«Me marco como reto de este mandato iniciar el soterramiento»
PREGUNTA.– ¿Valladolid y los vallisoletanos se tienen que resignar a no ver el soterramiento en años o, peor, a renunciar a él?
RESPUESTA.– Es que planteado así...
P.- Es que la sensación que da es esa.
R.- No, no. Yo no lo veo así. El problema del soterramiento, creo, es que hay tal embrollo histórico, expectativas cruzadas de todo tipo, intereses cruzados tremendos de muy distinto rango y que es muy difícil hacer un relato ordenado, real y efectivo. Son cuatro proyectos distintos, unidos de aquella manera. Cuatro proyectos, que se podían haber hecho en tiempo, y se están haciendo en tiempos distintos y que no tenían que haberse relacionado. Por ejemplo, el traslado de los talleres, pues es algo que se podía haber planteado en cualquier momento, con su propia dinámica, con sus propios créditos y se podía haber resuelto. El tren de Alta Velocidad que pasa por la ciudad, el bypass, y el cuarto es el soterramiento. El problema es que al ponerlos todos juntos lo que ha pasado es que el soterramiento se ha quedado para el final y no se ha hecho nada. Inversión en soterramiento, cero. El Ayuntamiento ha ido avalando y ha estado dentro de la sociedad que ha venido realizando esa operación desde hace mucho tiempo y se ve el retraso. Y si eso lo vemos con el tema de la refinanciación, veo claro que tenemos un problema gravísimo en las circunstancias y las condiciones que estamos. No podemos seguir en una huida hacia adelante con este sistema de financiación, con este sindicato bancario en las condiciones que estamos. Es un sinsentido.
P.- Muy bien, ¿y qué solución propone?
R.- La principal es hacer un relato ordenado, claro y útil para que no se nos mezclen los temas. Y una de las cuestiones es acabar con las condiciones de financiación tal y como están ahora. No se puede seguir así. Que eso no nos haga depender de si se hace o no el soterramiento. Si lo separamos y lo ordenamos bien vamos a obtener mejores resultados.
P.- Pero es que sin dinero no hay obra.
R.- Claro, pero es que se pueden intentar otros créditos razonables ahora. Es que no puede ser que 109 millones de los que se deben sean intereses.
P.- ¿Cómo va a obligar a los bancos a que cambien una financiación firmada?
R.- En eso es en lo que estamos. Tampoco creo que deba avanzar todo. Insisto no tiene por qué estar todo relacionado en el mismo lote como está ahora, sino que hay que intentar distinguir tipos de obras, intereses, responsabilidades y elementos que no tienen que condicionar todo lo demás.
P.- Imagine que logra convencer a los bancos y que consigue poner de acuerdo a todas las partes. ¿Cuántos años más habrá que esperar para ver alguna obra del soterramiento? ¿Se lo marca como reto en este mandato?
R.- Me lo marco como reto en este mandato.
P.- ¿Se ven capaces de arrancar las obras en este mandato?
R.- Lo quiero concretar porque lo veo venir. Llevo poco tiempo en el gobierno y con las fechas y los plazos ya es un disparate. Una de las características de la administración es que es desesperante. Mire, una de las cosas que hemos dicho a Renfe y Adif es que hagan el borrador de la addenda del covenio, no han hecho nada y ahora lo vamos a hacer nosotros, con dos personas. Lo que no va a quedar en este mandato, y a eso sí me comprometo, es como otra huida hacia adelante, que más adelante vamos a vender parcelas y vamos a poder hacer el soterramiento. Me comprometo que veamos lo que se quiere hacer, cómo se quiere hacer y cuándo se va a hacer, con un sentido de la realidad suficiente. Tiene que haber financiación con venta de suelo, pero que no eso sea como el cuento de la lechera.
P.- La ‘comfort letter’ ya es historia y desde el PP se dice que es firmar la sentencia de muerte del soterramiento.
R.- Es que el PP a veces da la impresión de que actúan como abogados de los bancos.
P.- Oiga, los bancos exigen avales para cobrar sus créditos.
R.- Pues que lo hagan bien. Lo que no se puede hacer es tener un aval que no se podía firmar. Es que era tan claro, que me sorprende el papel del PP, como si fuera importante el sentido de la oportunidad de acatar la legalidad, va contra la esencia de la democracia. La legalidad no puede estar sujeta a la oportunidad. Por no hablar de Adif tratando de salvar la cara de los bancos. Tengo la convicción política y absoluta que todo el mundo sabía, en aquel momento, lo que estaban haciendo y que no se podía firmar lo que estaban firmando.
P.- ¿Era necesario llevar esta asunto al juzgado si ya se iba a anular?
R.- Yo estoy en urbanismo, un área sensible a que todo se judicialice. ¿Cuántos minutos hemos dedicado aquí a buscar aspectos que podían ser susceptibles de criminalizar la política, como dice el PP? Ninguno. No hemos buceado en ningún expediente. Ni uno solo. Lo que pasa es que en algunos caso aparece por el camino, como es éste. Es más incluso en algún caso hemos visto la posibilidad de que si lo estudiásemos, a lo mejor, y no le hemos dedicado tiempo. Nuestra intención no ha sido en ningún momento buscar asuntos de criminalización.
P.- Critican los recortes del PP, pero son ustedes los reyes del recorte de proyectos como el 29 de Octubre. ¿El sino de esta ciudad es que ningún proyecto se desarrolle como se aprobó?
R.- Una de las cosas que nos siguen diciendo desde el PPes que el 4 de marzo lo habíamos abandonado. Ellos hicieron dos convocatorias fallidas y nosotros, en lugar de cerrarlo, hemos hecho la tercera. Es verdad que se presentaron 14 comunidades, pero ahí está. Está vivo. Y lo mismo hemos hecho; com el Remourban del complejo Fasa. En el caso del 29 de Octubre, hasta finales de año, hasta diciembre, tuvimos reuniones en Madrid, con la Junta, con los vecinos, tratando de sacarlo adelante como estaba, pero fue imposible, en primer lugar porque ningún promotor estaba dispuesto a hacer la inversión que se preveía. Y sólo era para una parte, del resto no se sabía nada. Por esa imposibilidad de sacarlo adelante es por lo que lo hemos cambiado. Es que, además, hoy por hoy la legislación de la Junta no permite demoler un área al 100%, sólo al 50%.
P.- ¿Fue un error de concepto a la hora de plantearlo?
R.- Para las fechas que se planteó, como el aval del soterramiento y el Plan Rogers, creo que no se dieron cuenta de la crisis en la que estábamos ya. El 29 de Octubre es un proyecto propio de años anteriores a la crisis económica, no para estos años de crisis. Ese ha sido el fallo, pero como ha pasado con otros proyectos. Pero nuestra actitud es sacar adelante todos los proyectos en marcha.