Economía
Lesaffre invierte 7M€ para lanzar su negocio de pienso animal
El alcalde destaca que la fábrica es un «referente en Europa» / Es capaz de generar de un solo gramo de levadura, 400 toneladas en una semana
De la Riva, en la planta de levaduras flanqueado por directivos de Lasaffre, Marc Caiser y Luis Ronda-Ical
La empresa de cultivo de levaduras Lesaffre Ibérica, ubicada en el polígono industrial Las Arenas (terrenos de la antigua Nicas), afronta en la actualidad una ambiciosa inversión de 7 millones de euros para ampliar sus instalaciones y sacar al mercado lo que denomina co-productos de su principal razón de ser, elaborar levadura para panificadoras.
La jugada es maestra: aprovechar lo que antes era un desecho de melaza, para obtener beneficio con Viprotal, un líquido proteico muy demandado y valorado por los fabricantes de piensos de rumiantes, deseosos de incorporar ingredientes proteicos al forraje de sus reses.
Así lo destacó este miércoles el presidente de Lasaffre Ibérica en España y Portugal, Marc Casier, en una exposición que quiso pronunciar en español por deferencia a las autoridades invitadas a la inauguración de la ampliación de la planta, entre las que figuraba el alcalde Javier León.
Casier dejó claro que la inversión es una «muestra palpable» de Lasaffre con el desarrollo de Valladolid y de Castilla y León, a lomos de la más avanzada tecnología y siempre desde las premisas de la sostenibilidad y del respeto al medio ambiente para avanzar en la filosofía de energías limpias como la producción de biogás, la depuración de aguas y el aprovechamiento de coproducción de piensos y fertilizantes.
Las inversiones, en concreto, están destinadas a mejoras en la sostenibilidad de las operaciones, optimización de la productividad, incremento de la eficiencia y mejoras en la seguridad laboral. La nueva instalación de evaporación y cristalización de los mostos del proceso de cultivo de levaduras, ha sido la inversión más importante.
Casier no se olvidó de recordar que avances como el que ahora emprende la planta vallisoletana hacen «más grande» a un grupo francés que en inició su actividad hace 160 años, que cuenta con 7.700 empleados en 49 fábricas repartidas por todo el mundo y que facturó en 2014 más de 1.500 millones de euros.
En el caso de la factoría de Valladolid, desplegada en una enorme parcela de 4,5 hectáreas, la facturación del pasado año llegó a los 45 millones y la plantilla alcanzó los 123 trabajadores, que se mantienen estables con la ampliación, ya que se trata de una planta cien por cien automatizada.
Su principal misión es tan simple como arriesgada. De cada gramo de levadura que trae de cepas de Francia, genera en una semana en sucesivos cultivos y fermentaciones 400 toneladas de levadura lista para las panificadoras en pastillas de 1,80 euros. Un proceso que exige cumplir los mayores estándares de higiene y de temperatura gracias a una tecnología vanguardista.
El alcalde de Valladolid se refirió a la planta como un «referente de Europa» en la fabricación, almacenamiento, comercialización y distribución de levaduras de panificación y celebró que Lasaffre, oriunda de Lille, ciudad hermanada con Valladolid, contribuya a hacer «mejor aún» el pan de Valladolid, un icono de la gastronomía española.