Un invierno con termómetros más altos y lluvias escasas
Aemet prevé en Valladolid nieblas persistentes y heladas débiles para el fin de semana de Navidad con temperaturas entre 0 y -1ºC

Densas nieblas en la ciudad de Salamanca el 6 de diciembre.-ICAL
El invierno durará exactamente 87 días, hasta el 23 de marzo, con unas temperaturas que estarán por encima de lo normal, tras un otoño cálido, y unas precipitaciones escasas, anunció el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) Juan Pablo Álvarez.
En los próximos días de Navidad, 24, 25 y 26 de diciembre, se prevé en la ciudad la aparición de un anticiclón junto con nieblas persistentes, y heladas débiles al comienzo del día con temperaturas entre cero y un grado bajo cero. Las temperaturas serán «agradables» en la zona de la periferia de la Castilla y León con cielos soleados, sin embargo en los lugares de la meseta el mercurio no subirá mucho y el ambiente será «fresco», informó Álvarez.
Debido a la previsión de frentes por el atlántico se pronostican fuertes vientos lo que disminuye la posibilidad de nieblas para el 31 de diciembre, Nochevieja, además se vaticina una posible llegada de nieve desde el norte de la Comunidad. El delegado territorial de Aemet también explicó que las rachas ventosas pueden llegar a «preocupar» de madrugada al ser intensas, sobre todo en carreteras de zonas altas de Castilla y León que dan acceso a Cantabria y Asturias y en el Sistema Central.
Para los meses invernales de enero, febrero y marzo se prevé una subida de los termómetros superior a las temperaturas normales. En cuanto a las precipitaciones, ocurrirá como en otoño, habrá déficit de agua especialmente en las zonas de Tierra de Campos. Respecto a las previsiones de nieve para el final de diciembre y el inicio de enero en la Comunidad, el delegado territorial de Aemet anunció que solo hay un 5% de posibilidades de que entre un frente por el norte que pueda llegar a zonas elevadas como la estación en San Isidro (León).
Álvarez además hizo balance de las temperaturas en lo que va de 2016, y destacó que entre el 1 de enero y el 30 de noviembre la temperatura media se sitúa en torno a 0,7 ºC por encima de lo normal, lo que se traduce en el sexto año más cálido desde 1965.
En cuanto al otoño pasado, según la Aemet fue una estación muy cálida, que destacó por sus altas temperaturas máximas; en cuanto a las mínimas se situaron en la media. Este periodo otoñal fue el séptimo más moderado desde 1971, y el quinto más suave desde el siglo XXI; solo superado en los años 2006, 2009, 2011 y 2014. La temperatura media de la estación fue 13,3°C, un 0,9 % más respecto al periodo que comprende entre 1981 y 2010. El aumento de las temperaturas fue más notable en Ávila y Ponferrada con un incremento del 1,5% más de media, seguidos de Segovia con 1,2% más.
Septiembre empezó con unas temperaturas bastante altas, con un 1,4ºC por encima del promedio. En zonas de la Comunidad como Ávila o Miranda de Ebro se superaron incluso los 40ºC de temperatura. Posteriormente llegó una entrada de aire frío y precipitaciones, aunque a principios de octubre se volvió a una estabilidad en los termómetros con una leve subida del mercurio.
En este mes además llegó un frente frío aunque su temperatura media fue de 1,7 grados más que la media normal. En la provincia de Soria se dieron las primeras heladas débiles aisladas y la temperatura más baja, que fue de -5ºC, mientras la más alta se produjo en Ávila con 31ºC. En noviembre llegaron las primeras heladas generalizadas y Valladolid registró la temperatura más baja de la Comunidad con -3,2ºC. La media del mes fue de 0,3 ºC por debajo de lo norma
El otoño fue en su conjunto seco con un 25% menos de precipitaciones. Este valor queda un 8% por debajo del valor medio del trimestre según el periodo de referencia 1981-2010. De media este año hubo 112 litros por metro cuadrado, de esta escasez de precipitaciones cabe resaltar la extensa área del interior de Castilla y León en la que las precipitaciones no alcanzaron ni el 50% de sus valores normales.