Tregua en Auvasa con la amenaza de más paros si en 10 días no se negocia
Puente confía en que el de ayer sea «el último paro» y se muestra dispuesto a retomar el diálogo, aunque admite que no hay «avances» / Más del 85% de los conductores secundan el plante
Los viajeros suben en uno de los vehículos de servicios mínimos.-PABLO REQUEJO / PHOTOGÉNIC
Los paros de los trabajadores del servicio de autobús terminaron ayer con un seguimiento mayoritario que superó el 85%, en la línea del respaldo durante las dos semanas de movilizaciones, pero la amenaza de que vuelvan a repetirse sigue ahí. De hecho, en las dos asambleas de trabajadores celebradas ayer en las cocheras de Auvasa para hacer balance de estas dos semanas, una por la mañana y otra por la tarde, quedó claro que si el Ayuntamiento no se sienta a negociar en los próximos 10 días habrá un nuevo calendario de movilizaciones.
Los ánimos de los conductores de Auvasa siguen caldeados, máxime tras las declaraciones del alcalde, Óscar Puente, durante estas dos semanas, sorprendido por los paros en un colectivo que, considera, tiene unas condiciones laborales más que aceptables. Incluso llegó a amenazar con anular el convenio y volver a instaurar la jornada partida.
Unas declaraciones que no gustaron nada por cuanto los trabajadores consideran que es el Ayuntamiento el que ha incumplido el acuerdo para elaborar el calendario laboral, alcanzado en diciembre de 2015 y renovado el pasado 16 de noviembre.
«Los trabajadores están cansados ya de ver incumplimientos», dijo ayer el representante de CCOO en el comité de huelga, José Luis Bustelo.
El acuerdo en cuestión contemplaba la asignación de un trío de conductores, uno de mañana, otro de tarde y otro de descanso, en los 94 autobuses fijos de líneas ordinarias, pero el Ayuntamiento sostiene que, después de darle vueltas, no se puede llegar más que a 85; nueve menos.
La supresión de los turnos partidos y la reducción de las semanas de 6 días de trabajo completan el trío de acuerdos que los empleados de Auvasa consideran incumplidos y que llevaron a una campaña de paros que golpeó en algunos días claves de la Navidad, como Reyes, para enfado generalizado de los usuarios.
En el caso de los turnos partidos, el Ayuntamiento admitió un error de la empresa que afectó a 5 o 6 trabajadores y que se rectificó de inmediato, además de descartar que uno de los turnos partidos que alegó el comité de empresa lo fuera.
Y tampoco está de acuerdo el Ayuntamiento con que se haya incumplido el acuerdo en cuanto a la reducción de las semanas de 6 días de trabajo. El texto recoge que «se procurará» un máximo de 5 días laborales y un mínimo de dos de descanso, un compromiso que el Consistorio asegura que «se ha procurado en la medida de lo posible». Así de enfrentadas estaban las posiciones al empezar los paros y así parecen seguir a la vista de lo dicho ayer por unos y por otros.
Bustelo dijo que están «a disposición para negociar», pero reclamó al Ayuntamiento que vuelva a la mesa «porque son ellos quienes la han roto» y añadió que darán un margen «de una semana o diez días», pero si no hay movimientos habrá «nuevas movilizaciones» Aseguró que han sido «flexibles» ante una situación «que viene alargándose» en el tiempo, pero no
Puente, centrado este fin de semana en la concentración de Pingüinos, dijo que prefería hacer «un paréntesis» y no hablar del conflicto de Auvasa para no amargarle la que puede ser la edición de recuperación de la concentración motera, pero se mostró confiado en que el de ayer sea el «último» paro y que a partir del lunes, se retome el «diálogo» que «ha caracterizado» al equipo de gobierno para «buscar» soluciones.
Dolido por la insistencia en dialogar, cuando reiteró que desde el Ayuntamiento se han reunido más que nunca con los trabajadores de Auvasa, quiso matizar que si hace escasos días cifró en 81 las reuniones mantenidas, tras comprobar las actas son 96 los encuentros, «sin contar las que ha tenido el concejal Luis Vélez». Prueba, añadió, «del espíritu dialogante que han reconocido los propios trabajadores» y que le llevó a concluir que el Ayuntamiento no se merecía «esta respuesta»,
Pese a mostrarse también abierto al diálogo, en un cambio de actitud alejada de las declaraciones de días pasados, Puente reconoció que no hay «avances» y que las posiciones se mantienen donde estaba, aunque se mostró confiado en que pueda alcanzarse una solución.
El representante de CCOO en el comité de huelga insistió la disposición de los trabajadores al diálogo, pero sin moverse un ápice de su postura. «Lo que no se puede es volver a renegociar lo ya negociado», dijo Bustelo, quien añadió que «ya hubo un periodo de transición de un año» para cumplir el acuerdo alcanzado.