Valladolid remonta su pasaje un 6% pero no corrige la caída autonómica
Los cuatro aeropuertos siguen en retroceso con 288.630 viajeros, 625 menos que el año pasado

Puerta de acceso desde la pista al aeropuerto vallisoletano de Villanubla, en Valladolid.-ICAL
No hay noticia en el balance de pasajeros de los aeropuertos de Castilla y León, que mantienen el vuelo bajo iniciado con la crisis y tras la fuga de rutas estables. Los cuatro aeródromos perdieron el año pasado 625 viajeros (un 0,2%) hasta los 288.630. La cifra, conjunta, sigue estando a años luz del umbral mínimo establecido por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que fijó en 500.000 usuarios anuales el mínimo para garantizar la viabilidad de cada una de las bases de la red española.
Valladolid es el que mantiene el mayor volumen de pasajeros (ocho de cada diez ‘facturan’ desde Villanubla) y, a pesar de un mes de diciembre en notable retroceso (perdió el 7,1% de su viajeros), registró una evolución anual positiva. En 2016 pasaron por su control de seguridad 231.868 personas, lo que supone un 6,2% más que el ejercicio precedente. Y marca un punto de inflexión en la base vallisoletana, después de cuatro años con variaciones anuales en negativo.
De nuevo, Barcelona-El Prat fue el principal destino de los aviones vallisoletanos:siete de cada diez pasajeros volaron hacia (o desde) la base catalana, con 163.500 viajeros. Por compañías, Ryanair es la compañía que transporta mayor número de personas (el 52% de los usuarios), seguida de Vueling (el 22%).
Mientras, los otros tres aeródromos volvieron a disminuir sus respectivos pasajes. En pequeña medida lo hizo el de León, que se quedó con 36.554 viajeros al retroceder un 5,6%.
Descensos más acusados tuvieron las bases de Salamanca y Burgos, con pasajes cada vez más testimoniales y cuyos batacazos se sitúan entre los más notables de la red Aena. De Matacán sólo despegaron o aterrizaron 15.526 personas, un tercio menos que en 2015. Y las pistas de Burgos acogieron a otros 4.682 viajeros, un 48,4%, un porcentaje sólo superado por el aeropuerto de Huesca-Pirineos.
El descenso del número de viajeros contrasta con el ligero repunte de vuelos registrado el año pasado en las cuatro bases castellanas y leonesas, que contabilizaron 17.275 operaciones el año pasado, 490 que el ejercicio anterior, lo que representa un aumento del 2,9%.
Ese desajuste se entiende porque buena parte de las operaciones que parten o llegan las pistas autonómicas son vuelos deportivos, militares o privados, donde la ocupación de la aeronave suele ser muy reducida.
Por esa razón, la base militar de Matacán es siempre la que contabiliza mayor número de vuelos (9.292 el año pasado, un 15,1% más), a pesar de su escaso tirón comercial.
Le sigue el aeródromo de Valladolid, que incrementó su cifra de pasajeros en un año en el que sus vuelos decrecieron, un 5,1%, hasta los 4.419.
Mientras, León y Burgos, en la cola nacional, bajaron su actividad aeronáutica el año pasado. La base de la Virgen del Camino un 3,8%, hasta los 1.814 vuelos. Y la de Villafría, un 19,2% menos, hasta las 1.750 operaciones.
En cuanto a las mercancías transportadas, una actividad que podría inyectar un alivio económico a las maltrechas cuentas de los aeropuertos castellanos y leoneses, también cayeron en 2016. Y con intensidad. La carga apenas alcanzó las 30 toneladas, frente a las 78,4 del ejercicio anterior (bajó un 61,8%), unas cifras que prácticamente coinciden con las del aeropuerto de Villanubla, ya que la mercancía transportada desde Salamanca fue casi insignificante (114 kilos).
Las pírricas cifras cosechadas en Castilla y León contrastan con el récord registrado por Aena en el cómputo nacional. Los aeropuertos españoles lograron más de 230,22 millones de pasajeros, un 11% más que en el año anterior. Con este flujo, 2016 ya es el mejor año de la historia, tras batir el listón histórico alcanzado en 2007, previo a la crisis (210,4 millones de viajeros). El año pasado se operaron 2,04 millones de vuelos en España (un 7,5% más) gracias al boom turístico.
Del total de pasajeros registrados durante el año pasado, 161,7 millones realizaron vuelos internacionales (crecen un 12%) y 67,5 millones fueron vuelos nacionales (suben un 8,8%), informa E. Press. El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas fue la instalación que mayor tráfico de pasajeros registró de toda la red, con 50,4 millones de viajeros, un 7,7% más que en 2015. Le siguió Barcelona-El Prat, segundo de la red, que logró en 2016 su récord en número de pasajeros, con 44,1 millones de viajeros, un 11,2% más que un año antes.