Antecedentes
Ana había pedido más seguridad a su ONG tras sufrir incidentes previos
Los episodios fueron con otros residentes y solicitó que reforzaran las medidas / Un ex novio asegura, sin embargo, que la psicóloga desconocía que estaba en el punto de mira de Spruill
Ana Charle era feliz, junto a los más débiles, en su nueva vida americana que inició a comienzos de la década de 2000. Tras vivir en Valladolid hasta el bachiller, donde muchos le recuerdan en el Club La Galera, se fue a Salamanca a estudiar Psicología. Poco duró su vida profesional en España, ya que decidió instalarse en Nueva York.
Se casó con un estadounidense y allí crecieron sus dos hijas, de 9 y 11 años, en la actualidad. «Desde aquí la echábamos de menos pero era su deseo vivir allí. Si el contacto con la gente de aquí se iba debilitando, los lazos con la gente de allí se iban fortaleciendo», resume su hermano Daniel en una emotiva carta de despedida. De ello dan prueba los múltiples testimonios de gratitud que ha recogido su ONG en su página web.
En su actual empresa, Project Renewal, llevaba cuatro años trabajando y la fe de sus jefes en sus posibilidades como gerente del refugio de Bronx era tal alta, que la nombraron directora en octubre de 2013, tres meses antes de que se pusiera en marcha el albergue.
En la actualidad mantenía su misma energía y entusiasmo en la labor de dar calor a los sin techo. Pero también últimamente estaba preocupada por los brotes de inseguridad en su puesto de trabajo.
175 llamadas al 911
Su ex novio, Gary Alcindor, narró al New York Times que Ana había padecido incidentes en su puesto de trabajo anteriormente y que, por ello, solicitó a la ONG que reforzaran las medidas de seguridad. De hecho, fuentes policiales confirmaron este dato , ya que, solo en lo que va de año, el distrito de Wakefield acumula ya 175 llamadas de incidencias al teléfono 911, el de las emergencias en Estados Unidos.
En la misma línea, el concejal demócrata Andrew Cohen, quizá con algo de oportunismo político, dejó caer ayer que ya había pedido un incremento de la vigilancia en esta zona del Bronx por el clima de inseguridad. Lo que sin embargo Ana desconocía, según su ex, es que estaba en el punto de mira de West Spruill, quien, según el citado rotativo, estuvo residiendo en el albergue hasta el pasado 8 de abril.