CES: Jornada 'Garantía juvenil y empleo de calidad'
CES y agentes sociales tachan el Plan de Garantía Juvenil de “fracaso” por la escasa financiación, excesiva burocratización y opacidad
El Consejo Económico Social, sindicatos y patronal alertan de la alta tasa de precariedad y temporalidad del empleo de los jóvenes y apuestan por el sector industrial

Jornada 'Garantía juvenil y empleo de calidad', organizada por El Mundo Diario de Castilla y León. En la imagen (I a D), Agustín González, Ángel Hernández, Germán Barrios, Silvia Clemente, Óscar Puente, Santiago Aparicio y Pablo Lagos.-ICAL
El Consejo Económico Social (CES) de Castilla y León, los sindicatos CCOO y UGT y la patronal Cecale consideraron hoy que el Plan de Garantía Juvenil es un “fracaso” no solo por el escaso número de jóvenes que se han inscritos en el programa sino también por la baja financiación, la excesiva burocratización, el gran número de requisitos, la complejidad del programa informático y la opacidad del Ministerio de Empleo y Seguridad a la hora de ofrecer datos sobre su funcionamiento. Fueron algunas de las conclusiones expresadas hoy por los responsables de estas organizaciones que participaron en el Club de Prensa 'Garantía juvenil y empleo de calidad', organizada por El Mundo Diario de Castilla y León en las Cortes autonómicas.
Todos ellos coincidieron en la alta tasa de precariedad y temporalidad del empleo juvenil y apostaron por cambiar esa situación e incorporar a los jóvenes al mercado laboral para evitar que salgan de la Comunidad en busca de oportunidades. El presidente del CES, Germán Barrios, fue el más claro al advertir que si no se retiene este talento habrá "problemas a medio y largo plazo” porque se trata de las generaciones futuras y hay un envejecimiento del mercado laboral español. De ahí que solicitara la implicación “de todos” porque se trata de jóvenes formados, “hambrientos” de tener un empleo que requieren de un trabajo para tener un proyecto de vida.
El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale), Santiago Aparicio, se pronunció en términos similares al comentar la urgencia de “taponar los agujeros en el casco del buque porque los jóvenes son el futuro y quienes deben dirigir este país”.
Barrios mencionó, en declaraciones recogidas por la Agencia Ical, la escasa empleabilidad de los jóvenes de la Comunidad, pero también del conjunto del país, porque fallan en competencias y habilidades, idiomas y conocimientos en nuevas tecnologías. De ahí que consideró acertado la puesta en marcha del Plan de Garantía Juvenil que, tras la inscripción en un registro, permite que los jóvenes entre 16 y 29 años reciban una oferta de empleo, de educación o formación tras haber finalizado sus estudios o quedar desempleados en un plazo de cuatro meses.
Pese a ello, Barrios aseguró que es un programa con escasa financiación porque los 6.300 millones de euros se reparten entre una veintena de países de la Unión Europea, de los que 1.800 millones corresponden a España en el periodo 2014-2020. Castilla y León recibirá 78 millones que, gracias a los fondos adicionales de la Junta, alcanzarán los 100 millones de euros, aunque son cantidades que las comunidades autónomas tienen que adelantar.
El presidente del CES criticó que el Plan de Garantía Juvenil sea muy burocrático y estar muy encorsetado, al limitarse a jóvenes entre 16 y 29 años. Recordó que la entrada en el programa no basta con una inscripción en una oficina pública de empleo sino que requiere de un registro duplicado, lo que conlleva una doble carga administrativa.
El secretario autonómico de UGT, Agustín Prieto, solicitó que la inscripción telemática sea rápida y se solucione en unos minutos en la ventanilla de una oficina de empleo. Criticó que el Ministerio de Empleo no aporte información sobre el número de jóvenes que ya han logrado un trabajo a través del plan, el tipo de contrato, las bonificaciones a las empresas o la cifra de personas que han recibido formación. “No sabemos si el programa es bueno o malo para potenciar lo que ha sido efectivo o aplicar medidas correctoras oportunas por lo que es necesario una evaluación permanente”, manifestó.
Santiago Aparicio habló del “desastre” del plan que, por ejemplo, impide a los empresarios contratar a los jóvenes por las “pegas” que tienen. Complicaciones que motivan que solo haya 5.275 inscritos en la Comunidad, una cifra que Prieto aumentó hasta los 6.800. Frente a ese número, la Comunidad cuenta con 62.000 potenciales usuarios del programa que son los menores de 30 años desempleados en la Comunidad, que ni estudian ni trabajo. Eludió el término de 'ninis' ya que son personas que no han tenido oportunidades.
Revisar el plan
Ángel Barrios abogó por una revisión del plan porque “va en contra del espíritu” de favorecer la vida de los jóvenes. También mencionó la necesidad de que el colectivo cuente con más información y asesoramiento y que la administración sea más proactiva para agilizar las inscripciones. En el mismo sentido se pronunció el secretario regional de CCOO, Ángel Hernández, quien lamentó que el Servicio Público de Empleo (Ecyl) no envíe una carta a los jóvenes desempleados para comentarles de la existencia del Plan de Garantía Juvenil. Una situación que relacionó por la falta de personal en estos servicios “raquíticos” y la ausencia de orientadores.
A juicio de Hernández, el “desastre” del programa viene desde el inicio cuando se aprobó un plan sin contar con los agentes sociales. “Lo que mal empieza mal acaba y va servir de relativamente poco pese a ser una buena iniciativa. Es la cruda realidad”, afirmó.
El responsable del CES defendió que el plan priorice dentro del colectivo porque “no todos los jóvenes son iguales” y diferenció, por ejemplo, entre los titulados y las personas con baja cualificación. A su juicio, urge potenciar la productividad con la mejora de la formación, sobre todo práctica, y que se ajuste a las necesidades de los parados, de las empresas y del mercado laboral. Habló de la Formación Dual, la FP de grado medio y la mejora de las sinergias entre Educación y Empleo. Santiago Aparicio criticó los cursos de formación generalistas que no resuelven las necesidades de las empresas.
Barrios y los líderes sindicales hicieron hincapié en los certificados de profesionalidad de los trabajadores pero también en las políticas activas porque varían en función de las comunidades, sexo o del momento, además de la necesidad de adaptarse a las necesidades reales, aumentar la inversión en Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) y mejorar el emprendimiento.
Parados de larga duración
El presidente del CES hizo una exposición de la situación actual que se caracteriza por una alta parcialidad del empleo juvenil, que alcanza el 51 por ciento, y por la elevada temporalidad, que llega al 81 por ciento. Alertó de que un 58 por ciento de los parados de la Comunidad lleva más de un año sin trabajar, con lo que muchos han perdido las prestaciones de desempleo y cuentan con menor tasa de cobertura. En cuanto al paro juvenil, la tasa se sitúa en el 46 por ciento, que es 4,6 puntos menos que la media nacional pero muy superior a la de la Unión Europea (20 por ciento).
Ángel Hernández puso el acento en la situación de los parados de larga duración, polarizada entre los jóvenes bien preparados sin empleo y los mayores de 55 años, con experiencia y larga trayectorial laboral, que ven cómo se comen la mitad de su pensión.
En ese sentido, fue a la raíz del problema con un mercado laboral caracterizado por las pocas oportunidades que ofrece para encontrar un empleo y “por que cuando lo tienen es malo de solemnidad”. Todo ello deriva de un tejido productivo “malo” que solo puede ofrecer empleo “malo”. Ante esta realidad, precisó, los jóvenes están “entretenidos” entre las políticas activas de empleo y el Plan de Garantía Juvenil.
El secretario de CCOO Castilla y León cargó contra la reforma laboral que se hizo para abaratar el mercado laboral y poder competir en costes laborales bajos. Y eso en un momento, aseguró, en que el desempleo es el mayor problema del país, muy por encima del territorial. De ahí que defendiera la necesidad de incluir el mundo del trabajo en la Constitución Española, aprovechando una reforma de la Carta Magna, así como promover la Carta de los Derechos del Trabajo. Su homólogo en UGT apostó por la derogación de la reforma laboral y que el nuevo Gobierno pacte un nuevo modelo con los sindicatos y la patronal.
Apostar por la industria
Barrios defendió un cambio del modelo productivo, más allá del paso del patrón que ha pasado de la construcción a los servicios ya que no aportará soluciones al sistema. No en vano, habló de que el sector servicios (basado en comercio, hostelería y turismo) crea un empleo de escasa cualificación. “Hay que crecer con la industria porque es un sector potente que genera un empleo de calidad y lograr que tenga más peso en el PIB regional, hasta el 20 por ciento”, sentenció.
Agustín Prieto consideró que el trabajo precario es incompatible con el aumento de la productividad y la mejora de la competitividad. Además, explicó que hay una gran cantidad de subempleados y bajos salarios que impiden salir del umbral de la pobreza.
Ley educativa
El presidente de Cecale aseguró que la “raíz del problema” está en la formación y la educación. De ahí que urgiera a los partidos políticos a realizar un esfuerzo para consensuar la próxima legislatura una ley de educación, “desde los parvulos hasta la universidad”, que perdure en el tiempo para “hacernos fuertes” y poner a España en el nivel de otros países del entorno. También diferenció la formación, que se imparte en la escuela, y la educación que se da en casa.
Abogó por potenciar “al máximo nivel” la Formación Profesional porque no hay personas cualificadas paras las empresas y por un mapa de titulaciones en la universidad. “Hay gente que acaba la carrera y no encuentra un empleo, sobre todo en las humanidades, porque no existe demanda”, precisó.
Ángel Barrios mencionó la alta tasa de abandono escolar tras la finalización de los estudios obligatorios que alcanza el 22 por ciento en Castilla y León, frente al once por ciento de la media europea.