Valladolid
Luz verde para la planta de residuos en San Cristóbal
El Ayuntamiento rescata un proyecto solicitado desde el polígono hace 5 años / Pretende un ahorro de 450.000 euros al año y minimizar los vertidos ilegales

Óscar Puente, Antonio Rodríguez y María Sánchez cambian impresiones, ayer, al pie de la parcela municipal en la calle Neptuno.-J. M. Lostau
Los empresarios del Polígono de San Cristóbal cuentan con la palabra del alcalde, Óscar Puente, como respaldo para el proyecto de una Planta de Transferencia de Residuos, su petición más reiterada al Ayuntamiento desde hace cinco años. En principio, la instalación debería servir a las 700 empresas localizadas al pie del cerro, pero será un centro «abierto» a sus vecinos de La Cistérniga, en el Polígono de La Mora, y a otras compañías, ya que por ahora la ciudad no cuenta con una instalación de ese tipo.
El proyecto se presentó ayer sobre el terreno en una parcela de propiedad municipal en la calle Neptuno, en donde ahora sólo crece vegetación salvaje. Allí acudieron los representantes de los empresarios del polígono para mostrársela al equipo municipal encabezado por Puente.
El regidor, incluso, aumentó la oferta a la petición inicial de los empresarios. Al proyecto puede unirse otra parcela semicolindante (existe entre ambas una instalación de Iberdrola, pero sería posible una unión en forma de U) con lo que sumaría unos 2.500 metros cuadrados más.
Puente encontró incomprensible que el proyecto estuviera «años encima de las mesa», sin que saliera adelante con la anterior corporación. Por el contrario, recalcó que su equipo la tendrá como «máxima prioridad».
El alcalde desglosó como ventajas que la planta sería «una actuación que da valor al polígono, en la medida que facilita la gestión del residuo y lo abarata». Incluso señaló que entraña rentabilidad para las arcas municipales «con el cobro de un canon, por modesto que sea», además de la creación de puestos de trabajo.
El regidor recordó que, si bien por su parte todo estaba dispuesto, la licencia de ese tipo de instalaciones corresponde a la Administración autonómica por lo que «con carácter inmediato» convocará una reunión con la Junta de Castilla yLeón para facilitar esa concesión, en la que no prevé que exista ninguna traba.
La concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, María Sánchez aportó los datos que han decidido al Ayuntamiento a dar luz verde al proyecto.
Sánchez indicó que el conjunto del polígono genera 120.000 toneladas de residuos peligrosos y no peligrosos al año. Su retirada cuesta 450.000 euros a los presupuestos municipales y se calcula que tan sólo el 20% de ellos puede considerarse propiamente urbanos. «El ahorro es evidente», remarcó.
Pero queda también la mejora empresarial y medio ambiental. La proximidad de las instalaciones supondrá un ahorro para las empresas porque no tendrán que llevar sus residuos a otras provincias como Zamora o Salamanca. Y, sobre todo, dejará sin excusas a aquellos que «vierten de manera incontrolada» residuos como baterías de coche, aceites o material informático.
Este último punto lo reconoció, no sin cierto apuro, el presidente de la Asociación Polígono de San Cristóbal, Antonio Rodríguez.
Éste manifestó que «existen malas prácticas», que llegan a verter en el alcantarillado público o el uso de vertederos ilegales. «La excusa es la lejanía para trasladar esos residuos o la falta de capacidad almacenamiento», detalló. Un problema que, sobre todo, tienen empresas a las que les fue concedida su licencia, cuando los requisitos no eran tan estrictos. La Planta de Transferencia de Residuos, insistió, estará «abierta» para alivio de empresas fuera del polígono, como el de La Cistérniga.
La aportación del Ayuntamiento será la cesión del suelo. Lo demás tendrá que ser sufragado por la empresa concesionaria. Rodríguez explicó que hace cinco años, cuando la asociación propuso por vez primera esta instalación, el cálculo aproximado fue de 250.000 «sin añadir proceso de tratamiento» y explicó que hubo hasta tres empresas interesadas. De hecho, en 2011 se supo que la empresa Biotrán, del Grupo Abengoa, llegó a presentar un proyecto para la edificación.
Rodríguez celebró el compromiso del Ayuntamiento, al que también señaló otros problemas como «el aparcamiento de camiones» o la falta de limpieza de las hierbas en las parcelas vacías.