ELECCIONES 24- M
«Los socialistas nos acomodamos, sí, pero estamos espabilando»
Entrevista a Óscar Puente,candidato para la Alcaldía de Valladolid del PSOE. Se juega el todo por el todo el 24-M, pues no tiene otra ambición política que ser un alcalde que potencie los puntos fuertes de la ciudad y escuche a sus vecinos

Óscar Puente, candidato para la alcaldía de Valladolid del PSOE.-J. M. Lostau
En la pared de enfrente de la mesa de trabajo de Óscar Puente (Valladolid, 1968) en las dependencias municipales del PSOE, a modo de horizonte, hay una foto en la que se le ve conversando con Tomás Rodríguez Bolaños. Que esa imagen, el próximo lunes, contenga a dos alcaldes es la pasión de este abogado al que nunca le han interesado otras aspiraciones políticas que la Alcaldía. Ni sus más acérrimos detractores le niegan esa fidelidad, ni que la ciudad late como un segundo corazón para este padre de tres hijas que se encara un segundo y último intento, autoimpuesto, de ganar.
Pregunta.- ¿Ratifica usted su intención de irse si no puede ser alcalde?
Respuesta.- Si llego a saber que eso se convierte en el centro de la cuestión, me lo hubiera ahorrado. Pues claro. Dos intentos son suficientes. Tengo una vida personal y profesional y ya no puedo sdacrificarla más para estar en la oposición. Sólo quiero ser alcalde porque creo que puedo hacer cosas por mi ciudad. Eso no quiere decir que, si no gano, dé la espantada, porque el escenario es complejo y pudiera ser que algunos partidos no decidieran sus apoyos de inmediato. Lo que puedo asegurar es que no me presentaré por tercera vez si no soy antes alcalde.
P.- De su primera candidatura a esta su partido se ha empleado tan a fondo contra sí mismo que no vio venir a nuevos competidores. ¿Cuánto de esto hay en las encuestas que, de nuevo, le son negativas?
R.- Los socialistas nos acomodamos, sí, pero estamos espabilando. Y mucho. El partido no está acabado ni de lejos. Tiene historia, estructura e ideas y en él se apoya la mayoría para buscar mejoras sociales. Las encuestas me eran también desfavorables hace cuatro años y el resultado, pese a todo, fue mejor que el pronosticado. Creo que volverá a pasar. Tengo un 70% de conocimiento entre la ciudadanía, lo que no tiene ningún sustituto del alcalde en el caso de que le inhabiliten.
P.- ¿Ni el exsubdelegado Bermejo?
R.- No voy a meterme en componendas de otro partido pero, que yo sepa, el número dos de su lista es Jesús Julio Carnero.
P.- A usted le acusan de querer ganar en los tribunales porque no puede en las urnas.
R.- Del asunto en el que el alcalde está pendiente de sentencia, ni soy denunciante ni parte. Sólo he acudido a los tribunales en dos ocasiones y no a humo de pajas. Una fue por la manipulación del Plan General y ahora hay 18 imputados. Y la otra fue en el caso Samaniego, un posible delito que se quería resolver con un expediente para alguien que se iba a jubilar. No hay ninguna estrategia de tribunales.
P.- Por cierto, al parecer, Samaniego supuso el fin de una amistad conLeón de la Riva que algunos ni sospechábamos.
R.- Nuestra relación ha pasado por fases. En mi primera legislatura fue muy mala y luego trabamos amistad. Con el caso Samaniego considera que le traiciono al informar a la opinión pública tras mantener una conversación privada. No tiene razón. Pedí documentación ya en diciembre de 2013. Hasta el día en el que abren expediente a Samaniego no la recibo. Lo siento de verdad, porque tengo aprecio a Javier León pero, por encima de todo, me debo a la ciudadanía, no al compadreo.
P.- Antes de la campaña usted ha querido debatir con el resto de sus oponentes. ¿No ha difuminado su perfil en una foto de grupo?
R.- No. Si pudiera haría un debate cada diez minutos. Cuando confías en tu proyecto no hay cosa mejor que debatir, como ocurrió con las primarias. El debate sirve para que le conozcan a uno y al resto de los candidatos. Porque alguno se debe pensar que Albert Rivera se presenta por Valladolid. Tengo yo más que ver con Rivera que su candidato aquí.
P.- ¿No hay puya para Podemos?
R.- No son puyas. Quien vote a Charo Chávez vota a alguien que, creo, tiene más que ver con Pablo Iglesias. Otra cosa es la consciencia de que vamos a unas municipales. Resulta que en un debate de regeneración democrática municipal me hablan de puertas giratorias y de la división de poderes y no sé qué más cosas que exceden el ámbito local. La política municipal no son los debates de La Sexta, con Inda de tertuliano. Con vaguedades y generalidades no se gobierna una ciudad. Valladolid no se puede permitir el lujo de un alcalde que necesite tres años para conocer la ciudad. Debe empezar al día siguiente. Y más allá del señor De la Riva, el señor Saravia y servidor, los demás no aportan eso.
P.- Ahora no tiene proyectos ‘estrella’.
R. -Hay más de 300.000 proyectos estrella: los ciudadanos de Valladolid. Lo que no hay son torres de babel. Si algo he aprendido en todos estos años es que la ciudad ha recibido mucha atención y los ciudadanos muy poca. No sienten que las cosas les vaya bien a ellos, ni a sus hijos, ni a sus mayores. Por eso el programa está volcado en ellos.
P.- En la hemeroteca de torres de babel hay un tranvía...
R.- Pues mire, el tranvía me lo piden ahora los vecinos y ya no puede ser. En el año 2011 visité Zaragoza, donde me gustó un proyecto similar con financiación pública y privada. Esa posibilidad ya no existe. Además, en estos cuatro años los problemas de la movilidad se han reducido por la crisis y lo prioritario es redefinir Auvasa.
P.- Y le recuerdo también aquel soterramiento pagado con dinero público.
R.- En el que insisto, pero con cautelas. La operación no es posible vinculada como está a las ventas de suelo, unos 500 millones de terrenos que, en realidad, no tiene ahora mercado. Y con una deuda de 400 millones de la Sociedad de Alta Velocidad. Hay que trocear el soterramiento. Olvidar la tuneladora, que encarece un 30% la operación y no genera empleo local. Y abordar lo urgente: el tramo comprendido entre el apeadero de la Universidad y la Estación del Campo Grande, donde hay una barrera para los vecinos que no se percibe tan claramente en la zona sur. Hablaríamos de 120 o 130 millones: pues que la Junta y Fomento dejen de desentenderse.
P.- Volvamos a Auvasa, ya que pierde dinero y ustedes quieren más pasajeros gratis.
R.- Auvasa lleva años de pérdida de usuarios fruto de la crisis y del abandono. Se exhiben caros autobuses híbridos que luego no caben por el túnel de las Delicias cuando, en realidad, tenemos la segunda flota más antigua de España, inadecuada para zonas como Las Flores o Jalón, con líneas ineficientes y sin tecnología como el pago en parada. Resultado: baja velocidad comercial, huída del usuarios y más déficit. Hay que revertir esa situación.
P.- ¿Con más gratuidad?
R.- Pues sí. ¿Qué incidencia negativa tendría la gratuidad de 0 a 12 años? A lo sumo, 30.000 euros al año.Y ganamos a los padres a los que hoy no compensa llevar a sus hijos en el autobús al cole. Y estaríamos educando en el uso del transporte público. De lo que hablamos es de obtener beneficios. Y en movilidad no olvidemos que hay que conectar estos carriles bici que sólo sirven para el ocio y no para ir trabajar. Véase la gincana del paseo de Zorrilla.
P.- La corrupción preocupa, pero lo que es cierto es que en Valladolid no hay grabaciones de nadie contando billetes. ¿Qué nuevas líneas rojas puede usted pintar?
R.- Que se me acuse de ser un litigador tiene una ventaja y es la percepción, muy real, de que en cuanto he tenido un conocimiento de una posible ilegalidad, he ido a los tribunales. Seré igual de implacable en el Gobierno, pero lo importante es prevenir. El ciudadano tiene que saber de hasta el último céntimo y en tiempo real. Todo aquello que no se pueda saber no debe suceder. Si soy alcalde, el ciudadano tiene que estar al día de con quién me reuno y para qué. Y es fácil acabar con la tentación en las obras públicas. Proyecto técnico por un lado y obra por otro. Y la obra a subasta. Un procedimiento de adjudicación que se utiliza en los servicios sociales, es decir, allí donde, precisamente, no se debe emplear.
P.- Sólo hay una cosa que importe tanto o más: el empleo. ¿Pero hasta dónde puede avanzar un ayuntamiento en ello?
R.- Se puede. Nosotros propusimos un plan que se rechazó. Dijeron que no había dinero y que el Ayuntamiento no es una agencia de colocación y luego van y hacen uno, aunque con menos inversión. A medio plazo nuestra apuesta es el parque agroalimentario. Sabemos que hay inversores, dinero de Europa e interés gubernamental. Lo que no queremos es que siga parado porque Junta y Ayuntamiento no se ponen de acuerdo sobre su ubicación y que pase como con el sector logístico, que Zaragoza se quedó como referencia de la zona norte y creó 9.000 empleos directos. Si la Junta no está de acuerdo, que el Ayuntamiento tire de ello.
P.- Lo que de nuevo nos lleva a la gestión de las arcas municipales. Usted se pone delante de un candidato con fama de buen gestor. Al fin y al cabo, el Ayuntamiento es solvente para los bancos.
R.- Luchar contra un tópico es difícil. Reconozco que en el pasado Javier León de la Riva fue buen gestor. Pero en los últimos ocho años acumula millones de euros en condenas o asuntos mal gestionados y pongo como ejemplo los terrenos del Zambrana o las multas de urbanismo sin cobrar de las fachadas de Labradores. Es verdad que no hay deudas con proveedores, pero es el octavo Ayuntamiento más endeudado con los bancos por unos créditos pedidos con la crisis ya abierta y para pagar ornatos como la Cúpula del Milenio o el Puente de Rondilla. Nunca he dicho que estemos con el agua al cuello, pero esta es la realidad y hay mucho en qué invertir: autobuses, coches de Policía, bomberos, agentes....
P.- Pero en un escenario económico restrictivo donde Hacienda no da margen.
R.- Jamás propongo sin números. Cuando aseguré que suprimiría, cosa que haré, la tasa de basuras, me preguntaron de dónde sacaría el dinero. Y cuadraron las cuentas. Mire, yo no me voy a gastar un millón de euros al año en llenar de contenido la Cúpula del Milenio; ni en una unidad montada de Policía; ni en una sociedad mixta de turismo con 2.700.000 euros anuales, la mitad de los cuales son para hacer propaganda de Valladolid dentro de Valladolid, para que pensemos que vivimos en una especie de Florencia del norte de España mientras caen las pernoctaciones y visitas desde 2008... Si se cambian las prioridades hay dinero para otra política. Con no abandonar lo que funciona ya vamos en el buen camino.
P.- ¿A qué se refiere?
R.- A Pingüinos. Que se haya perdido un evento que lleva 33 años por imprevisión no tiene nombre. Potenciar la Seminci, el Teatro de Calle, la Semana Santa, eso es lo que hace falta. No digo que el escenario no sea difícil. Los años bonitos se los ha llevado León de la Riva y no tenemos niPalacio de Congresos, ni soterramiento, ni Valladolid Arena. Sé que venir a gobernar no es ninguna fiesta: es una responsabilidad.
Valladolid
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