Robles pide «fecha ya» para un congreso que «confronte los modelos del PSOE»
Confía en la «neutralidad exquisita» de la gestora para no implicarse con ningún candidato

La diputada Margarita Robles, flanqueada por el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y el secretario provincial del PSOE, Javier Izquierdo.-J. M. LOSTAU
La diputada Margarita Robles exigió ayer «que se ponga fecha cuanto antes» al congreso socialista donde se elegirá un nuevo secretario general. «La que sea», apostilló, descontenta con la dilación de una gestora que, justo ayer, cumplió cien días de interinidad al mando del partido.
Reclamó también «neutralidad exquisita» a este órgano «provisional», que, como la mujer del César, no sólo debe ser honrado sino que también «debe parecerlo» para «que nadie pueda decir que está a favor de un candidato o candidata», remachó la magistrada de origen leonés, diputada sin afiliar que concurrió como número dos en la lista del PSOE por Madrid, precedida por Pedro Sánchez, y una de las diputadas díscolas que votó ‘no’ a la investidura de Mariano Rajoy.
En un acto celebrado por la tarde en la sede provincial de Valladolid, de cuyas paredes aún cuelgan seis póster con la imagen de Pedro Sánchez, la diputada confió en que el comité del partido, previsto para este sábado, fije «cuanto antes» el calendario para convocar tanto el congreso federal como las primarias.
En este punto, se mostró partidaria de que sean «varios candidatos» los que pugnen por el liderazgo del partido en lugar de consensuar un candidato de consenso, como defienden los sectores que apuestan por una ‘tercera vía’ para poner fin a la guerra fratricida entre las familias sanchista y susanista.
Preguntada por su respaldo al ex secretario general en el caso de que al fin dé un paso al frente para volver a liderar el partido, Robles prometió su apoyo incondicional. «Apoyaré a Pedro Sánchez tome la decisión que tome», puntualizó.
Su apuesta –añadió la diputada– es que los aspirantes planteen una «confrontación de los distintos modelos de partido». Que los hay. «Existe una profunda división;eso no lo podemos negar», subrayó. Y enmarcó en esa fractura la apertura de una sede alternativa en Madrid, a pocos metros de la oficial de Ferraz. Disconforme con esa iniciativa, indicó que debe verse como «una anécdota» que desvela esa división de la militancia.
El objetivo del partido en los próximos meses, en su opinión, es que renazca un partido capaz de «recuperar la credibilidad». «Quiero un PSOE fuerte, que vuelva a ser una alternativa de gobierno seria, creíble e ilusionante», continuó Robles. Para la diputada, es fundamental que el partido «no se resigne con ser una muleta del PP» ni «una comparsa en la oposición». Una formación que no acuda a las elecciones «con resignación pensando que las va a perder».
Al acto acudieron un centenar de militantes y dirigentes socialistas. Entre ellos, el secretario provincial del partido, Javier Izquierdo, el alcalde Óscar Puente, el ex regidor Tomás Rodríguez Bolaños, concejales como Vicky Soto y Pedro Herrero y la diputada María Luz Martínez Seijo, una de las más fieles valedoras del regreso de Pedro Sánchez al liderazgo socialista.