Diario de Valladolid

La Policía impide el pago del rescate del falso secuestro de una joven

Los estafadores llamaron a los padres e imitaron la voz de su hija: «Mamá, estoy secuestrada»

Publicado por
RUBÉN PÉREZ
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La historia de los falsos secuestros virtuales presenta un nuevo capítulo en Valladolid. La Policía Nacional impidió que unos padres pagaran 10.000 euros por la liberación de su hija. En realidad, se trataba de una estafa telefónica que buscaba presionar a los progenitores mediante amenazas.

Los hechos ocurrieron cuando un matrimonio de Valladolid recibió una extraña llamada al teléfono fijo de su domicilio. Tanto el padre y la madre escucharon la fingida voz de una persona, la cual, supuestamente, se asemejaba a la de su hija. La angustia les sobrecogió cuando la madre oyó las palabras: «Mamá, estoy secuestrada».

El desconsuelo no acababa aquí. Posteriormente, los secuestradores volvieron a llamar. Esta vez, fue el padre el que cogió el teléfono y lo que escuchó era de todo, menos esperanzador. Le pidieron 10.000 euros por liberar a su hija, pero si no se sometía a sus condiciones y realizaba el pago de forma inmediata, matarían a su hija y venderían sus órganos.

Lo que nadie se podía imaginar era el giro rocambolesco que esta historia iba a dar. Los estafadores, no contentos por su anterior petición, solicitaron al padre su número de teléfono móvil para tenerle localizado. Le iban llamando mientras se dirigía a una sucursal bancaria para controlar sus movimientos.

Desconfiaste, el progenitor decidió llamar a la policía y se encontró con los agentes a la entrada del banco cuando se disponía a sacar el dinero para efectuar el pago a través de una transferencia. La Policía le comunicó la falsedad del secuestro para que abortara el posible pago, ya que consiguieron contactar con la hija, que residía en Madrid.

El modus operandi de los estafadores consiste en realizar llamadas indiscriminadas, preferiblemente a teléfonos fijos, de potenciales víctimas españolas. De manera inmediata y, una vez que descuelgan, les comunican que su hijo u otro familiar está secuestrado.

Los investigadores apuntan a que cuando los delincuentes obtienen un resultado positivo de una de las llamadas, continúan telefoneando a las víctimas, ya sea a través de un número fijo o móvil.

La estafa va mucho más allá. La credibilidad es la clave. Los supuestos secuestradores, además de identificarse como miembros de bandas criminales, llegan incluso a imitar la voz de los presuntos familiares secuestrados.

Estas imitaciones solo duran unos segundos e incluyen efectos sonoros. La finalidad es evitar que las víctimas, inmersas en un estado de gran nerviosismo, no se percaten del engaño e impedir cualquier reacción.

Con todo esto, los autores de este tipo de timo persiguen dos objetivos claros. Por un lado, evitar que la víctima pueda corroborar la veracidad de la información y, por otro, conseguir que los familiares realicen un pago rápido.

Desconfía y llame al 091

Pautas de prevención . La Policía Nacional ya alertó de este tipo de llamadas, que se producen desde hace más de un año. La labor de prevención había reducido a cero el número de casos, pero otras personas han continuado con esta modalidad delictiva. Insiste en que se debe desconfiar de este tipo de llamadas y contactar de inmediato con la Policía Nacional a través del 091. Tampoco se debe facilitar ningún teléfono de contacto, nombre de familiares o cualquier tipo de información personal.

tracking