Dulciora esgrime «232 razones» para evitar el cierre
La concentración en Fuente Dorada hizo de nuevo visible la «incertidumbre» de los trabajadores ante un futuro comprador

Los trabajadores se manifiestan en Fuente Dorada para exigir que no se produzca el cierre de la factoría.-J. M. LOSTAU
«No al cierre de Dulciora. Despoblación. Desempleo. Drama». «No se cierra, se reinventa». «Mendelez, 232 razones para no cerrar». «Esto es muy duro, se juega con mi futuro». «Vais a robar a toda una ciudad».
Estas fueron algunas de las reivindicaciones que los trabajadores de Dulciora esgrimieron ayer en una concentración en la plaza Fuente Dorada para hacer visible la situación de incertidumbre que viven los empleados a la espera de un comprador que se haga con la fábrica y mantenga los 232 puestos de trabajo.
«Aun cuando aparezca un comprador, tenemos los pies en la tierra y sabemos que mantener todos los puestos de trabajo en la fábrica resultará complejo», explicó Belén Bueno, portavoz del Comité de Empresa de la compañía. «Por tanto, tendremos que empezar a hablar de prejubilaciones y recolocaciones dentro de Mendelez», arguyó.
La situación, de momento, está parada. La compañía Mendelez, hasta ahora propietaria de Dulciora, mostró su conformidad a una posible adquisición de la fábrica, aunque las ofertas vinieran de la competencia. Bueno recalcó que la plantilla de Dulciora está «dispuesta a hablar con cualquier comprador que se presente», y señaló que tienen «hasta el año que viene» para dar con un negociador.
El colectivo de trabajadores leyó un manifiesto donde expresaron su disconformidad ante las políticas laborales y económicas de las multinacionales:«No vamos a aceptar quedarnos de brazos cruzados y ser un número en la larga lista de desempleados». También hicieron un llamamiento a la sociedad vallisoletana para que se uniera a las reivindicaciones.«Contamos con vosotros, lucharemos junto a la sociedad que vive, que se esfuerza y sufre en cada empleo que se pierde a manos de intereses avaros, miserables y bastardos que nunca pisaron esta tierra», afirmaron los representantes sindicales.
A la concentración se sumaron el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, el vicepresidente de la Diputación, Víctor Alonso, entre otros. «El Ayuntamiento está del lado de los trabajadores desde el primer momento», declaró Saravia, e informó de que «están buscando» a un posible comprador para la factoría.
La de ayer fue la última concentración programada hasta dentro de dos meses. «En septiembre continuaremos con las movilizaciones y el verano lo ocuparemos en pensar cuáles serán las próximas líneas de actuación», concluyó Belén Bueno.