LA ESPUELA. ENTREVISTA A GUILLERMO RODRÍGUEZ, DIRECTOR DE LA CASA DE LA INDIA EN VALLADOLID
«A los políticos les vendría muy bien una sesión de yoga para salir de su burbuja»
Los pies son considerados sucios en la India y, por eso la entrevista se hace descalzos, «y por estar más cómodos», recomienda Rodríguez, que habla cinco idiomas: castellano, alemán, inglés, hindi y francés. En las próximas semanas verá la luz su libro ‘When Mirrors Are Window’, una visión poética sobre Attipate K. Ramanujan, el escritor que le descubrió este país asiático. «India siempre llega a tu vida a través de un libro, una película o una comida», comenta.
-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Pregunta.- ¿Qué tal van los chakras de la Casa de la India?
Respuesta.- Pues con mucha paciencia. Las relaciones entre España y la India son un placer, pero también un reto. Esto es como una relación, la mejor píldora es la paciencia. Y los que hayan viajado a la India lo saben.
P.- ¿Qué le ha ofrecido esta Casa a Valladolid?
R.- Ser única. Valladolid es la única ciudad de España y tercera de Europa en tener algo así. Es una ventana de entrada a otro mundo, a otra realidad que nos permite salir ‘de nuestra caja’ para pensar diferente. Es un lugar de encuentro, de oportunidades y de aprendizaje. Una casa donde queremos que los invitados se sientan cómodos, con un áurea familiar.
P.- ¿Yla ciudad lo sabe?
R.- Muchos lo saben, pero alguno aún desconoce qué hacemos concretamente. Como institución cultural tiene su grupo de seguidores, que siempre vienen a las actividades. El reto es que tenga un hueco en la sociedad.
P.- Viaja mucho allí, díganos qué se dice de nosotros.
R.- Pues que les cuesta mucho pronunciar el nombre. Si les dice que viene de Valle de Olid, ya parece que menos. Creo que después de Madrid y Barcelona es la única ciudad española que conocen. Ypara ellos es sinónimo de historia, buen vino, calles limpias y calidad de vida, valoran que se pueda andar sin que te atropellen en una esquina.
P.- 2016 es el año de relaciones diplomáticas entre India y España. ¿Hay buenas relaciones?
R.- Voy a intentar ser diplomáticamente correcto. Creo que lo deberíamos ampliar a 2017 porque estamos sin Gobierno y para tener relaciones hay que tener con quién hablar. Aunque sí es cierto que las relaciones son excelentes.
P.- El hermanamiento con la ciudad de Ahmedabad se firmará en noviembre. ¿Quién sale ganando?
R.- Hablamos de una ciudad de ocho millones de habitantes. Pero es cierto que siempre se piensa que uno sabe más. La intención es abrirse para que la sabiduría del otro penetre en tu propia piel. No existe un profesor que no haya aprendido de un alumno.
P.- Nos distancian 12.000 kilómetros. ¿Tenemos algo común?
R.- El orgullo. Somos tan parecidos que nos cuesta entablar relaciones. Pero las dos ciudades somos potencias culturales. Somos una familia, pero claro, los negocios entre la familia..
P.- En la India se habla 24 idiomas oficiales y seis dialectos. ¿Cómo se entienden?
R.- Eso demuestra su gran diversidad. Es un gran laboratorio social. El escritor Naipaul vaticinó en una trilogía que el país acabaría cayendo en un caos porque era imposible de gestionar con 1.300 millones de habitantes y siendo una democracia. Yde momento, ahí están.
P.- España, con 47 millones, llevamos medio año sin Gobierno.
R.- Es una buena metáfora. España no llega a ser ni como un estado indio, de ahí que ellos no entiendan que aquí siendo cuatro gatos no haya acuerdo y sigamos todavía sin Gobierno. Podemos aprender mucho de ellos.
P.- ¿A qué político le recomendamos una sesión de yoga?
R.- A todos. Una sesión de relajación en el Congreso para darse cuenta de que no viven en una burbuja. Eso sí, estoy seguro de que se acabarían peleando para ver quién es el maestro de yoga.
P.- ¿La vaca ni tocarla?
R.- Es un tema con el que no se debe trivializar. Para mucha gente sigue siendo un animal sagrado, la verdad es que es algo intransferible a otras civilizaciones. Ahora, cuidado con los radicalismos.
P.- Cuentan con una colección de más de 20.000 libros. ¿Cuál se llevaría al Himalaya?
R.- Ninguno, no se necesita. El libro que te tienes que llevar es tu mirada al anterior, para respetar un lugar magnífico donde no necesitas palabras. He llevado varios libros y nunca he leído una pagina.
P.- Según la literatura, hay más de 330 millones de divinidades. ¿Usted a quién reza?
R.- Al de mi propia cultura. Cada divinidad es una manera de decir lo mismo. Ya lo decía Gandhi, «se podrá llamar Alá, Dios, Brahma, pero al final todos creemos en algo». Aunque si hay 1.300 millones de indios, me parecen pocas divinidades. (Risas).
P.- Menciona a Ghandi, ¿qué queda de él?
R.- Creo que está presente en los movimientos de desobediencia civil, que son pacíficos, claro. En Mandela, en Birmania con San Suu Kyi, en Tiananmen. Siempre y cuando el fin es legítimo, y los medios no te permiten hacer otra cosa. Si tuviéramos el espíritu ghandiano resolveríamos los problemas más fácilmente.
P.- Durante este mes realizan varias actividades, una de ellas es unir el Cante Jondo de Federico García Lorca con el arte dramático de la India. Me lo explica.
R.- Siempre se ha buscado la conexión entre flamenco e India. Se sabe que los gitanos provienen de la zona de Punjab, pero cuando profundizas llegas al aspecto de que Lorca hablaba del ‘duende’, y eso tiene mucho que ver con el arte en India. Es el momento en el que las musas bajan e inspiran.
P.- Y un Don Quijote de la región de Kerala para el 22 de julio.
R.- Exactamente. Es muy curioso porque en esta obra teatral, se habla de épica y de mitos. Nos permite establecer una relación con las leyendas quijotescas, y hemos buscando un paralelismo donde se busca un ideal. Ellos interpretan que El Quijote en su lecho de muerte alcanza el nirvana.
P.- Otra de las actividades programadas en la Casa es una ‘masterclass’ con cocineros indios.
R.- Es la gran cocina por descubrir. El primer chef que haga la fusión entre las dos gastronomías se va a forrar. Masala es un concepto que significa mezcla de diferentes especias, pues sería una masala de las dos cocinas.
P.- Pues dígame con qué juntamos un buen lechazo.
R.- Yo desde hace 25 años no como carne pero recuerdo que un restaurante se ha llevado el Pincho de Oro con el Taj Mahal elaborado con lechazo y tandoori masala. La India añade el punto exótico y Castilla, el producto de calidad.
P.- Dice Leo Harlem en un monólogo que todo lo que se pierde acaba en el río Ganges.
R.- A Leo, que es buen amigo, ya le ha dado algún toquecillo con esas cosas. Yo doy la vuelta a la tortilla. No existe nada en el mundo, una emoción, un hecho o un pensamiento que no acabe en sus aguas.
P.- ¿Cuándo se siente como un marajá?
R.- Cuando ando por la montaña, y me siento satisfecho con lo que he hecho.
P.- ¿Conoce a la cantante India Martínez?
R.- Pues no la he escuchado nunca, pero un día vi un cartel anunciando un concierto en Valladolid, y pensé «vaya fusión más curiosa». Tendríamos que invitarla.
P.- Una duda para terminar, ¿usted hace el indio o el hindú?
R.- Sabía que me lo ibas a preguntar. Yo hago la India.
EL VIAJE DE ÓSCAR PUENTE. Rodríguez cuenta la anécdota que vivió el alcalde de Valladolid en su último viaje a Ahmedabad. «No podíamos acceder en coche a un lugar y tuvimos que ir en rickshaw (bicicleta como en la que está subido) y fue curioso ver a todos los encorbatados. Esa experiencia es la que te permite ver el contraste. Si vas a la India a reunirte con gente de corbata, no ves la realidad», narra.