Coletas contra el cáncer
El alumnado del Colegio San Agustín de Valladolid se vuelca durante el recreo en la donación de pelo para los enfermos

Una alumna del Colegio San Agustín partipa en la jornada ‘Cortarse la coleta’.-ICAL
Se puede hacer una buena causa en lo que dura un recreo. De este hecho presumen más de 150 alumnos del Colegio San Agustín que ayer cambiaron su pequeño rato de descanso por una colaboración desinteresada en apoyo a los enfermos de cáncer.
La Iglesia del Colegio se transformó en una peluquería improvisada en la que, de forma escalonada, los escolares pasaron para cortarse el pelo con un fin solidario. El centro inició una jornada de ‘Cortarse la coleta’ destinada a la estética de aquellos enfermos que se encuentran en tratamiento.
Entre otros profesionales, el colegio contactó con Víctor Galindo, de Galindo Peluqueros. Este no dudó en colaborar: «Ayudamos a la hora de cortar coletas para que se puedan hacer pelucas adaptables a cada persona, además de recaudar dinero para la investigación contra el cáncer». Víctor llevó seis personas de su equipo, entre las que se encontraba su hijo que estudió en el centro.
«El director del colegio fue el primero en colaborar, nada más llegar», señaló el retoño. Para el antiguo alumno, la experiencia fue «especial» porque algunos de los profesores «querían que se lo cortara yo».
La iniciativa superó todo tipo de previsiones. Los cálculos rondaron las 100 personas y finalmente pasaron a 170. No obstante, se incrementó gracias al «buen ambiente» de la actividad. «Hicimos más de 200 cortes de pelo», señaló.
Las numerosas coletas recogidas y el dinero recaudado en cada corte –tenía un precio simbólico de cinco euros- serán para la Asociación Mechones Solidarios, según explicó Galindo. Se trata de una entidad que no conocía pero con la que mantendrá el contacto para seguir colaborando desde la peluquería.
La respuesta de toda la Comunidad Educativa fue satisfactoria, sobre todo por parte de los alumnos, «tras los primeros cortes de chicos». «Pensaron que les cortaríamos la coleta y les dejaríamos así», comentó el peluquero. Con cada corte, las filas para colaborar aumentaron. «La gente se volcó. Cuando terminamos con los alumnos, vinieron madres y padres a cortarse el pelo », reconoció.
El equipo de Galindo Peluqueros no fue el único presente en el colegio. También pusieron su grano de arena Dúo Imagen y Salud, Peluquería y Estética Laura, Chick Estilistas, Ego y Peluquería Alicia. «Hemos trabajado en equipo», admitió un Víctor encantado con el cambio de rutina. «Sales del salón, del día a día. El equipo de peluqueros se ha involucrado un montón», puntualizó.
Por su parte, su hijo recordó las anécdotas más llamativas de la mañana. «Avisaron a los alumnos en noviembre de la actividad. Un chico se dejó coleta desde aquel día», rememoró. «Con pelo largo puedes hacer más tipos de pelucas y para más gente», continuó.
Tal ha sido la acogida de la actividad que ya se planea una segunda jornada de ‘Cortarse la coleta’. «Muchas niñas se han quedado con las ganas. Había chicas que harán la comunión próximamente y sus madres no les han dejado cortarse el pelo», apostilló.
Como reflejo de la conciencia que se ha creado con la actividad, Víctor recordó lo que le dijo alguna de esas pequeñas:«Mi madre solo me deja cortarme las puntas pero he traído cinco euros para colaborar». Sin duda, cuando el colegio vuelva a repetir las jornadas en los meses de mayo o junio, esas niñas podrán sumar su participación.