ELECCIONES GENERALES 20-D
C´s y Podemos logran escaño a costa de la sangría del PP y el PSOE
Los ‘populares’ pierden 51.606 votos y se quedan con dos representantes y los socialistas se dejan 23.808, bajan a uno y dejan fuera a Vadillo / Ciudadanos, con 56.060 papeletas, es la tercera fuerza

Tomás Burgos vota en su colegio electoral.-Ical
El vendaval del cambio que sacudió el escenario de la política nacional llegó también a la provincia de Valladolid. Ciudadanos y Podemos, en su primera participación en unas generales, lograron un escaño al congreso por Valladolid a costa del PP y del PSOE. Ciudadanos pasa a ser la tercera fuerza política de la provincia, a sólo cuatro puntos del PSOE, mientras la formación de Pablo Iglesias ocupa el cuarto lugar, aunque pisa los talones a los de Albert Rivera. Un pequeño tsunami en una provincia en la que el reparto 3-2 parecía condenado a perpetuarse. A partir de ahora, y todo apunta que con visos de consolidarse, la política provincial es cosa de cuatro
Los dos partidos hegemónicos hasta ayer, PP y PSOE, fueron los perdedores de una noche electoral que deja el reparto del pastel al Congreso más fraccionado que nunca. Ambos sufrieron una importante sangría de votos como consecuencia del efecto combinado de Podemos y Ciudadanos, pero los ‘populares’ salen peor parados tanto en porcentaje como en papeletas.
El PP se deja 51.606 votos respecto a los 172.671 obtenidos en las generales de 2011, un 16% menos, y tendrá que conformarse con dos escaños: uno para Tomás Burgos y otro para José María Eirós, una de las novedades en la lista. Fuera se queda Ana Isabel Pita, otra de las caras nuevas, y con ella el PP pierde también el tercer sillón en el Congreso que ahora tenía.
En el PP se temía la posible fuga de votos a Ciudadanos. Y todo indica que la hubo, aunque ni así es suficiente para explicar una hemorragia de votos que rebaja del 52,9% al 36,9% la representación del PP en el conjunto de la provincia.
También el PSOE sufrió los efectos del seísmo electoral provocado por las dos fuerzas emergentes, pero resistió mejor si así puede interpretarse una pérdida de 23.808 votos, un 7,5% menos que en 2011. Un mal menor en el conjunto de un resultado malo. Como consuelo, los 24 puntos de diferencia que tenía el PP sobre los socialistas, 78.150 votos, se reducen a 15 y 50.352 papeletas menos.
Mordido por ambos flancos, la ‘pinza’ de Ciudadanos y Podemos deja malparado al PSOE, que también pierde un escaño y frena las aspiraciones de Cecilio Vadillo, el díscolo que al final entró en la lista. Vadillo, que perdió las primarias a la alcaldía de Valladolid y que ahora tenía la oportunidad de rengancharse, se queda otra vez a las puertas de su rentré en la vida política.
Cómo única representante por Valladolid en al cámara baja se queda Soraya Rodríguez, que vuelve a ocupar escaño en una casa en la que ya fue portavoz del Grupo Socialista.
Con el PP y el PSOE en caída libre, Ciudadanos y Podemos se erigieron en los ganadores de la noche. Sin datos para comparar resultados con las elecciones generales de 2011, la referencia más cercana para valorar el impacto de ambas formaciones son las elecciones autonómicas del pasado mayo, un test en el que ya apuntaban alto.
Tanto Ciudadanos como Podemos superan la nueva prueba con sobresaliente, aunque los primeros, con los 56.060 votos obtenidos ayer, pulverizan la marca de 25.914 obtenida hace apenas siete meses. Un resultado impensable hace apenas un año, cuando lograron 6.995 votos en Valladolid en las elecciones europeas. El premio por este meteorico ascenso será un escaño para Francisco Igea, número uno de Ciudadanos en la provincia.
Espectacular, aunque menos, es también el salto dado por Podemos. De los 37.671 que consiguió en los comicios autonómicos pasa ahora a 49.980, un resultado que eleva al Congreso a su cabeza de lista, Juan Manuel del Olmo. Con el 15% de los votos se queda a 7.000 votos de Ciudadanos, un 2% menos.
Junto a la consagración de Podemos y Ciudadanos y el duro revés sufrido por PP y PSOE, las elecciones sirvieron para confirmar la decadencia de la marca que representa IU, que pasa a ser la quinta fuerza política, y el definitivo declive de UPyD, que se quedó en 2.927 votos frente a los 23.536 logrados en las elecciones de 2011.
Donde no hubo sorpresas fue en los resultados al Senado: el PP conserva sus tres representantes, mientras el PSOE mantiene también el sillón que ya ocupaba.
La participación fue del 78,42%, dos puntos por encima de 2011 y la abstención estuvo 2,5 puntos por debajo.