó importancia a este hecho y daba valor a la labor de todos sus compañeros. «Todo el mundo se esfuerza y quieren llegar ahí, pero también te tiene que sonreír la suerte de que te acepte la gente», expone. Además, cerró la conversación de una forma positiva sobre su puesto. «Hay que estar contento con la labor que realizas, que te lo pases bien trabajando. Esa es la base más importante de este trabajo, que lo hagas creyendo y satisfecho por lo que estás haciendo», finaliza.
Legido recibió el galardón en una cena de gala celebrada por la ONCE el pasado 3 de marzo en Madrid, donde la organización eligió también a otros 21 vendedores de toda España para premiar su labor y reconocer su esfuerzo.