LOS ALBORES DE LA DEMOCRACIA EN LA CIUDAD
La convulsa Transición en el Ayuntamiento
Valladolid tuvo cinco alcaldes entre 1973 y 1979, en los estertores del franquismo, hasta la elección de Rodríguez Bolaños / Un libro recoge la historia de las últimas corporaciones previas a la etapa democrática y los dos primeros mandatos del PSOE

Bolaños en el balcón del Ayuntamiento tras ser elegido alcalde.-FONDO FOTOGRÁFICO DE LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA
Valladolid tuvo cinco alcaldes entre 1973 y 1979, año en el que asumió el sillón de la alcaldía el socialista Tomás Rodríguez Bolaños, el primer regidor elegido en la etapa democrática que se abrió con la Transición. Sobre aquellos años convulsos previos a las primeras elecciones democráticas a la alcaldía y de los dos primeros mandatos de Rodríguez Bolaños versó la tesis doctoral de David Encinas Rodríguez, convertida desde ayer en el libro número 40 que publica el Ayuntamiento en su colección Publicaciones Municipales bajo el título ‘El Ayuntamiento de Valladolid en la Transición (1973-1987). Políticas y Gestión’.
Algunos de los testigos y protagonistas de aquella época asistieron a la presentación del libro en el Ayuntamiento, que corrió a cargo del alcalde, Óscar Puente, el catedrático emérito de Historia José María Palomares, director de la tesis junto a Elena Maza, y el autor del texto.
Encinas recordó las dificultades que tuvieron que afrontar las primeras corporaciones democráticas, una época «en la que se gobernaba como se podía y había que gestionar la miseria». Tras señalar que «poco a poco se logró poner a Valladolid en el mundo», el autor del libro todavía considera «milagroso las cosas que se hicieron con tan pocos recursos» hasta «conseguir modernizar la ciudad» y dotarse de una forma de gestión «democrática».
Para Puente, segundo alcalde socialista en la ciudad desde la Transición, esta etapa significó para Valladolid un salto político que supuso «pasar de ser una capital emblemática del franquismo a contar con un ayuntamiento de izquierdas».
Antes del salto, sin embargo, se sucedieron cinco alcaldes en la ciudad en seis años. Recuerda Encinas en su libro que hasta 1974 el alcalde era elegido por el ministro de la Gobernación y con la misma facilidad que se nombraba se cesaba al regidor. El último regidor elegido mediante esta fórmula fue Antolín de Santiago Juárez, padre del vicepresidente de la Junta, José Antonio de Santiago -Juárez, reemplazado en 1974 por el ex concejal Julio Hernández Díez, tras ser nombrado el primero gobernador de Cádiz.
Pese a la falta de autonomía del alcalde en esta época de la pre-Transición, salva la gestión de Antolín de Santiago, «caracterizada por una significativa gestión cultural».
Apartir de 1976 se produjo un cambio significativo y los alcaldes pasaron a ser elegidos por los concejales de la Corporación entre los candidatos que se ofrecieran. Así fue nombrado alcalde el concejal Francisco Fernández Santamaría. Todavía habría dos regidores más antes de las primeras elecciones democráticas: Manuel Vidal y Francisco Bravo Revuelta.
Desde la primera fila de asientos en el Salón de Recepciones, su ‘casa’ durante 16 años, Rodríguez Bolaños, alcalde entre 1979 y 1995 -el primer mandato con apoyo del Partido Comunista- escuchó las intervenciones junto a José Constantino Nalda, concejal en la etapa socialista con Bolaños y presidente de la Junta entre 1986 y 1987.
El obispo auxiliar Luis Argüello y el que fuera representante del Centro Democrático y Social y miembro del Consejo Social del Ayuntamiento, Antonio Garrosa, también asistieron a la presentación de un libro que «no es un bet-seller, sino un manual de referencia», dijo el catedrático José María Palomares.