Cultura
La OSCYL premia al abonado con ópera, una sinfonía y ballet
Auditorio Miguel Delibes
La Orquesta Sinfónica de Castilla y León realiza hoy y mañana, viernes, el Concierto Homenaje al Abonado, que vuelve al Auditorio con la fórmula inicial. La temporada pasada realizaron una actuación con grupos de cámara y ésta será con la orquesta al completo, que interpretará las obras más votadas por los espectadores de una lista propuesta previamente. Wioletta Zabek y Philippe Stefani, respectivamente concertino y trombón solista de la OSCyL, llevan en ella desde que se formó y viven esta actuación como algo diferente. «Me parece estupendo, una idea muy buena, y el que lo elija el público es fantástico, además han escogido muy bien, pues tanto la obertura de Tannhäuser de Wagner, como la Suite de El pájaro de fuego de Stravinski y la Sinfonía Nº5 de Beethoven son obras muy comprometidas», observa el trombón. Una opinión compartida por la violinista. «Para mí tiene mucha importancia que el público pueda elegir obras y me gustaría que se hiciera más veces durante la temporada, que tuviéramos un buzón en el que nos contaran sus sugerencias y así poder tocar esas obras», valora.
Zabek considera que la obra de Stravinski (la tocaron ya la primera temporada) «al tenerla más que aprendida» favorece el hecho de que Andrew Gourlay, el nuevo director de la OSCyL, «pueda darle una interpretación diferente». La sinfonía de Beethoven le resulta «una de las más bonitas de este compositor», y la obertura de Wagner al ser «tan lírica, tan cálida», se convierte para ella en «la guinda del pastel».
Ahondando en el tema, Stefani recuerda que «la obertura de Tanhaüsser nunca la han tocado en la orquesta» y aunque él se considera de «extremos», pues le gusta en particular «el siglo XX y el Barroco», la obra de Wagner le parece «increíble y grandiosa», tanto que le «lleva a emocionarse», mientras que El pájaro de fuego cree que «despierta la imaginación».
El trombonista refuerza la importancia de las tres obras recordando que «suelen figurar como obligadas en la prueba de acceso a muchas orquestas».
Ambos músicos valoran la presencia en el podio de Gourlay, en su segundo concierto desde que fue nombrado titular. «Tenemos muchas ilusiones depositadas en él, es un director exigente, con muy buena mano para dirigir, y espero que nos ayude en todo: a hacer progresos, salir a tocar fuera de nuestra Comunidad y, si existe alguna posibilidad, salir fuera de España», apunta Zabek.
Stefani se pronuncia de manera similar. «Veo a la orquesta cada vez mejor, y pienso que Gourlay es un director que sabe lo que quiere, exigente pero de los que crea un buen ambiente, ¡vamos que es trombonista!, y aunque será titular a partir de enero, ya está tomando decisiones, y le gusta elegir programas potentes».
Zabek aplaude la importancia de este tipo de conciertos con un contundente «que el público pida más».