La Cámara, obligada a hipotecar en 1,2 M€ su sede para lograr «liquidez»
La institución cameral recurre a un crédito para hacer frente a los 600.000E que adeuda a los proveedores, el plazo de 400.000€ de la Escuela de Cocina y el pago de 200.000E a ADE
Sede de la Cámara de Comercio de Valladolid, en una imagen de archivo-EL MUNDO
Los graves problemas económicos de la Cámara de Comercio de Valladolid son una realidad que ya nadie niega, eso sí de puertas para adentro, en los órganos de dirección de la institución cameral.
Un endeudamiento que pasa ya factura y bloquea a la institución. Y para resolver esta situación a los actuales dirigentes de la Cámara de Comercio, con su presidente Víctor Caramanzana a la cabeza, no se les ha ocurrido nada mejor que hipotecar la sede de la institución en 1,2 millones de euros para lograr «liquidez».
Una imperiosa necesidad de liquidez que el director general de la Cámara, Roberto García, ya reconocía en un escrito remitido el pasado 21 de junio a la directora general de Comercio y Consumo de la Junta, Irene Núnez. «Es absolutamente necesario para esta entidad conseguir liquidez», remarcaba ya entonces Roberto García.
Una necesidad que emanaba directamente de las conclusiones a las que se habían llegado en el comité ejecutivo del 26 de mayo y en la sesión plenaria posterior del 2 de junio, en las que se dio el visto bueno al crédito de 1,2 millones de euros. Su aprobación definitiva «aún está pendiente de los respectivos órganos superiores o tutelantes», según el certificado del secretario general del organismo cameral, Federico Sanz, visado y firmado por el presidente el pasado 23 de junio.
Un escrito en el que se indica que los 1,2 millones del préstamo se financiarán a 15 años, con uno de carencia a un «tipo de interés del 2,25 el primer año y después euribor más 2,25». Y con la «garantía del inmueble sede de la Cámara de Valladolid», remarca el documento de Federico Sanz, rubricado por Víctor Carmanzana.
El préstamo que ahora recibirá, la institución que preside Caramanzana lo precisa imperiosamente para pagar los 600.000 euros que adeudan a los proveedores; el pago de los 400.000 euros de la póliza circulante que tiene con la entidad financiera para hacer frente a la deuda del segundo semestre de la Escuela de Cocina y los 200.000 euros restantes se emplearán en amortizar «los pagos de este semestre de deuda con ADE».
La propia entidad financiera, en un escrito al que ha tenido acceso EL MUNDO DE VALLADOLID, ya señalaba el 15 de abril pasado las grandes dificultades financieras de la Cámara, la rentabilidad de su negocio y «las dudas sobre la viabilidad futura» porque presentan «año tras año presupuestos deficitarios».
Esa es la razón por la que se exigía la garantía hipotecaria de «un bien libre de cargas», para hacer frente a «unas necesidades de circulante muy próximas a los dos millones de euros».
Plazo a 42 años
Una vez logrado ese préstamo hipotecario, avalado con la sede, los dirigentes de la Cámara tienen que afrontar los más de 4 millones de pérdidas de laEscuela de Cocina. Para ello la solución que plantean, y así lo hicieron saber en el plenario del 2 de junio pasado, es aplazarla a 42 años. Y lo mismo para el défici que se vaya generando en la Escuela a partir del 1 de julio del próximo año.
Según el presupuesto presentado para este año, la Escuela tendrá un déficit superior a los 438.000 euros. Eso es lo que la directiva que preside Caramanza quiere financiar a 42 años, que es tanto como hipotecar de por vida a la institución cameral.