Retrospectiva de los ‘guardianes’ de la ciudad
La Casa Revilla expone 70 fotografías que repasan los 190 años de la Policía Municipal
La jefa de la Policía Municipal, Julia González Calleja, junto a varios agentes en la casa Revilla con motivo de la exposición de los 120 años del cuerpo.-J. M. LOSTAU
La Casa Revilla acoge desde ayer hasta el 2 de octubre la exposición fotográfica ‘¡Guardia! 190 años de historia de la Policía Municipal’, coordinada por el historiador Enrique Berzal en la que se traza un repaso en celuloide de la amplia historia del cuerpo a través de 70 fotografías extraídas de los fondos de la Policía Municipal con ánimo divulgativo y un lenguaje cercano al gran público.
En la inauguración de la exposición estuvieron presentes la concejala de Cultura, Ana Redondo, el concejal de Seguridad, Luis Vélez, la jefa de la Policía Municipal, Julia González Calleja y, por último, el coordinador de la exposición, Enrique Berzal.
«La ciudad y sus ciudadanos deben mucho al cuerpo», expresó Ana Redondo. «La Policía Municipal ha trabajado y se ha esforzado mucho por garantizar la seguridad y los derechos de los vallisoletanos a lo largo de la historia».
La Partida de Capa, o la antigua Policía Municipal, se creó en Valladolid el 12 de enero de 1826 y se trataba de un cuerpo armado no militar cuya principal misión consistía en solventar el cada vez más agudizado problema de la inseguridad pública.
La exposición repasa uno a uno los hitos más importantes sucedidos en la historia del cuerpo. «En los inicios, se trataba de gente muy sacrificada, mal pagada y con un gran afán voluntarioso», explicó Enrique Berzal. «El propósito que me marqué a la hora de organizar la exposición es acercar al ciudadano de hoy en día estos 190 años de historia de la Policía Municipal», señaló.
La evolución del cuerpo está directamente relacionada con los medios de los que se fue sirviendo a lo largo de los años para desempeñar su trabajo. Por ejemplo, en los años 20, se precisaba que los agentes supieran idiomas ya que Valladolid se convirtió de la noche a la mañana en una ciudad turística.
En la posguerra, la policía se hizo con motos para llegar allí donde los vehículos de cuatro ruedas no pudiesen acceder. En el año 1947 se creó la sección ciclista y se estableció lo más cercano a la policía de barrio.
Sin embargo, los progresos más importantes se dieron en las décadas de los 60 y 70. En la primera, Valladolid se industrializa y alguien debía educar a la gente en las normas de tráfico ya que la ciudad era un auténtico caos. En los años 70, las primeras mujeres llegan al cuerpo.
«Teníamos prohibido llevar el pelo largo y casarnos», repasó Julia González. «Poco a poco fuimos avanzando en derechos y llegamos a lo que es ahora el servicio», puntualizó la jefa de Policía.