SEGUNDO CONGRESO SOMOSCYL
Los expertos apuestan por la innovación y la industria 4.0 para que Castilla y León gane el futuro
Responsables de Cajamar, Renault, Universidad Miguel de Cervantes, Conetic y Consejo Consultivo coinciden en las oportunidades en Castilla y León
Pablo Lago (El Mundo de Castilla y León); Eduardo Baamonde (Cajamar); Imelda Rodríguez (UEMC); Jesús Presa (Renault); Mario Amilivia (Consejo Consultivo de Castilla y León) y Tomás Castro (Conetic).-ICAL
Los expertos que participaron hoy en Valladolid en la primera mesa redonda del Congreso ‘Somos Castilla y León’, organizado por El Mundo - Diario de Castilla y León, dieron algunas claves sobre los retos a los que se enfrentan la Comunidad de cara al futuro. Apostaron por la economía colaborativa para que las empresas sean más competitivas; por la innovación y la formación como retos de la "fábrica del futuro"; por las nuevas tecnologías en la industria 4.0; por una educación vinculada a las necesidades del mundo empresarial; y la unión de todos los partidos políticos en el proyecto de Comunidad.
El presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, consideró que el dinamismo económico en Castilla y León debe ir de la mano de las expectativas de futuro y de la posibilidad de mantener y atraer los jóvenes. Para ello, precisó, es necesario que exista un relevo generacional.
Baamonde destacó en su intervención, según recogió la Agencia Ical, el potencial de la Comunidad en la industria agroalimentaria, un sector donde su entidad está bien posicionada. No en vano, recordó que Castilla y León acumula el 12 por ciento de la población agraria de España pero solo suma el 4 por ciento de las exportaciones agrarias. De ahí que hablara del “mucho recorrido” que hay por delante porque las “oportunidades” están en el exterior.
El responsable de la entidad bancaria abogó por la transferencia del conocimiento, gracias a los centros tecnológicos y las universidades, para que los agricultores y los empresarios tomen las mejores decisiones. “Las oportunidades, las necesidades y las estrategias nos obligan a colaborar con los que hasta ahora eran considerados competidores”, sentenció.
Se mostró un firme defensor de la economía colaborativa, más aún en un escenario tan cambiante y con la escasa dimensión de las empresas agroalimentarias. “Debemos diferenciar nuestros productos y diferenciarnos para no solo competir en precio sino a través de la innovación y buscando sinergias con otros para crecer”, afirmó.
Eduardo Baamonde consideró que Castilla y León debe arriesgar más y confiar en sí misma, al igual que ocurrió hace 50 años en el Levante español. Puso el ejemplo de Almería, donde gracias a la tecnología se ha convertido en un referente en el sector hortofrutícola. Además, alertó de la incertidumbre que supone que el 40 por ciento de la renta agraria dependa de la Política Agraria Común (PAC)
La rectora de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, Imelda Rodríguez, afirmó que su obligación es “hacer las cosas mejor” en el sector de la educación. Y eso, a su juicio, pasa por que la universidad sea el “motor del cambio” a través de la innovación que crea valor. “Tenemos una educación y un sistema universitario espléndidos pero los empresarios han dado la voz de alarma al detectar un desnivel entre la cualificación y las demandas de las empresas”, expuso. Lamentó que los titulados que salen de las aulas lleguen a las compañías con carencia de conocimientos y habilidades a la hora de comunicar y trabajar bajo presión.
De ahí que Rodríguez abogara por crear un modelo de innovación inteligente que llegue a la formación de los alumnos. “Hay que apostar por titulaciones vivas y conectadas con las demandas empresariales”, sentenció.
El director de Comunicación de Renault, Jesús Presa, aprovechó el Congreso ‘Somos Castilla y León’ para alabar los tres planes industriales puestos en marcha con la compañía para hacer a las factorías españolas y de Castilla y León (Valladolid y Palencia) más competitivas.
Diálogo Social
En cuanto al tercer plan industrial aprobado, que irá de 2017 a 2020, Presa aseguró que busca mantener los altos niveles de producción pero deben ir ligados a la innovación y la formación. “Son los retos de la industria 4.0 que viene o la fábrica de futuro”, precisó. Una nueva industria que, manifestó, requerirá de nuevos perfiles profesionales que obligará a la compañía a hacer hincapié en la formación para que haya una mejor adaptación a los puestos de trabajar, con el objetivo último de mejorar la competitividad. Una competitividad que aseguró se “gana día a día” al ser una carrera constante y de fondo. Por otro lado, destacó el acierto del Diálogo Social con los agentes sociales, referente a nivel mundial, que han sabido posicionarse en el “día de mañana y de pasado mañana”.
También, planteó la necesidad de incrementar las ventas de Renault en el mercado nacional y alcanzar 1,3 millones de unidades. En la actualidad, explicó que el 90 por ciento de la producción, tanto vehículos como motores, depende de las exportaciones, con el consiguiente coste logístico al estar España en un extremo del continente.
El presidente del Consejo Consultivo de Castilla y León, Mario Amilivia, coincidió con el discurso inaugural del vicepresidente y consejero de la Presidencia de la Junta, José Antonio de Santiago Juárez, al destacar la confianza en la Comunidad, porque “de pesimismo ya estamos sobrados”.
Amilivia valoró la apuesta de Castilla y León por los servicios públicos esenciales que han sido blindados, “en cierta manera”. Recordó que la Junta decidió destinar más del 80 por ciento de su presupuesto a la educación, la sanidad, los servicios sociales y la dependencia frente a otras comunidades más ricas que gestionaron los recursos públicos “con más alegrías” y en proyectos “cuetionables”.
Consideró que uno de los principales retos a los que hay que hacer frente es el problema del envejecimiento y la despoblación, aunque precisó que “no es un problema de un solo gobierno”. De ahí que demandara fuerzas políticas que entiendan que los problemas son de Comunidad. Además, abogó por esta unión en otros asuntos como la ordenación del territorio y la financiación autonómica.
Por último, el presidente de Conetic (Confederación Española de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica), Tomás Castro, abogó por convertir a Castilla y León en un referente en tecnología y que se convierta en un sector emergente. “Es un reto que está en el mundo entero y aún no hemos perdido el tren de la tecnología, pese a haber estado muy centrados en la minería, la automoción y la industria agroalimentaria”, expuso.
Castro recordó que los cambios en la tecnología “lo inundan todo”. Y consideró que la Comunidad parte con ventaja en este mundo al contar con talento, que hay que retener, y universidades que trabajan en proyectos de investigación. Eso sí, advirtió que los estudiantes no salen bien preparados de la universidad en asuntos tan de actualidad como la ciberseguridad.
Precisamente, al hablar de seguridad, recordó que Europa necesitará en solo unos años un millón de puestos de trabajo y que León cuenta con el Incibe, una “estrella que cada vez brilla más en el mundo porque no la hay mejor”.
Además, concluyó su discurso animando a arriesgar para crear esas tecnologías y talentos para diferenciar a la Comunidad de otras regiones europeas.