Puente considera “muy positivo” su primer año como alcalde de Valladolid y asegura que se ha producido un “cambio razonable”
El regidor lamenta que el listón de la tensión con el grupo municipal ‘popular’ “no ha descendido ni un milímetro” desde que les acusaron de “guerracivilistas” en la toma de posesión
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que el próximo lunes 13 de junio cumplirá un año en el cargo tras su toma de posesión, realizó hoy un “balance muy positivo” de este periodo. “Ha sido un año de cambio razonable, con algunas decisiones que marcan la diferencia con épocas pasadas, pero también de continuismo con otras políticas que eran acertadas. No había que cambiarlo todo en esta ciudad, hubiera sido un error, y lo que funcionaba bien lo hemos mantenido y respetado. Estamos tratando de cambiar lo que creemos que es mejorable, y eso está siendo muy bien entendido por la ciudadanía”, valoró.
Puente dedicó unas palabras de agradecimiento “a cuantos han hecho posible este cambio”, recordando que ha contado con apoyos de otras formaciones políticas para ascender al poder, a las que aplaudió su “altura de miras y la responsabilidad que han tenido con la ciudad para darle este cambio”. Asimismo, agradeció a la ciudadanía que lleve “un año de colaboración, armonía y entendimiento con el nuevo equipo de gobierno municipal”, algo que en su opinión se nota “en la calle”.
Sobre la oposición, y en particular sobre el grupo municipal ‘popular’, se preguntó si sería posible incrementar más la tensión “si empezamos el pleno de toma de posesión con la acusación de que éramos guerracivilistas encima de la mesa. Aquí el listón no se ha bajado ni un milímetro”. “Me quedo con que la única crispación que hay en Valladolid es de puertas adentro del Ayuntamiento y con un grupo político en particular; en general la ciudadanía no está crispada. Es una crispación que no se corresponde con la dinámica social y creo que acabará reconduciéndose”, aventuró.
Sobre aspectos más controvertidos de su primer año de mandato, como los gastos indebidos efectuados con dinero público por la concejala de Educación, María Victoria Soto, o las irregularidades detectadas en la convocatoria de una plaza de periodista para la Agencia de Innovación y Desarrollo, explicó que están “en una actitud de permanente escucha y abiertos a asumir errores y reivindicaciones”. “Me preocupan más otras cosas”, sentenció. Respecto al caso de la concejala insistió en que “no tiene más recorrido”, para valorar: “Puede ser más o menos estético o presentable, que uno cometa errores con su tarjeta de crédito corporativa. Lo que ha quedado demostrado es que no hay un céntimo que haya ido a su bolsillo y que ha repuesto todo lo que había indebidamente gastado”. Y sobre la convocatoria de la plaza de periodista reconoció que fue “un error”.
“En un año seguramente habremos cometido más, pero lo importante es saberlo rectificar y enmendar el rumbo cuando uno comete errores. La agilidad de los procesos administrativos dista mucho de la que sería deseable, tenemos que hacer muchos ajustes en distribución del personal para que las decisiones sean mucho más ágiles. En materia de vivienda tenemos cosas que mejorar, no nos han salido las cuentas como nos hubiera gustado. Hay cosas que mejorar, pero el balance es enormemente positivo”, concluyó.
Fiestas de septiembre
En otro orden de cosas, reconoció que “es posible” que el cantante británico John Newman participe en los conciertos de la Plaza Mayor el próximo mes de septiembre, dentro del programa de la Feria y Fiestas nuestra Señora Virgen de San Lorenzo. “Todavía no podemos desvelar si será el concierto de inauguración de la Feria. La semana que viene probablemente tengamos ya cerrado todo el cartel de conciertos de Plaza Mayor, y podremos contar todo lo que tenemos, pero va a ser un programa bastante variado. Habrá notas de color diferente a lo que estábamos acostumbrados a ver en Plaza Mayor, con grupos españoles muy conocidos y también alguna incorporación internacional buscando que esos conciertos sean un reclamo turístico”, expuso.
“Nos parecía importante aprovechar las fiestas de Valladolid para que la ciudad luzca, es un momento en el que está llena de vida en las calles, nuestra gastronomía se expresa en la calle, y es un buen momento para que un público que quizá no se acerque tanto a la ciudad tenga la oportunidad de venir en ferias”, completó.