LA ESPUELA: ENTREVISTA A PABLO ORTIZ, SOCORRISTA DE LA PLAYA DE LAS MORERAS

«Los salvavidas hay que tirarlos a la otra orilla, no al Mediterráneo»

Éste es su séptimo verano en primera línea de playa. Licenciado en Educación Física, profesor en un colegio, instructor de buceo, viajero y aficionado al mar, defiende la ‘costa de Valladolid’ y celebra que cada vez más usuarios se zambullan para practicar deportes

Pablo Ortiz, socorrista de la Playa de Las Moreras-Pablo Requejo

Publicado por
Esther Neila
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Es miembro del Grupo de Rescate, entidad que colabora con el Ayuntamiento de Valladolid en las labores de vigilancia, salvamento y limpieza del río. Estos días, bajo la sombrilla, supervisa junto a sus compañeros los ‘baños de multitudes’ propios de la ola de calor.

Pregunta.- ¿Se hizo vigilante porque de niño quería ser como Mitch Bucanan?

R.- No, je, je. Me hice socorrista porque cuando acabé la carrera de INEF vi que había salidas laborales en piscinas. Y el título es un requisito.

P.- ¿Playa o piscina?

R.- Prefiero la playa, porque es un espacio abierto, un parque. Y porque no tienes que hacer labor de policía:‘no te tires de cabeza’, ‘no saltes a bomba’, ‘ponte el gorro’… es un tostón. No estoy para pelearme con nadie, sólo para informar de las normas. Y aquí sólo hay dos:ni perros ni jugar al fútbol.

P.- ¿La crisis ha ahogado el servicio de socorrismo?

R.- Sí, hemos perdido muchas horas. Antes estábamos mañana y tarde durante tres meses. Ahora sólo de 14 a 20 horas en julio y agosto.

P.- Los foráneos se mofan de la arena vallisoletana. ¿Cuántas veces ha tenido que decir ‘vaya, vaya, aquí sí hay playa’?

R.- Vienen turistas a tomar fotos, ¿eh? Suena a chiste, pero cuando lo ven, se sorprenden. Yo creo que es muy digna. De hecho, es un espacio poco aprovechado.

P.- El río tiene mala prensa por su color poco apetitoso. Defiéndalo.

R.- Sobre este río pesa una leyenda negra que no acabamos de eliminar. Toda mi infancia escuché que el Pisuerga era un vertedero, como si te fueran a salir tres ojos y escamas en la piel si te bañabas aquí. Sin embargo, ves fotos antiguas y estaba a reventar. Mucha gente mayor lleva toda la vida viniendo y no le ha pasado nada.

P.- Quizá esa leyenda no sea negra ya, sino verde.

R.- Hombre, el agua nunca va a ser transparente: es turbia porque arrastra barro. Y hay gente que lo confunde con suciedad. Los ríos son ríos, no piscinas:el agua no está tratada y hay partículas en suspensión.

P.- ¿Qué es lo más raro que ha visto en esta playa?

R.- Al principio teníamos bastantes problemas con los mirones. Es una situación delicada y tampoco sabes muy bien qué hacer, porque la gente, en principio, tiene derecho a mirar pero a determinadas distancias... En más de una ocasión hemos acabado con la policía aquí y diciéndole a alguno que…

P.- . .. que se diera una ducha, de agua fría.

R.- Eso. Y luego, con los nudistas también hemos tenido bastantes episodios, algunos cómicos y otros que también han acabado con la intervención de la policía. Quien viene a hacer nudismo se tumba cerca de la orilla, con discreción y mucho respeto –otra cosa sería ir corriendo en pelotas por la arena, que también los hemos tenido y eso es otra historia–, pero hay usuarios que se sienten ofendidos. La verdad es que en estas situaciones nunca hemos tenido muy claro qué debemos hacer. Damos las primeras explicaciones y, si la cosa no se calma, interviene la policía, que es la autoridad en la vía pública. Con la ley en la mano, el nudismo está permitido. Es verdad que la ordenanza prohibe la desnudez en Valladolid, pero también estar sin camiseta. Así que tendrían que irse a casa todos menos yo, que soy el único que la lleva puesta.

P.- ¿Desahuciaría a alguien de esta playa?

R.- No. Nadie lo merece.

P.- ¿Algún bañista ha pedido ‘auxilio’ sólo para conseguir que los socorristas le hicieran el boca a boca?

R.- Ja, ja. A mí no me ha pasado, creo que hay demasiadas leyendas sobre eso. El mito del socorrista no coincide con la realidad.

P.- Si un banco se hundiera delante de sus ojos, ¿le rescataría?

R.- Los bancos lo que tienen que hacer es devolver el dinero público que recibieron, que era un préstamo. Lo que no puede ser es que alguien haga negocio y cuando las cosas van mal haya que socializar las pérdidas para que todos paguemos el pato.

P.- ¿Y a un país? ¿Lo rescataría?

R.- La cuestión es cuánto cuesta rescatar a un país y quién está dispuesto a poner ese dinero. Lo que hay que rescatar es a la gente.

P.- En el Mediterráneo, ¿hay salvavidas para tanta patera?

R.- Lo que habría que preguntarse es por qué hay tanta gente intentando cruzar el mar. Los salvavidas hay que tirarlos a la otra orilla, no al Mediterráneo.

P.- ¿A quién haría una aguadilla?

R.- A los políticos soberbios y prepotentes.

P.- ¿De qué cosas está hasta la boya?

R.- De mentiras. La hipocresía la llevo muy mal. Y creo que en esta sociedad falta coherencia entre el discurso y la realidad.

P.- Como implicado en el 15-M y en movimientos sociales y políticos, ¿cuál es su propuesta para socorrer a tantas familias ahogadas?

Cargando contenidos...

R.- Soy un activista de base partidario de volcar las prioridades hacia las personas. Ver los recursos disponibles y reconducirlos, porque en este país han pasado cosas muy graves en los últimos años. No podemos seguir haciendo política como si la gente no lo estuviera pasando mal. A lo mejor no necesitamos un reloj decorativo en la Plaza de Colón y hay que priorizar ese dinero en servicios sociales.