Cultura
El Palacio Real exhibe un 'Ecce Homo' de finales del siglo XVII "recuperado del olvido"
Ha sido rehabilitado en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Simancas, gracias a la Junta, el Ejército de Tierra y el Museo Nacional de Escultura
Restauración de un 'Ecce homo' de madera policromada del siglo XVII, propiedad del Ejército de Tierra-Ical
La Capilla del Palacio Real de Valladolid tiene un nuevo invitado, un 'Ecce Homo' de finales del siglo XVII, de autor anónimo pero atribuida al escultor barroco madrileño Juan Sánchez Barba, que fue “recuperado del olvido” (en palabras del director general de Patrimonio cultural, Enrique Saiz) de un polvorín de Orbaneja Riopico, en la provincia de Burgos, por la Agrupación de Apoyo Logístico número 61 (Aalog) de Valladolid, la unidad del Ejército de Tierra con sede en la base de 'El Empecinado', en Santovenia de Pisuerga (Valladolid).
A lo largo del pasado año, al realizar inventario del patrimonio histórico mueble realizado en las diferentes unidades del Ejército de Tierra, apareció la figura, que “podría proceder del desaparecido Monasterio de San Francisco de Burgos, que fue expoliado en los años de la guerra”, según explicó el coronel Benedet. La pieza, procedente del polvorín de Orbaneja, habría sido trasladada al polvorín de Ibeas de Juarros en 1997, hasta que la Agrupación de Apoyo Logístico número 61 de Valladolid se hizo cargo de los bienes allí depositados.
Según detalló el restaurador Juan Carlos Martín, que se ocupó de coordinar los trabajos de recuperación de la pieza en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Simancas, dependiente de la Junta, en junio del pasado año comenzaron a estudiar la obra, que presentaba “algunos golpes, suciedad y diferentes capas de policromía y cera”. “La gran calidad artística de la obra y su valor histórico nos animaros a emprender la intervención sobre una talla que se encontraba dañada y cubierta por repinte policromado”, destacó la directora del Centro de Restauración y Conservación de Bienes Culturales, Milagros Burón.
La pieza podrá contemplarse en las visitas guiadas por el Palacio Real, “un lugar abierto”, según comentó el coronel Benedet, que expuso que “el patrimonio es de todos”. La escultura ocupa un lugar privilegiado en la capilla del recinto, enclavado en “una plaza desde la cual en siglos pasados se gobernó el mundo”, recordó Enrique Saiz.
El director general se refirió al “trabajo puntero de investigación” que se desarrolla desde hace 28 años en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Simancas, donde desde su puesta en marcha se han recuperado más de 1.800 bienes. “Nos enorgullecemos con frecuencia del enorme potencial del patrimonio cultural que tenemos en Castilla y León, pero no sólo por atesorar estos bienes, sino por nuestra capacidad de gestión, investigación y puesta en valor de este patrimonio”.
Todos los participantes en la presentación de la pieza destacaron la importancia de la colaboración entre instituciones (en este caso se sumaron al proyecto la Junta, el Ejército de Tierra y el Museo Nacional de Escultura), y pusieron esta intervención como un claro ejemplo de los beneficios que esa interacción puede aportar a la sociedad. La inversión para la rehabilitación ha rondado los 20.000 euros, según concretó Saiz, que mostró su confianza en que este nuevo aliciente propicie “más visitas” al Palacio Real de Valladolid.
Trabajos realizados
En su relato de los trabajos realizados, el restaurador Juan Carlos Martín explicó que la pieza ha sido intervenida a lo largo de la historia de forma “muy invasiva” alterando su aspecto originario. Fruto de esta intervención son las reposiciones de algunas falanges de dedos en las manos y el repolicromado generalizado.
La madera con la que está realizada la imagen presentaba un deterioro puntual e inactivo por presencia de insectos xilófagos de la familia de los anóbidos, y se apreciaban faltas de volumen en varias falanges de los dedos de la mano derecha y pérdida de un bloque de madera en el dorso perteneciente al paño de pureza. Además, “la policromía originaria estaba oculta por el repolicromado de escasa calidad y un estrato de suciedad que distorsionaban la armonía entre el cromatismo de esta tipología de piezas y la magnifica calidad de la talla de la imagen”.
Los trabajos en la presente intervención han consistido en la limpieza y remoción del repolicromado; reintegración volumétrica de las falanges de tres de los dedos de la mano derecha; aparejado de faltas y reintegraciones de volumen; reintegración cromática del conjunto atendiendo al criterio de mínima intervención necesaria para la comprensión de la pieza. Además, con fines de una mejor conservación preventiva, se ha realizado una base en madera de pino teñida en negro que proteja las partes más salientes de la imagen del 'Ecce Homo'.