política
La recaudación por la ORA se desploma por la baja ocupación
El Ayuntamiento ingresa 327.333 euros por la tasa de estacionamiento en la zona azul frente a 1,2 millones en 2007, el año previo a la crisis

El alcalde, Francisco Javier León de la Riva y el concejal Jesús Enríquez contemplan el pabellón de jardineros del Campo Grande, que será un aula estable de medio ambiente-J.M.Lostau
El contrato del aparcamiento en zona azul, la ORA, está a punto de adjudicarse para los próximos 10 años, pero o cambian mucho las cosas o los ingresos que recibe el Ayuntamiento por este concepto corren el riesgo de desplomarse todavía más de lo que ya lo han hecho en los últimos ejercicios. La empresa adjudicataria -Dornier es la que ahora gestiona la ORA con una prórroga desde hace más de un año y la que tiene bastantes posibilidades de adjudicarse el nuevo contrato- entrega al Ayuntamiento un porcentaje de lo que ingresa por los tiques que pagan los conductores, una cantidad que en los tres últimos años se ha visto reducida a la mitad.
De los 660.000 euros que ingresaron las arcas municipales por la ORA en 2011, el pasado año se pasó a 327.333, bastante por debajo de los 400.000 que estaban presupuestados. Claro que si se compara lo ingresado en 2014 con el millón doscientos mil euros que percibió el Ayuntamiento por este concepto en 2007, hace siete años, la caída pasa a ser un batacazo en toda regla.
Si las plazas de aparcamiento en zona azul son ahora más -tras cuatro ampliaciones desde que se puso en marcha el aparcamiento de pago hoy son 8.377- y los ingresos caen en picado la causa parece clara: los conductores aparcan menos en las zonas reguladas por la ORA.
Esa es la interpretación que hace el concejal de Seguridad y Movilidad, Manuel Sánchez, para quien resulta evidente «que la gente utiliza menos el coche y hay menos vehículos que aparcan en la zona azul».
Pese a las dificultades para encontrar un hueco en zona azul en el centro a determinadas horas, en las áreas de la periferia en las que también está implantada la ORA la imagen es muy diferente y lo que predomina son los aparcamientos semivacíos. Es el caso, por ejemplo, del barrio Cuatro de Marzo, una de las últimas zonas a las que se extendió la zona azul. Pero al ser una zona ‘frontera’ de la ORA, sin línea azul unas calles más allá, los conductores optan por buscar aparcamiento gratis fuera del barrio, un fenómeno que se repite en todas las áreas limítrofes a los barrios con aparcamiento de pago.
Tanto bajaron los ingresos en los últimos años que la Intervención del Ayuntamiento, en su informe sobre el contrato de la ORA que está a punto de adjudicarse, propuso, como opción, «incrementar las tarifas de la tasa en el porcentaje necesario» para alcanzar lo presupuestado, en alusión a los 400.000 euros que estaba previsto recaudar este año.
El importe del contrato para los próximos diez años asciende a 35,4 millones y entre las novedades que se exigirán a la empresa adjudicataria de la gestión está la incorporación de parquímetros de última generación y de las nuevas tecnologías tanto para el pago de la tarifa como para la localización de sitios libres en la zona azul. El objetivo es que los usuarios puedan pagar la ORA con la tarjeta de servicios municipales, la que se usa para el bus.