Diario de Valladolid

LA ESPUELA: ENTREVISTA A FERNANDO HERNÁNDEZ, CAPITÁN DEL ATLÉTICO VALLADOLID

«Mi madre me preguntó por qué no me ligué a la Infanta en vez de Urdangarin»

«Soy demasiado puntual. Siempre me toca esperar». Fernando Hernández nunca llega tarde a ningún sitio. Estuvo en el ‘Dream Team’ del FC Barcelona con Urdangarin, en dos Juegos Olímpicos, y ahora se levanta todos los días a las 7 de la mañana para trabajar en su empresa familiar para despúés, con sus 42 años, entrenar duramente en el polideportivo Huerta del Rey.

COCINANDO LA RECETA DEL ASCENSO. El vallisoletano no tiene fecha de caducidad. Esta temporada se ha puesto como meta lograr el ascenso a la Liga Asobal con el Atlético Valladolid. Para ello da la receta del éxito:«ilusión y trabajo». Es el ‘chef’ de un e-Pablo Requejo

COCINANDO LA RECETA DEL ASCENSO. El vallisoletano no tiene fecha de caducidad. Esta temporada se ha puesto como meta lograr el ascenso a la Liga Asobal con el Atlético Valladolid. Para ello da la receta del éxito:«ilusión y trabajo». Es el ‘chef’ de un e-Pablo Requejo

Publicado por
J. I. Fernández

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Pregunta.- Buscando Fernando Hernández en Google la primera entrada en Wikipedia es su biografía. Todo un honor, ¿no?

Respuesta.- Nunca me había puesto a buscarlo. Pero si es así, una anécdota más para contar.

P.- Con un nombre y apellido tan común, ¿no ha pensado en ponerse algún mote o sobrenombre?

R.- Lo tengo. Desde pequeño me llaman, y yo también muchas veces, besugo. Me quedé con eso.

P.- ¿Se atreve con un ejercicio de memoria?

R.- Bufff, precisamente por eso me llaman besugo. No tengo una buena memoria.

P.- Un, dos, tres…responda otra vez…títulos de clubes que ha ganado en toda su carrera.

R.- (Hace recuento). Déjame pensar…con León gané dos, en Pamplona ninguno...y luego con el Barcelona… (Vuelve a pensar)… pierdes la cuenta porque cada año ganabas uno o dos. No sé…16.

P.- Pues se ha pasado. Son 14.

R.- Ya te dije que la memoria no es lo mío.

P.- ¿Se podría decir que por eso de tener tantos títulos es la Duquesa de Alba de Valladolid?

R.- (Risas). No, para nada. No quiero que se me tenga tanto respeto.

P.- Estudió y se formó en La Salle. ¿Por qué jugador de balonmano y no de baloncesto?

R.- Hicieron una captación y nos picó la curiosidad. Al final nos enganchó. Fuimos un grupo de amigos y dio la casualidad que cinco llegamos a jugar en la Liga Asobal: Pisonero, Mario de las Heras, Javier Larrea, Gallego y yo.

P.- El sueño de cualquier deportista es ser olímpico. Usted lo consiguió por partida doble. ¿Se hizo el típico tatuaje de los aros olímpicos?

R.- En ese época no y me quedé con las ganas. Luego me hice uno pero no tiene nada que ver. Me he hecho dos ‘aes’, que es simbólico, porque es el nombre de mis dos hijas: Aitana y Andrea. Pero bueno también me sirve de consuelo porque representan los dos JJOO en los que he estado: Atlanta y Atenas.

P.- Usted formó parte del mítico ‘Dream Team’ del FC Barcelona en el que coincidió con Iñaki Urdangarin. ¿Notó si le faltaba algo de la mochila o de la taquilla?

R.- (Risas). No, no, para nada. A todos nos sorprendió bastante la noticia. Lo que he tratado con él, no daba para nada con ese perfil.

P.- ¿No le planteó ningún negocio de esos ‘redondos’?

R.- Ninguno. Y eso que tuvo tiempo porque incluso en Burgos, en un partido de la selección española, compartí habitación con él.

P.- También coincidió en los Juegos de Atlanta. Allí es donde el que fuera Duque y la Infanta se conocieron. A usted, ¿Cristina de Borbón no le lanzó ni una ‘miradita’?

R.- La verdad es que no. Pero cuando llegué a Valladolid, mi madre me dijo que qué había estado haciendo yo que no me la había ligado. Le dije:estaba entre Iñaki y yo, pero se quedó con él porque era más alto y daba mejor en las fotos.

P.- ¿Qué prefiere un ‘buen Pastor’ (Juan Carlos) o estar en la ‘Rivera’ (Valero)?

R.- (Se queda pensativo). Ahora lo acabo de pillar, es por los dos entrenadores. Pues depende del momento. Cada entrenador te enseña algo dependiendo de la etapa. Cada uno tiene una forma de ver el juego y todas son validas. De los dos he aprendido mucho.

P.- ¿Cuántas veces ha pensado en lanzarle un balonazo a Pastor después de una vídeo táctico de esos que se hacían interminables?

R.- Alguna vez. Pero no solo con Pastor, con otros entrenadores también. Yo soy más de entrenar sobre la pista, eso de los vídeos no me va nada.

P.- ¿Cómo lleva el hecho de ver que cuando jugaba en Barcelona su nómina tenía varios ceros y aquí ha llegado a jugar por 400 euros?

R.- Es como una pesadilla. Pienso «con lo bien que vivía yo antes...» Aunque es la realidad del deporte y del país. Es lo que hay en la calle.

P.- Y eso que pilló los años boyantes del balonmano.

R.- Sí, pero yo no era de los jugadores buenos. Yo estaba en el Barcelona, pero no destacaba. Era un jugador más de la plantilla, no tenía tanto protagonismo como ahora en el Atlético Valladolid.

P.- Trabaja en una empresa familiar. ¿Cuántas veces ha pensado en lo bien que estaría en una fábrica?

R.- Tiene sus cosas buenas y malas. Tengo más libertad de horarios y todo lo que se gana queda en casa…pero también hay roces.

P.- ¿En la cena de Nochebuena está prohibido hablar de trabajo?

R.- Por desgracia se habla de trabajo a todas las horas. No están las cosas tan bien como para olvidarte del trabajo.

P.- ¿No han llegado los brotes verdes al sector del aluminio?

R.- La cosa está mal. Somos un almacén, dependemos de la construcción y pocas grúas se ven por Valladolid.

P.- ¿Recuerda su primer lanzamiento en Asobal?

R.- Perfectamente. Fue en Huerta del Rey contra el Teka de Santander y solo se me ocurre a mí hacer una vaselina a Mattias Olsson, el portero más alto de la Liga. Fallé, por supuesto, pero cogí el rebote y me hicieron penalti. Así el fallo quedó en un segundo plano.

P.- Cuando deje el balonmano ¿se ve jugando a la petanca?

R.- Es que las muñecas me duelen. Las tengo atrofiadas. Así que de momento mejor al balonmano.

P.- Comparte vestuario con jugadores de 20 años. ¿Da consejos de abuelo?

R.- No, de jugador experimentado que lleva mucho tiempo aquí. Ahora los jugadores llegan fácil y se creen que ya está todo hecho. Les digo que lo importante no es llegar, sino mantenerse.

P.- Xabier Mikel Errekondo y Héctor Castresana, dos ex jugadores, se pasaron a la política. ¿A usted no le han tentado?

R.- No. La política es un tema del que prefiero pasar página.

P.- Pero habiendo vivido en Cataluña, lo habrá sentido en primera persona.

R.- Cuando estaba en el Barcelona, con Joan Laporta como presidente, ya comenzó un sentimiento muy fuerte. Por ejemplo los contratos eran en catalán. Me parece bien que lo defiendan, pero creo que juntos estamos mejor.

P.- ¿Habla catalán en la intimidad?

R.- No. Aunque ‘parlo’ y entiendo. Nunca tuve problemas, pero es cierto que cuando los catalanes saben que llevas mucho tiempo allí, te obligan a responder en su lengua, aunque tú les hables en castellano.

P. - En esta nueva etapa hace muchos kilómetros en autobús. ¿Cómo pasa el tiempo?

R.- Durmiendo. Tiro un colchón y ahí me quedo. Soy poco de leer, aunque ahora me he enganchado a la trilogía de César Pérez Gellida. Lo curioso es que jugamos juntos de pequeños al balonmano.

P.- Es usted muy goloso. ¿Con qué postre ponemos la guinda a esta entrevista?

R.- Con cualquiera. Me encanta el dulce. Pero voy a pedir un ascenso del Atlético Valladolid con mucho chocolate.

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