Puente abre ahora la puerta a debatir con los grupos la consulta del soterramiento de Valladolid
El alcalde, muy criticado por descartar el proyecto original, acepta estudiar con su grupo y el resto de los que están representado en el Ayuntamiento la celebración de un sondeo ciudadano
Vecinos de La Pilarica protestan durante la última reunión de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad.-J. M. LOSTAU
La consulta o no sobre el soterramiento del tren marcará el pleno municipal del próximo martes, una sesión que se avecina bronca y en la que, a buen seguro, volverá a repetirse el debate entre los que defienden que el proyecto original es posible y renunciar a él es un error histórico, como piensa el PP, o los que insisten en la inviabilidad de la operación por su elevado coste, tesis que defiende el alcalde, Óscar Puente.
Sentadas las dos posiciones, parece que inamovibles, la cuestión está ahora en saber si habrá consulta a los ciudadanos sobre el soterramiento, como pide el PP en una de las mociones que lleva al pleno, y, de haberla, en qué sentido se planteará.
Puente ya dejó claro que preguntar si los vallisoletanos quieren, o no, el soterramiento, no tiene sentido porque la respuesta es obvia, sí, y resulta imposible acometer el proyecto. Pero preguntado ayer por enésima vez, el alcalde matizó más la respuesta y dijo que estaba dispuesto a debatir con los grupos la posibilidad de plantear una consulta .
Qué tipo de consulta es la que se avendría a debatir es la cuestión. Ya dio una pista el jueves cundo dijo que, en todo caso, podría plantearse a los vallisoletanos si quieren la fórmula de la integración en superficie, es decir túneles y pasarelas para salvar la vía, o prefieren aparcar por ahora esta opción, la elegida, y esperar un tiempo hasta que pueda llevarse a cabo el soterramiento integral: la eliminación del tren en superficie en los cinco kilómetros que van desde la calle Daniel del Olmo hasta el apeadero de la Universidad.
Aunque matizó luego que esperar y posponer el soterramiento hasta que sea posible le parecía una «huida hacia adelante» y «alimentar la mentira», sus palabras de ayer al admitir el debate sobre la consulta apuntan a que se ha producido un giro y las protestas de los vecinos, de instituciones como la Cámara de Comercio y la CVE, sumado a las críticas dentro de su propio partido, pueden haberle hecho mella y llevarle a moderar su rechazo tajante a preguntar a los ciudadanos.
Si a esto se le añade que el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, uno de los baluartes del equipo de gobierno, que ya planteó en su día una consulta que no llegó a materializarse, dijo el jueves que no se opondría a preguntar a la ciudadanía sobre aspectos importantes para la ciudad, y éste tiene pinta de serlo, puede entenderse la respuesta de Puente ayer.
Preguntado si rechazará la petición de una consulta que llevará el PP al pleno en una de sus mociones, el alcalde se mostró cauto y dijo que tendría que debatir, tanto en el seno de su grupo como con el resto de formaciones que tienen representación en el Ayuntamiento, la propuesta de convocatoria de un sondeo ciudadano sobre el de soterramiento.
Puente, quien ayer presentó las novedades que se incorporarán al servicio de la ORA, hizo hincapié, sin embargo, en que «hay vida fuera del soterramiento» y la ciudad debe «avanzar» en otros asuntos.
En un tono mezcla de ironía y cansancio por tener que responder a diario sobre este asunto, añadió que la ciudad «no puede seguir soterrada» después de 20 años de debate sobre este proyecto. «La ciudad necesita aportaciones y trabajo» dijo, y añadió: «No sólo de soterramiento vive Valladolid».
El pasado jueves, el alcalde señaló que «las únicas alternativas abiertas» para acabar con la barrera del ferrocarril en la ciudad son el proyecto de integración en superficie, el que ya está en fase de estudio por los socios de Valladolid Alta Velocidad, o esperar a que el soterramiento sea viable, una opción que definió como «otra patada hacia adelante».
La moción que llevará el PP al pleno del próximo día 7 no concreta qué es lo que debería preguntarse en la consulta, lo que da pie a interpretar que deja abiertas todas las posibilidades, aunque está claro que los populares defienden el proyecto original, el que no pudo llevar a cabo el anterior alcalde, Francisco Javier León de la Riva.
En su moción, el PP señala que «el Ayuntamiento promoverá la celebración de una consulta municipal sobre el soterramiento». En el e texto se añade que para ello «promoverá» la participación activa y efectiva de los vecinos de Valladolid y, en la última parte, pide que, mientras se convoca y se celebra la consulta, el Ayuntamiento «se abstendrá de tomar decisiones que condicionen el futuro del proyecto».
Dado que la propuesta da un amplio margen, no sería descartable una moción de sustitución por parte del equipo de gobierno o la matización del texto firmado por el presidente del Grupo Popular, José Antonio Martínez Bermejo, con enmiendas.
Pese a las palabras del alcalde ayer, tampoco es aventurado pensar que no habrá ni una cosa ni otra y que se debatirá la moción del PP sin más.
Todo está abierto y si bien la consulta no parece del agrado de Puente por entender que lo que se esconde tras ella es la pretensión del PP de conseguir un sí rotundo de los ciudadanos para un proyecto que ve imposible afrontar desde el Ayuntamiento, el pleno del próximo martes aclarará las posiciones o las enredará aún más.
Ya en el último pleno el debate sobre el soterramiento acabó en un cruce de acusaciones en el que el PP le recordó a Puente que se comprometió a financiarlo sólo con fondos del Ayuntamiento si fuera necesario. El PSOE, por su parte, acusó al PP de haber vendido «humo» durante estos años y le recordó la comfort letter firmada por León de la Riva sin contar con nadie.