El Ayuntamiento y Obra Social "la Caixa" firman un programa de integración social en Delicias por 50.000 euros
El programa contará con la colaboración de Cáritas y la Casa de la Juventud "Aleste"

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, firma un convenio para la intervención socioeducativa con menores y jóvenes de Delicias, con la Fundación La Caixa.-ICAL
El Ayuntamiento de Valladolid y Obra Social “la Caixa” firmaron hoy un convenio para poner en marcha “Delicias”, un proyecto socioeducativo con un presupuesto de 50.000 euros que busca evitar el riesgo de exclusión social de los menores y jóvenes del barrio, aunque también incluye un programa dirigido a adultos con dificultades para la inserción laboral.
El Consistorio y la entidad bancaria colaborarán con Cáritas y con la Casa de la Juventud “Aleste”, dos instituciones que aportarán el conocimiento y la cercanía con los beneficiarios. La Administración pública dotará al proyecto de la infraestructura necesaria para su consecución y será quien se responsabilizará de su desarrollo. Por último, “Caixabank” financiará el proyecto.
El director territorial de Castilla y León de “Caixabank”, José Manuel Bilbao, afirmó que esta unión con las entidades sociales se debe a que, aunque se tengan muchos recursos para hacer acciones, "si no cuentas con quienes las pueden llevar a las personas, no harías nada".
La concejala de Servicios Sociales, Rafaela Romero, apuntó que la elección de este distrito de Valladolid se debe a la "impresión de gueto" que tiene la población de esa zona debido a la acumulación de problemas de carácter social que, aseguró, "hay que solucionar". La edil señaló a la ocupación de casas o el bajo precio de los alquileres, entre otros, como las causas que han llevado a la situación actual del barrio.
El programa está destinado a ayudar a entre 100 y 120 personas, aunque Romero confia en el efecto multiplicador como "seguro" de que llegará a más gente. Los beneficiarios de esta iniciativa serán miembros de familias cuyo único sustento económico es la Renta Garantizada de Ciudadanía (1.600 personas cumplen esta condición en el barrio de Delicias) y con un grado de vulnerabilidad de exclusión social alto.
“Si bien los datos de desempleo han bajado, hay gente que se queda atrás, este tipo de proyectos están diseñados para ayudar a este colectivo”, explicó Bilbao. Los jóvenes que se acojan al programa se dividirán en seis grupos de unas 15 personas aproximadamente y aprenderán habilidades sociales, culturales y formativas.
El desarrollo del programa tendrá lugar en los diversos centros que el Ayuntamiento, Aleste y Caritas tienen en el barrio, aunque también se dará importancia al trabajo de calle, algo que, desde el Consistorio, resaltan como único al no existir una oferta similar en la ciudad.
El acuerdo tiene vigencia desde el uno de septiembre de este año hasta el 31 de agosto de 2017, aunque existe la posibilidad de prorrogarlo un año más. Para que esto sea posible, tiene que considerarse que el programa cumple los objetivos. Aún así, Bilbao matizó: “El convenio nace con vocación de renovación debido a la efectividad de los Centros de Acción Social y a que la pobreza no desaparece en un año”. Además, añadió Romero, la garantía de éxito del proyecto son los socios con los que cuentan (en referencia a Cáritas y Aleste).
Todas las partes del convenio insistieron en que la firma es el resultado de un trabajo de varios meses de negociaciones. También destacaron la unión entre instituciones públicas y privadas con un fin solidario.