La Alta Velocidad suma las estaciones de Palencia y León
León levanta la barrera del AVE
El estreno mañana de la Alta Velocidad a Palencia y León anticipa tres llegadas / La línea a Zamora, a través de Olmedo, y el ramal a Salamanca están casi terminados y se inauguran este año / Burgos se incorpora en 2016
Trazado de la nueva vía del Alta Velocidad, en su entrada a la estación de la capital leonesa.-Bruno Moreno
León levanta la barrera del AVE en la Comunidad. El esperado y eternamente pospuesto desembarco de la Alta Velocidad en Palencia y León supone un hito en comunicaciones en la última legislatura –semidesierta en inauguraciones de esta envergadura– y abre el camino de llegada de estas líneas a la capital zamorana y salmantina, antes de final de año, y unos meses después a Burgos.
Solo quedarían descolgadas Ávila y Soria. Las cinco nuevas ‘ciudades AVE’ se suman a Valladolid y Segovia, que acortaron tiempos y distancias en 2007. Esta línea fue el primer tramo que entró en servicio de los corredores norte y noroeste y conectó la meseta por esta vía con Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco.
La Alta Velocidad apareció tan lenta que se hizo esperar siete años desde la primera fecha prometida para esta infraestructura que conecta Madrid y León, a través de Valladolid y Palencia. Pero, a partir del miércoles, los leoneses podrán pisar la capital madrileña en 2 horas y 6 minutos y los palentinos, en una hora y 23 minutos. Ganan 44 minutos, los primeros y 21, los segundos. Mañana será el viaje inaugural de las autoridades.
Este corredor de 162,7 kilómetros cuenta con 48 viaductos de limitada altura pero elevada longitud, dos túneles, ocho pasos superiores, tres cambiadores de ancho de vía y requirió una inversión de 1.620 millones.
Casi pegado a las elecciones, el AVE por fin llega, pero no como se prometió. Tras acumular retrasos por falta de dotación presupuestaria y sumar anuncios de posibles inauguraciones que se posponían año tras año, aún planea la incógnita sobre el soterramiento en la capital leonesa aún planea. Además, la obra se remata con una sola vía, excepto en algunos subtramos para posibilitar estacionamientos y adelantamientos. La modificación de sucesivos proyectos para ajustar costes es lo que provocó que la infraestructura sea de una única vía para el trazado, en vez de doble ancho, frecuente en este tipo de infraestructuras ya ejecutadas en otras ciudades como Valladolid.
Pese a que semanas antes de las elecciones municipales y autonómicas la ministra de Fomento, Ana Pastor, adelantó que el AVE llegaría a León en primavera, hasta verano el Ministerio no dio por concluidas las obras civiles y en julio comenzó a formar a 260 maquinistas.
La línea comienza con un sistema de seguridad Asfa, que no permite al tren superar los 200 kilómetros por hora, aunque en el primer semestre de 2016 cambiará al sistema de control de tráfico más avanzado (ERTMS2), lo que le posibilitará circular a una velocidad máxima de 350 kilómetros/ hora y reducirá aún más el viaje a León, hasta los 105 minutos.
Ministerio y Ayuntamiento ven en esta obra de ingeniería un revulsivo como motor económico y Renfe lo cifra: espera sumar medio millón de viajeros a los 300.000 de la línea actual León-Madrid, al convertir la capital leonesa en un destino turístico más atractivo.
Tras León y Palencia, será la línea de Olmedo a Zamora la que se transformará en Alta Velocidad, tras una inversión total de 1.500 millones.
Este tramo, que forma parte de la línea de Madrid a Galicia, tiene 95 kilómetros y está preparado para la circulación de trenes con una velocidad máxima de 350 km/h. Se trata de un tramo sencillo, desde el punto de vista orográfico, en el que se han construido una veintena de viaductos y 71 pasos inferiores, dos pérgolas, dos puestos de adelantamiento y estacionamiento de trenes en Medina del Campo (Valladolid) y Toro (Zamora), además de una nueva estación en Medina y la adaptación de la ya existente en la capital zamorana.
En una primera fase, las obras de la plataforma se adjudicaron entre 2007 y 2011 a ocho constructoras por 397 millones. Actualmente, la línea se encuentra prácticamente terminada.
Está ya adjudicado por 512 millones de euros de euros el sistema de control de tráfico, telecomunicaciones y seguridad que se desarrollará en varias fases en la línea entre Olmedo y Madrid. Únicamente se está a la espera de que pueda comenzar la formación de los maquinistas, previsto para finales del próximo mes de octubre, que suele prolongarse alrededor de mes y medio.
Otra cuestión es la conexión de Zamora con Orense. El horizonte marcado ahora para alcanzar por AVE Santiago de Compostela es 2018 porque «hay tramos muy complicados», según explica Adif.
Antes de cambiar el calendario por el de 2016, también Salamanca cambiará de marcha. En la actualidad los 76,9 kilómetros de la vía convencional de Medina a Salamanca están en proceso de electrificación por una inversión de 49 millones. Cuando los trabajos terminen, en este ramal se ejecutará un enlace de 3 kilómetros que unirá la línea de Alta Velocidad Olmedo-Zamora y la convencional Medina-Salamanca. Esto permitirá viajar de Madrid a la capital del Tormes en una hora y media, lo que supone una rebaja de más de una hora.
El aterrizaje en la capital burgalesa también es inminente, aunque posterior. Fomento estima que Burgos formará parte de la red de capitales con AVE en el primer semestre de 2016. El grueso de los trabajos se adjudicaron entre 2009 y 2010.
El trazado que desemboca en la ciudad tiene su origen en Venta de Baños, Palencia, donde los trenes que lleguen desde Valladolid tomarán rumbo a la capital burgalesa, cuya variante ferroviaria está preparada desde 2008 tras materializarse el desvío a la nueva estación. En total, los nueve tramos suman 80 kilómetros de longitud, a los que se añaden los 20 kilómetros de la variante burgalesa, y supondrán 800 millones de inversión, más los 242 desembolsados para la variante.
Las obras de ejecución se encuentran en su recta final, con buena parte de los trabajos culminados, tanto en la plataforma, como en la catenaria, la señalización y el montaje de vías. El tramo entre Estépar y Burgos, tras el parón de la actividad registrado el año pasado, es el que tiene más labor pendiente aunque, según Fomento, se encuentra en una fase muy avanzada, lo que permitirá la puesta en servicio de la línea el próximo año.