Renault pide trabajo el fin de semana y recortes en pluses para optar al plan
Propone más jornada anual hasta 220 días, pasar las pagas extra a primas por objetivos y rebajar los pluses de domingos, turnos y noche / El departamento de inyección de aluminio generará 70 puestos

Cadena de Montaje del Renault Captur fabricado en exclusiva mundial en la planta de Valladolid.-J.M. Lostau
La Dirección de Renault España reservó para su segunda reunión con los sindicatos la revelación de la letra pequeña de lo que entiende por «flexibilidad» y «competitividad» para lograr el tercer plan industrial de las factorías españolas y consiguió una respuesta unánime pero no exactamente de adhesión: dejó estupefactos a los representantes de los trabajadores, hasta el punto de que todos ellos rechazaron de forma unánime las medidas planteadas con adjetivos como «insulto» o «provocación» a la plantilla.
En una reunión con el Comité Intercentros, en la que la mayoría de los sindicatos (UGT, CC.OO. y Confederación de Cuadros y Profesionales, CCP), se mostraron, de entrada, favorables a la negociación, la empresa propuso un paquete de medidas para aumentar las jornadas laborales, reducir el coste de la flexibilidad y ligar una parte de la retribución a la contribución a los objetivos.
El Comité Intercentros está formado por cuatro delegados de UGT, tres de UGT, tres de CCP, dos de CGT y uno de Trabajadores Unidos (TU). Los dos últimos no van a entrar ni siquiera a negociar, y se quedaron en la reunión solo para trasladar, al término de la misma, la oferta de la empresa a sus respectivos afiliados.
Renault España comenzó hablando de temas ‘amables’, como que el tercer plan industrial se aplicaría entre los años 2017-2020 o que el proyecto de inyección de aluminio, sería un departamento nuevo dentro de las factorías de Valladolid que conllevaría la contratación de al menos 70 personas.
Tras este preámbulo, Renault se puso seria y por boca del director de Recursos Humanos, Juan Ferrera, fue deslizando sus planes para ganar en eficacia y así llevarse un plan industrial al que aspiran varias plantas de Renault en Europa –este es uno de los puntos de presión de la empresa– y cuyo desenlace se conocerá a finales de marzo.
Todo ello en aras a conseguir la asignación de un tercer vehículo a la planta de Carrocería y Montaje en Valladolid, además de los existentes Captur y Twizy; unas mejores condiciones de competitividad para Palencia;dos motores nuevos para Valladolid de las generaciones de 7 y 8 del propulsor K9; colocar a Sevilla como planta prioritaria para la adjudicación de la caja de velocidades TX30, y potenciación de la actividad de Ingeniería I+D+I.
Para ello expuso medidas divididas en cinco bloques. En el primer frente pidió aumentar la jornada anual de trabajo hasta 220 días (actualmente son 216), así como consolidar los días de antigüedad al inicio del acuerdo sin que se generen nuevos derechos.
En el segundo bloque, que se centra en las categorías profesionales, propuso pasar de Especialista C a oficial de tercera por méritos y no de manera automática como hasta ahora. El tercer objetivo, que se basa en lograr una mayor flexibilidad, pivotaría sobre medidas como trabajar los sábados por la tarde y los domingos por la mañana o prolongar/ reducir una hora la jornada diaria, todo ello con cargo a la bolsa de horas. Asimismo. apuesta por eliminar la reducción de 4 horas a la semana con la que cuenta ahora mismo el turno de noche o por contratar a empresas de trabajo temporal para puestos temporales de fabricación.
Para mejorar los costes, Renault pide reducir un 10% los pluses que se cobran por trabajar en turno de noche, en festivo o a turnos. Del mismo modo, plantea revisar otros pluses como el que se percibe cuando se trabajan más de cinco días a la semana para aprovechar las instalaciones o el que se cobra cuando se trabaja con cargo a los días de bolsa.
En el cuarto bloque propone la creación de un turno especial de fin de semana y festivos sin encarecimiento de costes. Asimismo algunos turnos especiales, que hasta ahora tenían un carácter voluntario, pasarían a ser turnos normales de producción y dejarían de ser optativos. Es el caso del turno anti-estrés, que permite producir los siete días de la semana. El último paquete pretende vincular la remuneración variable del empleado a su contribución a los objetivos. Así. quiere pasar un 10% de la prima de producción a la prima por objetivos, así como convertir una de las pagas extras de marzo o septiembre en prima por objetivos. Además pretende ligar la prima por objetivos a que el empleado no sume bajas.