Los daños al mobiliario urbano le cuestan 600€ al día al Ayuntamiento

Rotura de bancos, de juegos infantiles y quema de papeleras y contenedores, los más frecuentes

Contenedor de papel quemado, uno de los actos vandálicos frecuentes.-M. Á. SANTOS

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El Ayuntamiento gasta una media de 600 euros diarios en reparar los daños causados en el mobiliario urbano por actuaciones incívicas de los ciudadanos. La Ordenanza de Protección de la Convivencia Ciudadana y Prevención de Actuaciones Antisociales, la conocida como ordenanza antivandalismo, castiga con multas que pueden llegar a 3.000 euros las infracciones más graves, pero ni así puede evitarse cada año una factura de varios cientos de miles de euros para reponer y arreglar el mobiliario dañado.

En 2015 fueron 198.640 euros los que le costaron a las arcas municipales los desperfectos en bancos, papeleras, jardineras, juegos infantiles, aspersores de riego, incluso en la reposición de plantas. Los datos facilitados por la concejalía de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible no incluyen la cuantificación de la reparación de contenedores ni la eliminación de pintadas, trabajos que realiza el personal municipal.

Quemar un contenedor, valorado en unos 6.000 euros, o una papelera está considerada una falta muy grave en la ordenanza, con multas que oscilan entre 1.500 y 3.000 euros. Y, sin embargo, estas elevadas sanciones no impiden que cada año decenas de estos recipientes resulten inutilizados por actos vandálicos.

Dos trabajadores municipales dedican 1.250 horas al año para arreglar los contenedores de papel que destrozan algunos y otras 1.200 en la reparación de contenedores de residuos.

Y otros dos equipos están dedicados durante todo el año a borrar, a base de chorros de arena y paciencia, los grafitis y pintadas que emborronan vallas y paredes, otra factura que no figura cuantificada.

Los bancos de los parques son un blanco habitual y no fallan cada año en las estadísticas de actos vandálicos. El pasado año fueron 152 los rotos o arrancados y unos 42.000 euros los que hubo que destinar a su reparación, aunque fue bastante más, 86.000 euros, lo que se gastó el Ayuntamiento en reparar los daños ocasionados en los juegos infantiles instalados en los parques.

Los desperfectos en aspersores, difusores y material de riego en general utilizado en los jardines ascendieron a 35.000 euros y otros 28.000 euros costaron los daños en el patrimonio verde, un apartado en el que se incluyen la reposición de flores de temporada, arbustos y también de jardineras.

La reposición de verjas y vallas y el arreglo de los daños causados en pérgolas y otras instalaciones de jardinería están también entre los gastos que tiene que hacer frente cada año la concejalía de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.

En la mayoría de las ocasiones resulta imposible pillar ‘in fraganti’ a los autores de estos actos vandálicos, pero en el caso de ser identificados deberán elegir entre pagar la multa y realizar trabajos para la comunidad.

La prestación de servicios para la comunidad en el área de Limpieza del Ayuntamiento está en marcha desde hace 15 años y aunque no hay duda del carácter ejemplarizante de la medida, algunos de los que pasan por este escarmiento reinciden.

La lectura que hace de los datos la concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, María Sánchez, es que pese a la existencia de una ordenanza que castiga, y a veces con dureza, las actuaciones incívicas, lo cierto es que año tras año se repiten las estadísticas.

Cargando contenidos...

La conclusión de Sánchez es que más allá de las ordenanzas sancionadoras, la mejor manera para prevenir este tipo de actuaciones «es la educación».