Sada invirtió en verano 600.000€ para modernizar la planta que quiere cerrar
La plantilla niega la obsolescencia del matadero porque está funcionando «al 100%» / Saravia también desmiente razones urbanísticas:«Si quisieran ampliar podrían comprar las parcelas adyacentes»
El concejal de Urbanismo y regidor accidental abre la puerta de la Alcaldía a las representantes de los trabajadores del matadero de Sada.-J.M. LOSTAU
La plantilla de Sada sigue en estado de shock tras el anuncio de cierre de las instalaciones. Yese desconcierto está siendo alimentado por el «silencio absoluto» de la multinacional holandesa Nutreco Iberia, que aún no ha detallado al comité de empresa los cómos y porqués de la clausura del matadero y centro de transformación de carne avícola, situado en el barrio de Las Villas. Lo que no convence ni a los trabajadores ni al Ayuntamiento son las razones esgrimidas por la compañía para justificar este cierre.
Una de ellas, la supuesta antigüedad de las instalaciones. «Es un poco sorprendente porque este verano han estado haciendo unas instalaciones nuevas de ahorro energético por valor de 600.000 euros», explicó ayer el alcalde accidental Manuel Saravia, quien tildó el argumento de «extraño y contradictorio».
El también concejal de Urbanismo se reunió por la mañana con los representantes de los 82 trabajadores con nómina. Y recordó que a ellos hay que sumar los 56 empleados de la cooperativa Servicarne que también trabajaban en las instalaciones, aunque dados de alta como autónomos, así como a otra veintena de profesionales de los servicios de vigilancia, transporte y limpieza de otras empresas, que también perderán su puesto si se ejecuta el cierre.
En total, unas 160 personas se verán afectadas, remachó, a su lado, Nieves Muñumer, la presidenta del comité de empresa, para quien el actual ritmo de producción también contradice los motivos aducidos por Nutreco para sentenciar la planta. «No se entiende una inversión tan grande a la vez que nos dicen ‘os cerramos ya’», añadió al recordar que la intención de la multinacional es echar el cerrojo «cuanto antes».
«Ahora estamos al 100% de la producción, así que a lo mejor las instalaciones no están tan obsoletas», deslizó Muñumer. Es decir, la fábrica funciona a todo ritmo con el sacrificio y transformación de entre 33.000 y 35.000 pollos diarios, según precisó.
Saravia también echó por tierra el argumento de «una imposibilidad» de expansión «por problemas urbanísticos». «En absoluto es cierto», aseveró. En este punto, hizo dos precisiones. La primera, que la parcela donde se ubica el matadero «está vinculada a una depuradora» que, en el nuevo Plan General de 2015, aprobado inicio por el anterior equipo de Gobierno, «esa banda quedaba como espacio verde», lo que planteaba «dificultades para seguir operando». Sin embargo, ahora el Ayuntamiento ya había decidido mantener la depuradora, matizó el concejal de Urbanismo.
Y la segunda cuestión, que esa parcela está vinculada «a un sector más amplio», pero en el actual planteamiento «lo desvinculábamos». «Si dijeran que quieren ampliar con parcelas adyacentes, pues tendrían que adquirirlas, pero lo podrían hacer», apostilló el teniente de alcalde al brindar todas las facilidades posibles a la multinacional para anclar aquí u actividad.
Saravia también emplazó a la Administración autonómica a «tomar cartas en el asunto». «Vamos a ponernos en contacto con la Junta y con la propia empresa para hablar y ver si tienen condiciones y qué salidas podrían plantearse», agregó.
La compañía ha emplazado a los trabajadores a una reunión que tendrá lugar mañana a las 11 horas. Al término del encuentro, el comité ha convocado una concentración a las puertas del matadero, en el camino viejo de Simancas, a partir de las 13 horas, para mostrar su «total desacuerdo contra el cierre». El concejal de Urbanismo avanzó que el Ayuntamiento «estará también con ellos».